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jueves, diciembre 02, 2010

Mi nuevo libro: "Ganas de vivir. La filosofía del entusiasmo". Editorial Sudamericana


Ya está siendo distribuido mi nuevo libro, "Ganas de vivir. La filosofía del entusiasmo". Es una recopilación de principios existenciales orientadores. Piensa la vida real, concreta, nuestra, la aventura de ser una persona y tratar de entender qué es eso, cómo se vive, de qué manera puede hacerse una experiencia fluida y plena de la existencia.

¿Autoayuda? Autoayuda inteligente, decíamos en la editorial, jodiendo un poco. Es más bien "filosofía existencial", pensamiento cercano a la vida, que examina los problemas, los escenarios, los deseos, tratando de producir comprensión y orientación.

Cuando uno entiende se orienta y se destraba. Asi, puede avanzar. El entusiasmo es esa posición de vida libre, excitada, llena de ganas, capaz de encontrar un mundo lleno de riquezas y posibilidades. Este libro aspira a producir libertad en sus lectores.

Es un pensamiento que se ejercita en la des neurotización, en el atrevimiento y la alegría, que intenta construir una posición sólida para poder tomar las decisiones que deben tomarse, superando el estancamiento, el temor, las paralisis habituales.

Es un libro que recopila premisas, ideas, formulaciones que son como mis conclusiones de vida, principios que han sido útiles para mi y espero lo sean también para quienes lo lean.

¡¡Espero que les guste!!

jueves, octubre 21, 2010

jueves, julio 15, 2010

Mi respuesta en Facebook a una sra que se sintió ofendida por mis comentarios contra la Iglesia ayer en Twitter


Elena (se llama de otra manera, pero pongo este nombre para respetar su privacidad):

soy una persona muy normal y respetuosa en el trato personal, y lamento si te sentiste ofendida. Pero creo que la ley no va en contra de uds. Los católicos pueden con toda libertad seguir haciendo sus vidas como deseen. Lo que no pueden es pretender decirle a los demás cómo tienen que vivir. Y si alguien es homosexual y quiere llamar matrimonio a su unión y hacerla legal tiene derecho, y el Estado debe avalarlos.

Lo que se estableció a partir de ahora es que otros hagan también lo que deseen, y que no haya que preguntarles a uds si pueden o no.

No me gusta que la Argentina se diga cristiana en su Constitución. Yo soy ateo y quiero que mi país respete toda la enorme y valiosa diferencia humana.

Y en relación con lo de la moral dañina a hipócrita que dije ayer hablando de la Iglesia: es dañino a mi juicio lo que el catolicismo hace con el cuerpo, lo desprecia, lo limita, lo siente pecaminoso cuando es sólo puro y natural. Lo de hipócrita tiene que ver con que sólo mintiéndose a sí misma una persona puede sostener los valores antinaturales del cristianismo. Sin mencionar el grado de corrupción (de menores, de gobiernos) que el catolicismo tiene sobre sí.

Pero bueno, haya paz, somos distintos y por mi parte está todo bien. No tengo intención de molestarte. Tengo amigos católicos a los que aprecio muchísimo y también valoro mucho la acción social que hace la Iglesia. Por un lado la veo dañina, en la educación, en la formación de los chicos, pero por otro me gusta la preocupación por la beneficencia y la ayuda humanitaria.

Un beso
Alejandro

La imagen es un carnet de Gath y Chaves que venden en De Remate.

viernes, mayo 21, 2010

El misterio del abuso sexual, artículo mio en Yahoo!


Empieza así:

Sorprende la cantidad de casos de abuso sexual infantil. Claro que es horrible, que está mal, que es necesario que la ley actúe con todo el peso que sea posible. No hay modo de cuestionar ese principio. Pero eso no debe impedir que nos asomemos al hecho de fondo: hay innumerables individuos que cometen abusos sexuales cotidianamente. Y no se trata de personas a las que se pueda detectar a simple vista.

Los perversos están, según dicen los entendidos, en todas partes, en todas las clases sociales y generalmente en el entorno de los chicos abusados. Peor: los especialistas cuentan que el abuso a los menores suele ser cometido por personas de las que nunca se hubiera sospechado. El perfil del abusador es el de una persona que por el contrario, parece ser incapaz de una cosa así.


Link: El misterio del abuso sexual (artículo completo)

martes, abril 27, 2010

Ser Gay


Me preguntan en Formspring:

Soy hombre, y me gustan los hombres. Me da verguenza decirlo, pero definitivamente soy gay. Como hago para que me gusten las mujeres?. Como M... hago para curarme de esta enfermedad???.

Epa, pará... No tenés que curarte, aceptá tu deseo. Esas cosas no se modifican. Hay personas bisexuales, pero si tu deseo va hacia los hombres es así y punto.

Entiendo que te de vergüenza y entiendo que te de miedo el despelote de tener que dejar en claro tu tendencia. Hay quien dice que no hay que hacerlo, que uno puede vivir la homosexualidad escondido, pero no creo que sea bueno para nadie, sobre todo en tiempos en los que hay una gran apertura, como en los nuestros.

El trabajo no es curarte de ninguna enfermedad, el trabajo es hacerte de abajo en la difícil tarea de ir asumiéndolo, de a poco, primero con las personas de tu confianza y luego llegar al punto en el que ya no te importe qué piensen o digan los otros.

No sé nada de vos, pero te diría que te lo tomes con calma y que no quieras apartarte de tu verdad natural, que no acepta trampas.

Te tocó difícil, pero a todos nos toca alguna dificultad.

Aceptate y tenete paciencia. Tratá de disfrutar de tu cuerpo de la forma en que tu cuerpo quiere. Ser gay no te hace perder libertad, te da un tipo de libertad propio, tuyo, al que no podés escapar.

¿Querés preguntarme algo?

viernes, abril 09, 2010

Pregunta sobre bisexualidad


¿Es posible que me guste una sola chica, pero que no sea totalmente lesbiana o bisexual? O si me gusta una chica es porque sí o sí soy lesbiana o bisexual... Y ahora que lo pienso, todos los seres somos bisexuales. ¿O no?

Claro que es posible. Lo que nos pasa, es posible. De hecho, nos pasa. Hay que aprender a pensar más así, a favor de la experiencia, a favor de lo que somos.

No creo que todos seamos bisexuales. Cualquiera puede serlo, y tal vez es hasta mejor, pero también cabe que a uno no le pase. Tampoco hay que generar el imperativo moral sexual de que todos tenemos que ser bisexuales.

Que cada uno haga lo que quiera y le salga y pueda. Está todo bien. Lo que hay que buscar es la autenticidad, eso que somos de verdad, que sentimos ser. No volverse loco con qué es lo normal o lo mejor o lo que está bien.

Lo que está bien es ser cada uno el que es.

¿Querés preguntarme algo?

lunes, abril 05, 2010

Como acepto mi homosexualidad?


Qué tema difícil... No tengo idea porque no viví ese problema, pero sí lo ví en amigos.

Creo que es una cosa que va avanzando de a poco. Primero lo acepta uno, lo va desplegando, luego se encuentra con confrontaciones difíciles pero necesarias (la opción es vivir mintiendo, un precio demasiado alto, es mejor decirlo).

También sirven mucho las alianzas con semejantes, creo, el mundo en común que se arma con los amores o con los que entienden de qué va la cosa... Hay que tener valentía.

Por suerte el mundo de hoy es ya capaz de aceptar ampliamente la homosexualidad. Muchas veces es la persona misma, o su entorno familiar, el que se resiste más, mucho más que "la sociedad"...

¿Querés preguntarme algo?

¿Cuál es la diferencia principal, para vos, (no física) entre el hombre y la mujer?

No hay nada que no sea físico, soy un materialista completo. La diferencia principal, fisiológica, de la que derivan diferencias psicológicas, es que la mujer crea la descendencia en su cuerpo y la amamanta. Eso genera diferentes maneras de vivir la sexualidad, el amor, la plenitud, etc.

¿Querés preguntarme algo?

domingo, abril 04, 2010

Hola alejandro: me podrías decir algo sobre la sensualidad? y, existe alguna diferencia entre sensual y sexual?


Yo lo veo así: la sensualidad es la sexualidad abierta, en la piel, que es capaz de disfrutar o relacionarse con todo tipo de sensaciones.

En una vida sana impera una relación sensual con la realidad. El sentido de la vida es hacer el amor con el mundo.

¿Querés preguntarme algo?

lunes, enero 04, 2010

¿Tuviste algún tipo de experiencia homosexual?

¿Tuviste algún tipo de experiencia homosexual?

No, jamás. Nunca sentí deseo por otro hombre. No me imagino cómo será, no lo entiendo. ¿Excitarse con un cuerpo de varón? Me parece rarísimo. Las escenas de homosexualidad masculina en las películas me producen un poco de rechazo. Pero creo, claro está, que cada uno desea lo que desea, y que los homosexuales tienen que vivir plenamente su deseo. Por suerte, la sociedad avanzó lo suficiente en cuestión de costumbres como para que los homosexuales puedan hacer su vida a la luz y en libertad.

Ask me anything

viernes, septiembre 11, 2009

¿Qué es hacer el amor?

El año pasado se casó un amigo muy querido, y sus hijos, ya grandes (eran segunda nupcias), me pidieron que hablara en el evento. Me resistí. Después acepté, cuando me dí cuenta de que podía encarar el momento de una manera propia. Acabo de encontrar uno de los textos que leí en esa oportunidad, uno en el que intenté definir de manera más o menos graciosa uno de los principales temas implícitos en todo matrimonio. Tiene sus momentos pueriles y sus momentos graciosos.

El título del texto es: ¿Qué es hacer el amor? (Probablemente uno usaría en circunstancias menos formales otro tipo de denominación para el acto sexual, pero espero que se acepte el convencional circunloquio, que por otra parte señala aspectos no directamente sexuales y muy consistentes del encuentro de los cuerpos...). Aquí va:

¿Qué es hacer el amor?Hablarse sin decir nada,

Que el animal propio busque y encuentre al animal en el otro,

Juntarse sin tener miedo,

Meterse en la vida del otro,

Aceptar la sencillez de las cosas,

Aceptar la complejidad de las cosas,

Escribir en la piel un sentido sin palabras,

Dar vuelta dos vidas juntas,

Dejar que el tiempo se disuelva,

Instalarse en la eternidad acompañado, por un rato,

Transfigurarse,

Metamorfosearse,

Acercarse al precámbrico,

ser un uvasal,

entender todo,

potenciarse,

alejarse de sí mismo para encontrarse con alguien que tampoco está muy localizable,

perder las referencias de siempre y encontrar otras más claras y sencillas que al rato a su vez se pierden y nos dejan en una orilla tirados, felices, dormidos o con ganas de mundo,

preguntarse cómo es que semejante cataclismo cabe en un matrimonio consolidado, cuando se suponía que la ley mata a la vitalidad de la pareja,

entender que la vitalidad no es tan fácil de matar, si uno está bien parado en ella.

viernes, abril 10, 2009

Qué es hacer el amor


Mientras preparo la temporada 2009 seguimos repasando mis grandes éxitos del 2008 en video...

miércoles, octubre 03, 2007

El matrimonio según Nietzsche

El bestial alemán, filósofo psicológico, pensador poderoso y heterogéneo, aborda el tema del matrimonio en un capítulo de su libro “Así habló Zaratustra” llamado, precisamente, “Del hijo y del matrimonio”. Y, como es habitual en su pensamiento, lo analiza partiendo de la idea de que no hay un único modo para dicha experiencia, sino teniendo en cuenta que a distintos niveles de fuerza le corresponden lógicamente distintas vivencias. La fuerza es en su pensamiento el factor clave a considerar para poder interpretar y comprender cualquier realidad. Por ejemplo, considerando la cuestión del valor del egoísmo, Nietzsche dice que este vale tanto como valga la persona egoísta en cuestión. Si se trata de un individuo valioso, capaz, representante de la línea ascendente de la vida (son sus términos) el egoísmo es en ese caso de alto valor, y hay que alentarlo. Si en cambio el egoísta es alguien débil, decadente, imposibilitado, su egoísmo carece de valor. Dicha persona no debe robarle recursos al que sí puede. Sí, un cristianismo al revés, una visión naturalista, no olvidemos que estamos hablando del autor de “El anticristo”.

Este modo de pensar, que a nuestra mentalidad le resulta tan extraño y desafiante, lo lleva a identificar dos modos básicos de vivir el matrimonio. Una cosa es el matrimonio de dos que se han buscado a sí mismos, es decir, que han desplegado su deseo, vivido sus problemas, atravesado sus fantasmas (cuando Zaratustra le da la mano al fantasma, es decir, enfrenta sus miedos, estos se transforman en duendes, ya no presencias amenazantes sino compañías extrañas y divertidas) y que como consecuencia de todo ese tránsito llegan a identificarse como valiosos y deseados el uno para el otro, y otra cosa es el matrimonio de aquellos que se unen, por el contrario, huyendo de sus problemas personales.

El hijo que surge del matrimonio debe ser un paso adelante en la vida de sus padres: “un ser más elevado debes tú crear”, nos dice, un ser que sea como una consagración propia, la continuación de la línea evolutiva que pasa por nosotros. Si los casados se encuentran como resultado de sus propias experiencias de búsqueda y crecimiento, el niño resultante tenderá a continuar la misma línea de desarrollo vital. Será un hijo de la victoria de cada uno sobre sí mismo, cosa que sucede cuando sentimos que no queremos que nuestros hijos padezcan lo que nosotros padecimos de chicos, es decir, cuando queremos ser para ellos mejores padres de lo que fueron nuestros padres para nosotros. Ese es el paso evolutivo, ser capaz de superar a los que nos hicieron a nosotros, darle al nuevo algo más y mejor de lo que nosotros recibimos. Sí, es cierto que no basta con pensar esto en términos económicos, que se trata fundamentalmente de una referencia al universo afectivo, al aire de amor que cada uno respira –o al que le falta, o en el que se asfixia-. El planteo tradicional o tradicionalista de querer, contrariamente, repetir –por respeto o idolatría- con nuestros hijos la forma de crianza que tuvieron nuestros mayores con nosotros implica que no hemos sido capaces de dar nuestro aporte al ciclo evolutivo. La tradición es por lo general contraria a la evolución, porque es un mecanismo que fija formas a las que no se quiere someter al cambio lógico generado por el paso del tiempo.

El matrimonio es un jardín, dice, para los que saben beber el amargo cáliz que es todo amor. Para este pensamiento de superación todo buen amor es amargo, porque tiene momentos de dificultad que piden desarrollo y crecimiento. El jardín del matrimonio es él mismo un estímulo para que el crecimiento de los casados continúe, ahora creando la vida de seres nuevos a los que se va a ayudar a ser más de lo que fueron los padres. Eso es un buen matrimonio. Pero los otros matrimonios, nos dice, lo que llaman matrimonio los demasiados, es una suciedad de alma entre dos, una vida compartida en la mezquindad, una convivencia que no tolera el crecimiento y la independencia ajena, que la siente amenazante, que por lo tanto la combate y limita. Al amor lo consideran una serie de tonterías y terminan dando el salto de esas tonterías a una única y prolongada estupidez. Son sus palabras, casi textuales. ¿Cuál es la tontería del amor? Aparece en la creencia de que uno sufre y hace locuras por amor, en la idea de que esas locuras (celos, escenas, temores, peleas) se explican como lógicas formas del amor. Eso no es el amor, sino las expresiones propias de quien no sabe qué hacer consigo, formas de la huída de sí, que tiende a proyectarnos hacia alguien como método para huir de nosotros mismos.

Uno puede encontrarse en el otro o perderse en él. El matrimonio bien avenido es una celebración de la búsqueda propia. En él, los casados dicen: yo, que me busqué y me hice de abajo, que exploré mi sensibilidad, que destrabé mi nudo afectivo (ese que todos tenemos), logré conocer mi deseo y encontrarte, y quiero ahora seguir mi crecimiento impulsado y sostenido por este amor, que me da alegría y felicidad pero que también tiene el valor de desafiarme y hacerme querer más cosas, más mundo, más vida.

lunes, noviembre 20, 2006

Preguntas y respuestas sobre el amor

Hace unos cuantos años, cuando trabajaba en Rock & Pop, hice un experimento. Pedí al público preguntas sobre el tema del amor, seleccioné algunas entre ellas y escribí las respuestas. El resultado fue este texto que se llama "Preguntas y respuestas sobre el amor".

Estas fueron las preguntas:

1. ¿Cómo lograr la conquista? ¿Puede llegar a depender de uno solo?

2. ¿Qué es realmente amar a alguien?

3. ¿Existe un único amor?

4. ¿Se debe insistir en caso de no ser correspondido?

5. ¿Es malo ser celoso?

6. ¿Si te gusta una amiga, qué hacer?

7. ¿Por que los hombres escapan del compromiso?

8. ¿Por qué algunos buscamos a la persona que sabemos nos dará más dolor que
satisfacción?

9. ¿ La soledad hay que afrontarla o buscar una salida desesperadamente?

10. ¿Puede alguien enamorarse de más de una persona al mismo tiempo?

11. ¿Puede llamarse infidelidad a una infidelidad sin sexo?

12. ¿Puede continuar una amistad entre dos personas cuando una está profundamente enamorada de la otra?

13. ¿ Cómo es posible que el amor en los gays duren tan poco, que por mas que juren amor eterno están en constante búsqueda de otro?

14. ¿Hay que expresar lo que una siente por el otro, cuando este no tiene el menor interés?

Link: Texto completo de preguntas y respuestas.

miércoles, julio 19, 2006

El amor según Nietzsche

Acá está scaneada la fotocopia del texto que trabajamos ayer en la clase uno del curso "Parejas, matrimonios, hijos y familias", a pedido de los asistentes. Si hacen clic en el texto aparece más grande y se puede leer. Se llama "Acerca de como cada sexo tiene sus prejuicios sobre el amor", y es el parágrafo 363 de "La gaya ciencia".

Es un texto sensacional, que despierta muchas discusiones. Dice que cada sexo entiende por amor algo distinto y que para que el amor funcione debe respetarse esa diferencia. La mujer quiere ser tomada y el hombre tomar. Está implícita la fidelidad en el amor de la mujer, pero no en el del hombre. ¿Inmoral? Sí, dice, el amor pensado en grande es naturaleza y por lo tanto, por toda la eternidad, inmoral. Por otra parte, el hombre puede ser fiel, pero no forma parte de la esencia de su amor.

miércoles, diciembre 21, 2005

Relaciones amorosas en el trabajo

Hoy me hicieron unas preguntas sobre las relaciones amorosas en el trabajo para el programa de Repetto de esta noche. Antes de responderlas preparé este texto orientador, con algunas ideas sobre el tema:

Relaciones amorosas en el trabajo

El deseo y el amor surgen cuando uno está cerca.

La cercanía en el trabajo es además especialmente atractiva, porque la gente está en actitudes activas y la gente activa es más linda.

El trabajo no es sólo el trabajo, es la aventura de hacer lo que uno quiere, de inventar, de luchar, de competir, de trabajar en equipos.

El trabajo tiene mala prensa pero bien pensado es una actividad que tiene mucho de erotismo, es un juego de creatividad y ambición, de defensa y ataque, de esmero y de logros.

El método de la conquista consiste en la cercanía, hay que acercarse y las cosas pasan.

En el trabajo uno muestra lo mejor de sí, las capacidades de esfuerzo, de concentración, el esmero en las tareas, el cuidado. El trabajo en sí mismo es una especie de amor.

Sé que a muchos esta descripción del trabajo les puede parecer demasiado positiva, pero es que el trabajo valioso, el trabajo bien hecho, siempre tiene estas características de esmero, atención, cuidado, que son las características principales del amor.

Hay amor en el trabajo porque el trabajo mismo es, cuando está bien encarado, una realización amorosa. Las personas que hacen su trabajo con amor lógicamente también generan relaciones amorosas con sus compañeros de trabajo, aunque la mayor parte de las veces no se llegue al sexo o a hacer el amor con el cuerpo del otro.

Nota del día después: no usaron el material, ¿les habrá resultado poco afín al tono del programa?

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