jueves, septiembre 29, 2005

Primera Emisión de "100 Volando" en P+E


Hoy a las 20 hs. empieza el programa de cable llamado "100 Volando". El primer invitado será Julián Gallo. Quienes quieran ver la presentación del programa en video pueden hacerlo yendo a la página de Torresjunges, la agencia que hace la realización artística del programa, en http://www.torresjunges.com/100volando/

lunes, septiembre 26, 2005

The Kiddie Rekord King


Para los que sienten que hay enorme belleza en el diseño antiguo (creo que era la época en que se estaba inventando el diseño gráfico) recomiendo visitar The Kiddie Rekord King, un site dedicado a discos de 78 rpm para chicos. Hay muchas tapas de discos viejos, hermosas, y hasta una versión antigua del siempre vivo Winnie The Pooh. (En realidad, yo reparé en el tema gráfico, pero me parece que se puede bajar la música...)

Tertulia

Estas son algunas notas que me acompañaron en el programa "Hora Clave" del domingo 25, durante la mesa de debate sobre la obra "Tertulia":

Este caso pone en evidencia una tendencia argentina, la de dar más importancia a los muertos que a los vivos, la de creer que la vida actual debe limitarse por respeto a los que no están, en vez de hacer al revés, nutrirse de los muertos para potenciar la vida actual.

El valor “respeto” suele ser usado para volver meritoria una tendencia de momificación e inhibición vital. No hay que tener tanto respeto, hay que tener más amor por las cosas. El respeto mata el valor de la cultura. La cultura viva no surge del respeto (ni de las viejas figuras), surge de las ganas de vivir y del refinamiento de la sensualidad.

Hay que afirmar la sensibilidad, no pretender apagarla en un endiosamiento del pasado.

Sentidos del pasado y sentidos del presente: sí, la afirmación del presente implica usar el espacio para nosotros, los vivos, y darle más valor al presente y al futuro que al pasado.

Una cultura viva tiene que ver con esta valoración del presente y el futuro por sobre el pasado. Nosotros tenemos un exceso de memoria, una tendencia a considerar que los que vivieron antes fueron mejores, lo cual es un derivado de la depresión.

El cementerio de la Recoleta es un hermoso lugar, pero ser amigo de un cementerio resulta una imagen elocuente. Es bueno ser amigo de la vida que hay en el cementerio, no un adorador de la muerte sino de la vida que se renueva constantemente.

Muchas cosas se hacen para los muertos: algunas tendencias políticas, algunas morales, algunos programas culturales.

Sí, es cierto, en muchas obras de teatro se entierra al público, se lo hace todo el tiempo y nadie dice nada. En muchos espacios culturales se momifica la vida, y después encima se quejan de que el público se les escapa.

Cultura no es hacerse el serio y leer muchos libros, es favorecer la evolución de la sensibilidad, la sensualidad de vivir. Cultura es entender y crear, no simular y repetir.

domingo, septiembre 25, 2005

Smile, de Brian Wilson


En el número del New York Review of Books del 22 de Septiembre hay un artículo muy interesante sobre la obra "Smile", del Beach Boy Brian Wilson. Se llama "A Lost Pop Symphony".

viernes, septiembre 23, 2005

Cien Volando TV

Para que nadie diga después que no avisé, está por salir al aire –el jueves 29 a las 20 hs, en el canal "P+E"- mi programa de tv por cable. Se va a llamar igual que este blog, 100 volando, y va a ser un programa de conversaciones (no entrevistas) entre un invitado y yo, sobre temas de interés (de interés para mí, que espero sean del interés de varios más).

Como dije, va a salir en vivo los jueves a las 20, con una repetición los martes a las 01:00 (o sea lunes a la noche tarde). El primer invitado será Julián Gallo, especialista en... ¿cómo decirlo? ¿Mundo nuevo, Internet, sociedad de la información, futuro hecho presente, posibilidades de la tecnología digital? Es un invitado excitado y excitante, aunque su tono sea más bien sobrio y medido. Vamos a ver cómo sale.

Interesados en saber más del proyecto (o en ser sponsors o alguna otra opción), pueden ir a ver la Presentación del proyecto.



lunes, septiembre 19, 2005

Hora Clave: notas del programa de ayer

Se dice que le damos la espalda a los capitales. Recordemos que dar la espalda es una forma de hacer el amor.

Ya en uno de los himnos nacionales, la marcha peronista, aparece una visión nefasta de la inversión, me refiero a la línea que elogia la acción del líder diciendo que éste es grande porque avanza “combatiendo al capital”. En la discusión actual aparecen demonios de la misma procedencia: “los grandes grupos económicos”, “el capital mundial”, etc. ¿Se trata de fantasías o de realidades? Son realidades, pero no encajan tan sencillamente en el marco de la crítica superficial que se hace del mundo capitalista como si este fuera el peor de los mundos o como si fuera tan sencillo lograr mejores formas de organización social.

Dicho en otros términos: la empresa es observada como un enemigo de la justicia, pero al mismo tiempo se reconoce que es un recurso indispensable para el desarrollo económico. ¿En qué quedamos? De esta forma estamos pisando el freno al mismo tiempo que decimos querer avanzar.

El tema se vuelve a plantear alrededor de un eje moral, o hiper moral, y nos dedicamos a pensar si los personajes mencionados son buenos o malos, cuando tendríamos que observarlos con la intención de armar mecanismos de crecimiento.

Otro punto: estas instancias malignas (“los grandes grupos económicos”, el FMI) existen para todos los países: ¿por qué algunos países sin embargo se desarrollan y otros no? Denunciar a estos “malos” internacionales es una manera de no tener que pensar en nosotros.

Un principio de crecimiento es el siguiente: hay que hacer las paces con la idea de los negocios. Hacer negocios no es algo negativo, es la forma en la que la riqueza hace su aparición en el universo social. No caigamos en la ridiculez del Padre Farinello, que junto en una misma serie negativa a “los represores” con quienes “tienen una cuenta en el banco”.

En relación con la visita de Jorge Sobich al programa: por más importante que sea el tema de la seguridad jurídica no es un tema que penetre la mentalidad del votante mayoritario, mucho más pendiente de temas de su mundo inmediato. ¿El país está preparado para una propuesta seria, como la que parece encarnar Sobich o como la de Macri? Por seria quiero decir: una que intente hablar de los problemas de fondo, y sobre todo una que se conciba como un camino de gestión y de trabajo, superando las identificaciones ideológicas e históricas que reproducen el sistema del fracaso.

Los votantes peronistas, los militantes, ¿podrían preferir un liderazgo orientado al logro y al trabajo y no a cuestiones secundarias de lucha y aparente “sentido social”?

La identidad de un emprendimiento político de este tipo, más maduro y más tendiente a la madurez, es una identidad actual, que se arma en torno del deseo y no a partir de la búsqueda de un contenido pasado. La identidad que sirve es esta, orientada al futuro y en las ganas de vivir. Identidad no quiere decir pensar en el pasado sino responder a la pregunta sobre qué queremos hacer con nuestras vidas.

sábado, septiembre 17, 2005

New York Review of Books

¿Conocen la extraordinaria publicación llamada "The New York Review of Books"? Es un tabloide sobre cultura y política, lleno de artículos exhaustivos e interesantes, en el que anuncian además sus nuevas publicaciones las editoriales de las universidades norteamericanas. En su site hay siempre artículos de acceso gratuito.

jueves, septiembre 15, 2005

Dinámica del malo


Para los que no lo vieron, este es el artículo que publiqué en el diario La Nación el Viernes 2 de Septiembre:

Dinámica del malo

El malo es el personaje central de la escena maniquea. El malo es el recurso ordenador para el pensamiento político simplista –para el político y para cualquier otro-, el que permite tomar posiciones sencillas sin tener que hacerse cargo de la complejidad de los asuntos reales, y sin tener que asumir el peso de ninguna responsabilidad. El malo concentra en forma imaginaria la responsabilidad que los hechos reparten entre los diversos actores sociales, es el galán antípoda que permite la centralización de la culpa y su agigantamiento hasta niveles místicos. En el malo se descarga todo, es el reo universal, el barranco por el que arrojamos la basura problemática si no hemos sabido reciclarla antes.

El malo es el mejor amigo del demagogo, su útil principal, la figura que le permite señalar su bien de papel sin tener que darle nunca un contenido satisfactorio, el que le permite definir a la dirección correcta como la inversa de la que el nefasto ha tomado, diciendo que tan sólo se trata de no hacer lo que él hizo: simulaciones y argumentos tallados sin pensamiento, en la defensa obsesiva de una situación en la que el pseudo bueno se encuentra clavado sin querer razonar.

Primero concebimos su molde y luego metemos a alguien en él. El malo es un supuesto básico en el que calza un hombre, un espacio afectivo conceptual en busca de un humano al que recortar para que quepa. El malo es un hombre que fue tomado de punto, por sus errores, por sus maldades reales, o porque pide a la sociedad –para que esta avance- un precio que la sociedad no quiere pagar. A veces se empuja al lugar del malo a aquel que osa cuestionar este status quo social y primario, a un hombre que exige grandes transformaciones resistidas por el sistema de la catástrofe, sistema que decimos padecer pero al que por otra parte juramos repetida fidelidad al negar las opciones de cambio que aparecen en el horizonte.

Detrás de cada dolor debe haber un malo. Eso pensamos con ingenuidad excesiva, como si la vida fuera naturalmente una experiencia sencilla y no la suma de conflictos indomables que sabemos que es. Como si fuera por la acción de estos íconos reprobables (Menem, Bush, Duhalde, de la Rúa) que se generaran en la tierra las graves dificultades que debemos enfrentar. El malo es el puchinbol de los sectores estériles de la sociedad, esos que optan por la descarga improductiva de su frustración, que cultivan su jardín del mal para reposar en una insatisfactoria paz, a la sombra paradójica de una amenaza reforzada y perturbadoramente tranquilizante.

El malo es el supuesto protagonista de la catástrofe, el poseedor de una voluntad demoníaca hiper poderosa, súper dominante, capaz de tejer y destejer según quiera las circunstancias para beneficiarse siempre, como si no estuviera también sometido –como lo estamos todos- a la constante lucha que cualquier sociedad es. El malo es la justificación del santo, su mejor o única carta, su comodín para todas las situaciones.

El malo es la hipótesis estructurante del progresismo sencillista, la justificación que necesita para hacer sus desastres con buena conciencia, presentando sus errores como incuestionables intenciones tergiversadas por las malas artes del malo.

El malo es el odio propio negado, proyectado en la figura de uno que está cerca de lo que temo, al que se da forma con los materiales de la pesadilla interior, por impotencia o dejadez, por no querer o no poder dar la batalla correcta y preferir cultivar la amenaza de un apocalipsis como justificación de la parálisis.

El malo es el tumor que el bueno imagina para proponer una operación sencilla y salvadora, el extirpable que impide la salud del sistema, el blanco de la bala de plata con la que corregiríamos el rumbo directamente, el lugar único de la operación con la que el sistema retomaría su curso benigno natural. El malo es quien nos apartó del buen camino que las cosas sencillamente hubieran tomado de no mediar su maldita intención.

El malo sale en la tapa de las revistas y vende muchos ejemplares, porque el lector se aplica un shot de sentido al enterarse de las matufias, inventadas o reales, y vive un espasmo intelectual, la aventura de tener un gigantesco enemigo. El malo fascina, seduce, nos encanta hablar y leer sobre él, sentir la tremenda desgracia de no poder hacer nada frente a sus artimañas.

El malo es una fe. Se le llama pensamiento crítico, las más de las veces, a la semiótica minuciosa que interpreta los escondidos signos de la acción del malo, que desentierra supuestas maquinaciones en un mundo que en verdad es libre y espera la acción de nuestro deseo.

El maniqueísmo nos inunda. Lo hace en las cuestiones políticas y en las más banales. Debemos superarlo, desplegar el poder del pensamiento y de su cualidad inventiva. Una capacidad más fina de comprensión se esconde detrás del juego del malo. La pobreza de pensamiento conduce a la pobreza real: la falta de ideas produce falta de alimentos, salud y educación que son nuestro problema.

Es importante desarmar la figura del malo porque en ella está una de las dificultades que nos impiden avanzar por el camino de la maduración de nuestro voto. El argentino vota en contra, vota por el malo (contra él), expresando una antivoluntad más que un paso de crecimiento, sin animarse a poner en juego su querer y a decir con claridad “esto me parece bien”, “vayamos para allá”, “quiero tal cosa”. Los resentidos y los progresistas tomados de la mano votan en contra del peor, que a ciencia cierta nadie sabe si lo es, pero por lo menos aporta tranquilidad y genera la ilusión de un sentido. Una tranquilidad nefasta, que hace crecer mucho yugo mental y público, mucha frustración y mucho fanatismo insecticida. Ya podemos ver dónde nos conducen estos programas negativos, esta creencia de que el método para que las cosas vayan mejor es atacar a los que nos hacen el daño: a la involución permanente.

Pandolfini

En un artículo de la revista Fast Company, un maestro de ajedrecistas llamado Pandolfini, hace una lista de las formas de pensar que determinan el éxito de un jugador. La revista las ofrece porque las considera actitudes valiosas en el campo de los negocios, y creo que tienen sentido en términos generales. Está en inglés, en All The Right Moves.

La revista, para quienes no la conocen, es una constante fuente de literatura estimulante.

lunes, septiembre 12, 2005

Sobrantes de "Hora Clave" del 11 de Septiembre


· Hablar en contra de los piqueteros no es hablar en contra de los pobres, es tratar de evitar que se utilice políticamente a gente que la está pasando muy mal.

· Cuando el ciudadano común se enoja por los piquetes no está diciendo que no le importa la pobreza, está harto de que le pongan obstáculos en el camino en nombre de una pobreza que parece alentarse en vez de solucionarse.

· Siempre pasa lo mismo: aparecen unos que se hacen los buenos, los que buscan el bien de los pobres, los usan y hacen que haya cada vez más pobres.

· Hay iniciativas sociales valiosas en el sector piquetero. No podemos meter a todos en la misma bolsa. Pero el tema del corte de calles o de la utilización politica de la pobreza es algo que no sirve para el crecimiento del país.

· La pobreza no es un valor, es un problema a resolver. No hay que considerar ninguna ideología, las soluciones tienen que ver con mejor calidad de trabajo público, con mejor gestión, con cumplir la ley y con votar mejor para lograr estas cosas.

· El gobierno reaccionó en varios temas últimamente: preocupa que lo hagan cuando se les vienen encima las elecciones. Pero aun así, es legítimo, es preferible que lo hagan.

· El gobierno, al poner límite a las manifestaciones en la plaza, se distancia de la demagogia progresista y se vuelve más maduro, se hace cargo de la sociedad. Faltaría que además lograra eliminar la pobreza, ¿es que hay que darle más tiempo o que no saben cómo hacerlo? ¿Cuánto tiempo hay que darle?

· Hubo dos personajes de ficción en la discusión: “los piqueteros”, cuando en realidad se trata de muchos grupos distintos (algunos de valiosa acción social, otros representantes de una burocracia política) y “la represión”, alentando la absurda y mal intencionada idea de que el gobierno impidiendo las marchas piqueteras se coloca al nivel del gobierno militar. No poder establecer esta diferencia, ¿es torpeza o mala fe? Es deseo de protagonizar luchas sociales que hoy no son posibles, ni valiosas. La imagen de un gran represor es funcional a la idiotez izquierdista.

· Otro tema, que aburre: la izquierda hace el truco de decir que todo el que no es de izquierda es monstruoso. Usa la palabra “derecha” (sólo ellos la usan) para meter en una bolsa a todos los que no aceptan sus fallidas doctrinas. Les da lo mismo Hitler que Bush (cuando cualquier idiota se da cuenta de las diferencias), o Aznar que Menem (cuando Aznar fue un presidente súper exitoso y el otro no tanto). Viven de un permanente chantaje: si los enfrentás estás en contra de la gente que sufre, pero ellos mismos nunca lograron nada. La misma gente que sufre los rechaza y no los vota jamás, pero ellos aducen que es culpa de “el poder”, que “manipula” a través de los medios. La izquierda y el progresismo es una máquina de impedir pensar, una constante mala conciencia que se presenta como superior pero es el colmo de la ignorancia y la impotencia.

viernes, septiembre 09, 2005

Fragmento del prólogo del "Ecce Homo", de Nietzsche


El martes pasado, en la primera clase del curso que estoy dando sobre el libro "Ecce Homo" de Nietzsche, trabajamos algunos fragmentos de su prólogo, entre los cuales está el que sigue:

La última cosa que yo pretendería sería «mejorar» a la humanidad. Yo no establezco ídolos nuevos, los viejos van a aprender lo que significa tener pies de barro. Derribar ídolos («ídolos» es mi palabra para decir «ideales»), eso sí forma ya parte de mi oficio. A la realidad se la ha despojado de su valor, de su sentido, de su veraci­dad en la medida en que se ha fingido mentirosamente un mun­do ideal. El «mundo verdadero» y el «mundo aparente»; dicho con claridad: el mundo fingido y la realidad. Hasta ahora la mentira del ideal ha constituido la maldición contra la realidad, la humanidad misma ha sido engañada y falsea­da por tal mentira hasta en sus instintos más básicos hasta llegar a adorar los valores inversos de aquellos solos que habrían garantizado el florecimiento, el futuro, el elevado derecho al futuro.

Según el autor, el ideal, elemento al que se suele considerar (en la opinión pública y en la convención política) como un elemento valioso, es en lo concreto una forma de ensuciar la realidad y de empobrecerla. Más que sostener ideales deberíamos dar cabida a nuestros deseos, los que encarnan según sus términos "el sentido de la tierra", en contraposición al "trasmundo" o al más allá que el ideal sugiere.

Es un pensamiento fuertísimo y de consecuencias políticamente incorrectas, pero bien pensado resultaría beneficioso para las sociedades enteras, y no sólo para los que suelen llamarse con cortedad mental "los sectores privilegiados".

La imagen es un cuadro de Stuart Davis.

lunes, septiembre 05, 2005

Notas para "Hora Clave" sobre el tema de la campaña

¿Pelean entre ellos o luchan por la gente?

En el diálogo político y público se encuentran todos los matices disponibles de la vida nacional:

  • Se habla mucho del otro
  • Las propuestas se valoran mucho, aunque no haya mucho interés en escucharlas
  • Se generan ficciones para presentarse como el sector imprescindible: K es un maestro en inventar argumentos

¿Cómo podría ser una campaña?

Dick Morris tiene un buen planteo en “El nuevo príncipe” –libro interesantísimo-: la ocasión de formar a la ciudadanía, de hacerla crecer, de tratar algunos temas, llamar la atención sobre ellos.

Hay una cultura de la interna: el poder se genera en relación con hombres de poder, y se conquista por esa vía. La otra vía, más legítima, se juega menos: construir un soporte público, de adhesiones directas del electorado. En esta época de odio a la política esto es más difícil.

No se puede pretender la racionalización completa del escenario político, porque la política es juego de poder y no racionalidad. No debemos situarnos en la descalificación de la lucha por el poder porque es no entender cómo es la vida, es no entender nada (ni a nosotros mismos).

Lo que querríamos es lograr más, una vida mejor para el país, y eso requiere que seamos capaces de elegir lo más valioso del escenario disponible (o generar nuevas opciones, a futuro).

Negar valor o derecho a lo político es favorecer a lo peor del espectro político.

La ley de la interna es: menos capaz de gobernar, más atención prestarás a la interna. Es pura lógica, si no conseguís apoyo ciudadano tenés que bloquear el acceso.

K y D se pelean por poder, y no es una mala razón. El problema no es criticarlos a ellos, lo hacen en su ley, el tema es ser capaces de votar otra cosa.

Siempre pasa algo bueno: tal vez esta vez terminamos con el PJ… No lo digo como antiperonista, sería bueno tener suelta a toda la gente interesante que hoy está trabada en el peronismo.

Es una política conservadora, en general. Hay demasiado miedo, demasiado respeto por las cosas viejas, demasiada miseria ideológica vestida de importante sin serlo, demasiadas visiones hipermorales pero incapaces de tratar con el mundo.

No se trata del eje buenos malos, se trata del eje pobreza o crecimiento.

Al mentir, el político ofrece un servicio a la ciudadanía, la opinión pública no quiere verdades.

La lucha contra la corrupción no es una lucha moral, es una lucha de poderes y de inteligencias. Y tal vez no sea una lucha contra otros, sino un trabajo contra la estupidez.

El principal problema de la corrupción no es que es inmoral, sino que es estúpida. Los corruptos son estúpidos, expresión de una vida miserable, no se salvan.

Las palabras viejas sirven solo si se las usa de un modo nuevo: el pj es reaccionario, conservador, pobrista.

La crítica al gobierno deja paso a la crítica a la oposición. Todas posiciones críticas, esa pasión negativa nos hunde, ¿no hay energía puesta en hacer crecer algo, en ver cómo se logra?

Tenemos un único recurso: la crítica, el no, la censura, la sospecha, la decepción: no sirve para nada.

O tenemos también un tono idealizado y retórico para hablar de lo que defendemos: maniqueísmo, del otro lado el mal, del lado propio la maravilla. No se lo cree ni el que lo está diciendo.

Basta de decir como verdades cosas en la que ni uno mismo cree. Basta de decir como si fuera cierto lo que todos sabemos que es mentira.

Hablamos de nosotros como si fuéramos otros.

Hablamos de lo que nos pasa como si se tratara de otras personas.

Basta de recursos retóricos, de embellecer cosas que son horribles: el peronismo es un camino de fracasos.

Vida del Blog

Entro a este blog y leo los comentarios, cada vez que puedo. Encuentro mucha gente de la que podría ser amiga, gente agradable y normal que dice cosas interesantes con sencillez, estén de acuerdo o no con las ideas que yo expongo. Y también está la intemperie, a la que cualquier persona que acepta participar en el diálogo público de los medios debe considerar parte de su trabajo.

En esa intemperie hay siempre gente que busca "blancos de oportunidad", sobre todo adolescentes o frustrados que no pierden la oportunidad de ser ofensivos, hirientes o maleducados, sintiéndose guiados por un afán de justicia y de poner puntos sobre las íes que resulta cansador y que no aporta nada. Tiran sobre lo que se mueve. El que se mueve debe bancársela, porque es la ley de la vida. Al ser críticos (y creen que ser críticos y dar batalla es sinónimo de inteligencia, cuando sobradas pruebas hay de que no lo es) se crean un aura de verdad y seguridad. El típico cancherismo que es tan nuestro y tan feo.

A veces pienso si no sería mejor poner las entradas obturando los comentarios, pero no me parece lindo, tampoco, sobre todo por la gente que vale la pena y se conoce pensando en común. A veces pienso que sería mejor entrar cada tanto y sacar a los que joden, pero tanto trabajo para qué. No me importa para nada la idea de no respetar la libertad de que puteen los que quieran putear, no me parece algo valioso; tal vez la limpieza daría más vuelo a los que queremos hacer nuestra vida. No tengo resuelto el tema, simplemente quería dejar constancia de mis impresiones.

jueves, septiembre 01, 2005

Taller de Escrituras Prácticas

Dentro de unos días empiezo a dictar este taller, que también podría llamarse:

Cómo llevar un diario de trabajo, despliegue o autoconocimiento

Este taller tiene por objetivo ayudar a instalar en los participantes el hábito de la escritura, en alguna de las tantas variables en las que ese hábito puede funcionar enriquecedoramente:

· como método para tomar notas regularmente acerca del desarrollo de un proyecto,

· como modo de autoconocimiento,

· como ejercicio de expresión,

· como desarrollo del instrumento de comunicación básico para cualquier estudiante de humanidades,

· como vía para la creación literaria o ensayística,

· como apoyo para una experiencia terapéutica,

· como mero disfrute del arte de juntar palabras y seguir su huella.

Habrá ejercicios y perspectivas de aplicación concreta para estimular la escritura de un diario personal, habrá momentos dedicados a la escritura, habrá trucos para lograr dar fluidez y para provocar el entusiasmo en la tarea.

También leeremos algunos fragmentos de distintos autores que aluden al tema de los diversos sentidos de la escritura, entre los que se encontrarán Rilke, Julia Cameron, Nietzsche, Shunryu Suzuki, Tom Peters, Anne Lamott y otros.

Los interesados deben dirigirse a Lourdes: cursos@bienvenidosami.com.ar

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