No estoy de acuerdo con eso de llevar el apellido del marido y borrar el de una , el que me dio mi padre, el de soltera. Yo uso el mío, y soy esposa de mi marido, pero yo soy yo y él es él, está claro, yo estoy con él pero no soy de él, aunque él se lo crea. y él tampoco es mío, nadie es de nadie, eso lo tengo muy claro...
Bellísimo! Lo comparto por los conceptos y porque tus palabras poseen una fina espiritualidad.
ResponderEliminarEn una época de dispersión de los ideales es menester cuidar los vínculos.
Saludos!
R.P.
Una esposa es algo así como un collar de melones, pero a uno le gusta mucho el melón.
ResponderEliminarMuy lindo, aunténtico y sentido.
ResponderEliminarJaja, el comentario de anónimo anterior: "... tus palabras poseen una fina espiritualidad".
ResponderEliminarMe parece, con todo respeto, que si algo no hay en las palabras de Alejandro es espiritualidad.
Saludos, Nestor de Muñiz
Nestor; con todo respeto. Me parece que tu concepto de "espiritualidad" es demasiado estrecho...
ResponderEliminarR.P.
No estoy de acuerdo con eso de llevar el apellido del marido y borrar el de una , el que me dio mi padre, el de soltera. Yo uso el mío, y soy esposa de mi marido, pero yo soy yo y él es él, está claro, yo estoy con él pero no soy de él, aunque él se lo crea. y él tampoco es mío, nadie es de nadie, eso lo tengo muy claro...
ResponderEliminarExcelente definicion .. gracias.
ResponderEliminarDe quien es el texto ?
Nico
Mio, Nico...
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