Mostrando entradas con la etiqueta felicidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta felicidad. Mostrar todas las entradas

martes, noviembre 22, 2011

Boceto de base filosófica para la existencia enterada


Uno puede dejarse abrumar por la incertidubre por dos motivos
a) está en medio de la segunda guerra mundial
b) está muy sensible
Si es el primero: es realmente crudo y difícil. Mucho más que el promedio.
Si es el segundo: hay que ajustar la perspectiva. Es uno el que se equivoca si cree que las cosas deberían o podrían existir sin riesgo y sin falla.
¿Qué alguna de estas cosas podrían no pasar? ¿Qué no deberían pasar?

Falso: el debería está fuera de lugar. La realidad no sucede respondiendo a un deber racional, la realidad desborda constante y completamente lo racional.
Es cierto que podrían no pasar, al menos algunas de ellas (sólo algunas), pero esa posibilidad puede darse más respondiendo a un querer que a un deber, más como deseo nuestro que como reproche al mundo. No es una falla suya, es un querer nuestro.
El mundo es desajustado. Es. Es el mundo: el despelote es la norma, reina, domina y se presenta constantemente.
Por qué?
Nietzsche: ¿Cuál es el principio de todo lo vivo?
La voluntad de poder. Todo lo que vive quiere crecer, reinar, obtener preponderancia. No meramente sobrevivir, quiere más.
La mecánica esencial de los hechos es la lucha de fuerzas.
La estabilidad siempre es el resultado de un pacto.
La disminución de la violencia es una evolución deseable, pero nunca total: somos cuerpos y no ideas.
Las ideas siguen al cuerpo. No el cuerpo a las ideas.
La realidad existe y somos parte de ella.
La realidad no fue creada por nosotros ni como expresión de un orden racional. Somos nosotros los que fuimos creados por esa naturaleza que nos desborda.
Hay un orden: es la naturaleza. Y parte de la naturaleza es que pase todo lo que pasa.
Hay que tener valor.
Valor para decir: el mundo está bien como está.
La sociedad no está enferma. No se trata de cambiar la realidad. No se puede.
Lo que se puede hacer es participar de ella de manera provechosa. Buscar la felicidad personal, la felicidad compartida, el crecimiento social, fortalecer la educación, el refinamiento, los cuidados, el amor.
¿Que podemos hacer nosotros?
Lograr una visión informada de la vida.
Ver esta realidad de la naturaleza y su legítimo despelote resultante.
Dejar de aspirar a lo que no puede ser.
Dejar de lamentarnos por los problemas.
Abordarlos.
Responder a ellos.
Sortearlos.
Solucionarlos
Paliarlos.
Esta visión que propongo difiere del análisis político o económico o social, no porque hable del universo y de la vida en vez de hablar de política y cifras. Es una visión del mundo, una posición psicológica, pero difiere porque el análisis es mero análisis, descripción. Y lo que necesita la posibilidad de responder a la realidad es el paso de la acción, el movimiento.
Y el movimiento principal es el deseo. Eje de ejes: ¿qué querés?
No para que luego te lamentes por no tener lo que querés, sino para que asumas la responsabilidad de hacerlo. No como un peso, aunque en parte lo es, sino como una aventura.
Que pasemos de la actitud de quien está soportando el mundo a la de quien se juega en él.
Es legítimo, es correcto, es lo mejor que podemos hacer. Es lo que la misma naturaleza pide, hace, es, como diría Nietzsche, el sentido de la tierra.
Desde un punto de vista político es la idea de que uno debe aportar al conjunto social su felicidad, no renunciar a ella.

martes, noviembre 15, 2011

Estar bien o no estar bien

Refloto un artículo que publiqué en revista La Maga en 1996, que viene a cuento.

Hace pocos días me crucé, en Corrientes, a pocos pasos de Scalabrini Ortiz, con un conocido al que aprecio, un señor de unos cincuenta años a quien hacía mucho que no veía. Me gustó verlo, y transformé su breve y masticado saludo al paso en una ocasión para cambiar algunas palabras. Tuvimos el siguiente diálogo:

-¿Cómo te va?- me dijo él.

-Muy bien- le respondí.

-¿Muy bien?- me volvió a preguntar, entre asombrado y molesto.

-Si, muy bien- le dije.

-¿En este país te va muy bien? ¡Andá a cagar!- me respondió, yéndose.

Podemos pensar que su actitud es fruto de un malestar personal causado por algún factor que desconocemos, y entender que estos exabruptos los tiene cualquiera en algún momento. Pero estaríamos justificando el maltrato, lo cual no es nunca una buena opción.

Lo más interesante del episodio es su valor ilustrativo respecto de una cierta concepción del sentido del bienestar personal y por lo tanto del lugar disponible en el mundo para la experiencia del individuo y su felicidad posible. Seguramente este señor encontró ultrajante que alguien pudiera tomarse el atrevimiento de estar muy bien, y creyó ver en mi respuesta una posición política censurable y hasta responsable de la falta de solidaridad reinante en el crudo intercambio social. Su respuesta dice entre líneas: en la Argentina de hoy nadie puede sentirse bien, y si alguien lo hace es por eso mismo cómplice de la fuerza del mal que estrangula nuestra realidad social. Es contra esa estúpida consideración de la realidad, contra esa pobreza política y humana contra la que quiero apuntar algunos pensamientos en esta columna.

¿No hay posibilidades de estar bien en la Argentina de hoy?

¿Por? ¿Porque hay problemas sociales, porque las cosas no son como nos gustaría que fuesen? ¿Cuándo, en qué país, en qué mundo, nos va a ser dada por fin la oportunidad de ser felices como es posible serlo, es decir, de forma relativa y en medio del gran caos que es una sociedad? ¿Y de qué forma ese culto de la infelicidad forma parte de una estrategia de avance social, de trabajo favorecedor de la justicia? ¿Se supone que es producto de la lucidez, el malestar? ¿Qué todo estar contento y disfrutar de caminar y de ver los árboles es reaccionario, estúpido, ciego, colaboracionista, fascista?

Más bien me atrevería a decir lo contrario, que esa felicidad posible tiene mucho más la clave del desarrollo de una realidad mejorada que la militancia en la mala onda a la que muchos consideran signo de lucidez. ¿Es lucidez una postura que vuelve ilegítimas las ganas de vivir y que desfavorece la felicidad posible? Más bien creo que tal actitud es la expresión de un resentimiento profundo y la justificación por vía social de una incapacidad personal de producir espacios de alegría y felicidad personal. No suelen surgir movimientos valiosos de morales tan simples y ridículas como la que evidenció ese comentario. La búsqueda del contento por parte del individuo es una fuerza éticamente positiva para el bienestar del país. Y si no preguntémosle a los del Club del Trueque, ejemplo si los hay.

viernes, septiembre 30, 2011

Una pareja de argentinos cuenta su encuentro con George Harrison

Hoy a la mañana en Aspen pasaron este tema de Harrison que apenas conocía, y me emocionó mucho, como suele pasarme con sus canciones.



Después puse en Google "George Harrison Taringa" a ver si podía encontrar alguno de los discos suyos que no tengo y encontré esto, un relato de una pareja de argentinos que estando de visita en Inglaterra se acercó a ver la casa de George por afuera y tuvieron la sorpresa de encontrárselo, accesible y bien dispuesto.

Aquí están incluso las fotos que se sacaron con él.

George, ¡cuánto te quiero!

miércoles, agosto 31, 2011

Liberación de creencias, un humano divino rosarino en Bs.As.

Rodrigo Joaquín del Pino es un amigo rosarino que desde los 17 años hasta los 33 vivio como monje en la India, estudiando sánscrito y los antiguos Vedas.

Rama, como le dicen, ayuda a observar los procesos ilusorios de la mente y estará en Buenos Aires haciendo una jornada de 9 horas de Liberación de Creencias. Enseña técnicas de meditación profundas y habla sobre temas de espiritualidad y nueva conciencia.

Lo conocí en las charlas TEDxRosario del 2010 donde en 20 minutos se explayó sobre su Nueva Visión del Mundo: http://youtu.be/cml3WsWQVw4


Día de LIBERACIÓN DE CREENCIAS,
SÁBADO 17 de SEPTIEMBRE | 9 a 18 hs. | descuento por reserva hasta 9/9
con Rodrigo Joaquín del Pino | www.humanodivino.com
+ info: click aquí
Informes, Inscripción y reserva de vacantes: llamar a Maxi al 15-6207-7403 y/ó info@poderama.com.ar

Y pueden escucharlo en http://humanodivino.podomatic.com/
Muy recomenable para desprenderse de ideas viejas y renovar el panorama.

jueves, agosto 11, 2011

El agradecimiento como metodología


En psicología positiva, y en ciertos textos espirituales, se promueve el uso del agradecimiento como una forma de hacer contacto con la riqueza de nuestra vida real. Al agradecer, uno parece darse cuenta de lo que de otra forma quedaría enterrado en la obviedad. La atención positiva del agradecimiento despierta a la realidad.

La idea es buena, y funciona.

Tiene que ver con la celebración tal como la plantea Osho. Los ambiciosos buscan en otro lado, los celebrantes festejan lo concreto de la realidad, y producen asi la riqueza. Celebrar o agradecer es una forma de estar plenamente aquí.

En psicología positiva, de manera más científica, esta aparición del sentido motivada por un cambio de actitud es evaluada como el impulso inspirador de todo crecimiento y el principio que opera en la base de la felicidad.

Pregunto: ¿qué opinan?

Y otra cosa: ¿alguien se anima a escribir en los comentarios su lista personal de agradecimientos?

Related Posts with Thumbnails