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martes, febrero 12, 2013

Motivación, innovación, entusiasmo, inseguridades...



Estas preguntas y respuestas son parte de una presentación que estoy preparando para empresas. Ideas breves y básicas...

¿Qué es la motivación?

Motivarse es encontrar los enfoques que estimulan la acción, esas ideas o perspectivas que revelan nuestras posibilidades de una manera excitante. Motivarse es salir del sueño quieto de la queja y la victimización y asumir el rol de protagonista de la aventura personal.

¿Cómo sentir entusiasmo cotidiano?

El entusiasmo no puede fingirse ni crearse voluntariamente. Es necesario desplegar las fuerza del deseo, encontrar y valorar el querer que desde nosotros pide realidad y hace mundo. Mantener encendida la fuerza del entusiasmo en la vida diaria tiene que ver con situarse en la vida de una cierta manera, reconociendo el potencial y aceptando sus desafíos.

¿Qué es la positividad inteligente?

Es una positividad que no necesita negar el mal, una positividad no ingenua ni voluntarista, que sabe que el fondo mismo de la existencia es, aunque exigente y muchas veces duro, plástico, creativo, poderoso, exuberante, y que la positividad es la clave para el crecimiento y el desarrollo de todo proyecto, personal o productivo.


¿Por qué somos inseguros, a veces?

Porque cada uno de nosotros es el campo de batalla en dónde se enfrentan las fuerzas del temor y la osadía, porque queremos y osamos mientras que al mismo tiempo frenamos y nos volvemos conservadores. Somos inseguros porque es inevitable vivir el proceso paulatino y costoso de la formación de las seguridades que nos hacen avanzar. Nadie se salva de esta dinámica, pero podemos entenderla y hacerle más espacio a la plenitud.

¿Se puede crecer en un entorno cargado de incertidumbre?

Por supuesto. Todo entorno es, por definición, incierto. Es con la incertidumbre que todo desarrollo debe necesariamente enfrentarse. Tendemos a creer que la nuestra, argentina y actual, es una posición extremadamente exigente, olvidando que esas son las cordenadas de toda situación humana y perdiendo de vista que si bien tenemos que enfrentar dificultades reales, estas no son del orden de lo paralizante ni son objetivamente extremas.

¿Cómo lograr confianza?

La confianza tiene que ver con la posición existencial, con como cada uno de nosotros logra experimentar el inevitable choque entre su deseo y su realidad. No se logra exigiendo perfección a una realidad que es por definición incierta y móvil, sino aceptando que todo logro es el resultado de un proceso que está a cargo nuestro y pudiendo vivir ese crecimiento paulatino con una actitud tolerante y positiva.

¿Puede una idea hacer un clic revelador?

Sin duda, hay ideas que permiten comprender una situación y la hacen más abordable. Hay ideas que nos hacen crear movimientos que antes no éramos capaces de producir, o advertir posibilidades que no advertíamos.  Ese es el rol del pensamiento, producir una utilidad estratégica que nos vuelva más fuertes. Las ideas orientan, ordenan, estimulan, nos ayudan a ser todo lo que queremos y podemos ser.

¿Cómo es que la positividad aumenta el desempeño?

Según los estudiosos del campo de la psicología positiva, el optimismo o la personalidad positiva hace que conectemos con las posibilidades de la realidad y que nos creamos capaces de desarrollarlas. El pensamiento crítico hace hincapié en lo que NO se puede, en lo que NO está bien, en lo que NO sirve. La positividad nos sumerge en la plasticidad propia de la realidad y nos coloca en la posición activa del que puede intervenir en la realidad dando forma. Los experimentos prueban que la positividad y el optimismo mejora el rendiento personal y de los equipos de trabajo.

¿Cómo puedo volverme más innovador?

Abandonando la trampa de la negatividad y su falsa propuesta de inteligencia, respirando más profundamente, conectando con nuestro querer y con la osadía que llevamos dentro, desplegando nuestra curiosidad y nuestras ganas de vivir. No son movimientos imposibles, aunque requieren una cierta puesta en juego del deseo personal, una asunción de nuestro inevitable lugar de protagonistas en la aventura que nos toca como personas en el mundo.

La foto me la cedió mi primo y amigo Matías Camisani, y es de sus abundantes capturas en la India...

viernes, marzo 23, 2012

Preguntas sobre mundos virtuales


Ayer respondí para un documental sobre video juegos algunas preguntas sobre realidad virtual. Fueron formuladas por mi primo, Enrique Mármora, y por su socio, Iván Ivanoff. Aquí las respuestas que boceté antes de ir a la entrevista...

¿Que pensas de la vida virtual de los video juegos ?

Creo que la esencia del pensamiento es la virtualidad, es decir, la creación mediante suposiciones de escenarios alternativos con los que se confronta el escenario real. Podríamos pensar en “realidades auxiliares”, tomando la idea de los verbos auxiliares, realidades que se usan como un pancito para empujar la realidad concreta en la que estamos inmersos.

Con el mundo digital el mundo virtual especulativo adquiere formas nuevas en las que pueden darse nuevas experiencias, que ya dejan de ser virtuales y se vuelven también reales. Cosa que pasa también con el pensamiento, ya que las ideas son realidades, realidades ideales.

¿Que beneficios ves en ambos mundos?

Bueno, el beneficio del real es que es el que nos hace ser. El beneficio del virtual es el de producir una exploración de las variables que pueden afectar el primero.

¿Preferis alguno de los 2 mundos? (real o virtual)¿Porque?¿Crees que de alguna forma uno esta viviendo una vida paralela? ¿Crees que eso puede afectar a la psique?

Prefiero el real, claro. Creo que el real sigue siendo dominante, a no ser que uno se neurotice del todo y se crea fantasma. Lo de las vidas paralelas se dio siempre, vidas reales en distintos ámbitos, con distintas facetas de la personalidad acentuadas. La psique es muy plástica y no estoy seguro de que se nos esté presentando algo realmente nuevo en ese sentido.

Recordemos que Terence McKenna, el antropólogo, sostiene que la conciencia humana evolucionó gracias a los alucinógenos que los homínidos mascaban en determinado período de la evolución. Las drogas también podrían mencionarse como productora de realidades paralelas, o reveladoras de los muchos vericuetos que la realidad tiene en sí misma…

Si tenemos una visión temerosa siempre encontramos razones para decir que todo es peligroso, pero lo cierto es que los experimentos que hace la humanidad son siempre pasos evolutivos, aunque nos hagan pagar algunos precios. Pero sin precio no hay logro.

¿De alguna forma no se esta haciendo algo que un psiquiatra 100 años atrás hubiese dicho que es patológico? Me refiero a poder mantener alter egos en convivencia. ¿No es una forma elaborada de caso del Doctor Jekyll?

No creo que sea nada patológico explorar y expresar partes y alternativas de la personalidad. Lo sería más bien lo contrario, ceñirse por demás a una versión única, siempre artificialmente mantenida.

¿Crees que podría darse una generación futura con mayores capacidades psicológicas?

¡Sin duda! Nosotros mismos somos la prueba: tenemos mayores capacidades psicológicas y de pensamiento que las generaciones anteriores.
¿Es la vida virtual de los videojuegos una no-vida?

No, es una vida complementaria, un recurso de esta vida, como la fantasía o el pensamiento.

¿Que diferencias ves entre ambos mundos, en lo entretenido, en lo cotidiano, en las posibilidades?

Creo que en el mundo exploratorio de lo virtual uno va ensayando cualidades que luego elabora e incluye en su mundo real. El problema no es tener muchas partes o muchos mundos, el tema es que no se integren luego. Pero eso pasa siempre. La virtualidad no inventó la patología o lo disfuncional. Para los que tienen su vida psíquica más o menos organizada, para los neuróticos normales, toda esa experiencia puede resultar enriquecedora y estimulante.

martes, noviembre 15, 2011

Estar bien o no estar bien

Refloto un artículo que publiqué en revista La Maga en 1996, que viene a cuento.

Hace pocos días me crucé, en Corrientes, a pocos pasos de Scalabrini Ortiz, con un conocido al que aprecio, un señor de unos cincuenta años a quien hacía mucho que no veía. Me gustó verlo, y transformé su breve y masticado saludo al paso en una ocasión para cambiar algunas palabras. Tuvimos el siguiente diálogo:

-¿Cómo te va?- me dijo él.

-Muy bien- le respondí.

-¿Muy bien?- me volvió a preguntar, entre asombrado y molesto.

-Si, muy bien- le dije.

-¿En este país te va muy bien? ¡Andá a cagar!- me respondió, yéndose.

Podemos pensar que su actitud es fruto de un malestar personal causado por algún factor que desconocemos, y entender que estos exabruptos los tiene cualquiera en algún momento. Pero estaríamos justificando el maltrato, lo cual no es nunca una buena opción.

Lo más interesante del episodio es su valor ilustrativo respecto de una cierta concepción del sentido del bienestar personal y por lo tanto del lugar disponible en el mundo para la experiencia del individuo y su felicidad posible. Seguramente este señor encontró ultrajante que alguien pudiera tomarse el atrevimiento de estar muy bien, y creyó ver en mi respuesta una posición política censurable y hasta responsable de la falta de solidaridad reinante en el crudo intercambio social. Su respuesta dice entre líneas: en la Argentina de hoy nadie puede sentirse bien, y si alguien lo hace es por eso mismo cómplice de la fuerza del mal que estrangula nuestra realidad social. Es contra esa estúpida consideración de la realidad, contra esa pobreza política y humana contra la que quiero apuntar algunos pensamientos en esta columna.

¿No hay posibilidades de estar bien en la Argentina de hoy?

¿Por? ¿Porque hay problemas sociales, porque las cosas no son como nos gustaría que fuesen? ¿Cuándo, en qué país, en qué mundo, nos va a ser dada por fin la oportunidad de ser felices como es posible serlo, es decir, de forma relativa y en medio del gran caos que es una sociedad? ¿Y de qué forma ese culto de la infelicidad forma parte de una estrategia de avance social, de trabajo favorecedor de la justicia? ¿Se supone que es producto de la lucidez, el malestar? ¿Qué todo estar contento y disfrutar de caminar y de ver los árboles es reaccionario, estúpido, ciego, colaboracionista, fascista?

Más bien me atrevería a decir lo contrario, que esa felicidad posible tiene mucho más la clave del desarrollo de una realidad mejorada que la militancia en la mala onda a la que muchos consideran signo de lucidez. ¿Es lucidez una postura que vuelve ilegítimas las ganas de vivir y que desfavorece la felicidad posible? Más bien creo que tal actitud es la expresión de un resentimiento profundo y la justificación por vía social de una incapacidad personal de producir espacios de alegría y felicidad personal. No suelen surgir movimientos valiosos de morales tan simples y ridículas como la que evidenció ese comentario. La búsqueda del contento por parte del individuo es una fuerza éticamente positiva para el bienestar del país. Y si no preguntémosle a los del Club del Trueque, ejemplo si los hay.

martes, noviembre 01, 2011

Ideas dominantes II


"¿Cómo se puede escapar a la influencia de tales ideas dominantes? Una técnica útil de pensamiento lateral consiste en seleccionar en forma deliberada, definir y hasta anotar la idea que parece estar dominando la situación. Una vez que la idea se ha expuesto de este modo, es más fácil reconocerla y, por tanto, evitar su influencia polarizadora. Esto parece obvio y fácil, pero la exposición debe ser cuidadosa y deliberada, ya que el tener una vaga conciencia general de la idea dominante no sirve para nada.

Puede parecer más fácil identificar la idea dominante y después rechazarla vigorosamente. Pero el rechazo significa sólo el cambio del dominio positivo por el dominio negativo, y en lugar de debilitar la idea dominante, puede fortalecerla. Más aún, la libertad de pensamiento está tan limitada por el rechazo de una idea como por su aceptación.

Esta situación, en forma benigna, se encuentra con frecuencia entre los jóvenes estudiantes que leen mucha filosofía. Ellos se ven en la molesta posición de tener que estar de acuerdo con todo lo que leen o de mostrarse en desacuerdo violentamente. De cualquier modo, el estar simplemente consciente de una idea en particular puede inhibir la formación de una idea original en una mente capaz de producir ideas originales.

Puede ser mejor no leer nada y correr el riesgo de producir ideas ya propuestas, que estar tan consciente de tales ideas que uno se vuelva incapaz de generar otras.

Darse cuenta de que una idea dominante puede ser un obstáculo más que una conveniencia es el primer principio del pensamiento lateral."


(capítulo 3 “El peligro de lo aceptado” de “Pensar bien”, de Edward De Bono)

viernes, octubre 28, 2011

Ideas dominantes I


"Con frecuencia se subestima el efecto del dominio de las ideas antiguas y aparentemente adecuadas. Se supone que una idea antigua debe considerarse como un escalón útil hacia algo mejor hasta que ese algo aparezca. Esta política puede resultar práctica, pero puede inhibir el surgimiento de nuevas ideas.

Un ejemplo extremo del efecto de las ideas dominantes lo proporciona la enfermedad mental conocida como paranoia. La paranoia es fascinante porque en ella los poderes de razonamiento de la mente no se han deteriorado como en otras formas de enfermedades mentales. Algunas veces el poder de razonamiento parece incluso ser más agudo. La única anormalidad consiste en que el paciente está dominado por la idea de ser perseguido. Sin embargo, todo lo que sucede, ya sea trivial o remoto, se interpreta como si estuviera dirigido al paciente. La amabilidad hacia el paciente se considera como un intento siniestro por ganar su confianza con el objeto de destruirlo. Se supone que la comida esta envenenada. Los periódicos parecen estar llenos de amenazas en clave. No hay nada que no pueda ser interpretado de esta manera.

Las ideas dominantes no tienen que ser siempre tan obvias para ejercer una influencia poderosa y organizada en la forma como una persona piensa y enfoca un problema. Las ideas antiguas y adecuadas, como las ciudades antiguas y adecuadas, llegan a polarizar todo lo que las rodea. Toda la organización está basada en ellas, todas las cosas se refieren a ellas. En las afueras pueden producirse alteraciones menores, pero es imposible cambiar toda la estructura en forma radical y muy difícil desplazar el centro de la organización a un lugar diferente."


(capítulo 3 “El peligro de lo aceptado” de “Pensar bien”, de Edward De Bono)

miércoles, octubre 26, 2011

La educación y las nuevas ideas


"Los motivos para iniciar un nuevo agujero son diversos: insatisfacción con el antiguo, mera ignorancia del antiguo, una necesidad temperamental de ser diferente o un simple capricho. Es poco común emprender nuevos caminos porque la educación está diseñada para que las personas aprecien los agujeros que han cavado otros mejores. La educación sólo llevaría al caos si fuera de otro modo. Sería muy difícil lograr la suficiencia y la competencia si se estimulara la insatisfacción general con el orden existente de los agujeros.

Tampoco la educación se interesa realmente en el progreso: su objetivo es hacer que el conocimiento que parece ser útil esté disponible para todos. Es comunicativa, no creativa.

Aceptar los antiguos agujeros y después ignorarlos y empezar de nuevo no es tan fácil como no estar enterado de ellos y por tanto libre para comenzar en cualquier parte. Muchos grandes descubridores, como Faraday, no tenían una educación formal, y otros, como Darwin o Clerck Maxwell, la tenían insuficiente.

Resulta tentador suponer que una mente capaz que no conozca el enfoque antiguo tenga la oportunidad de desarrollar un enfoque nuevo."


(capítulo 3 “El peligro de lo aceptado” de “Pensar bien”, de Edward De Bono)

sábado, octubre 22, 2011

El peligro de lo aceptado (capítulo 3 de “Pensar bien”, de Edward De Bono)


"La lógica es la herramienta utilizada para cavar agujeros más profundos y grandes, es decir, mejores. Pero si el agujero se encuentra en el lugar incorrecto, nada lo desplazará hacia el sitio correcto. Sin importar lo obvio que esto parezca, es más fácil seguir cavando en el mismo agujero que empezar a hacerlo de nuevo en otro lugar. El pensamiento vertical equivale a cavar en el mismo agujero con más profundidad; el pensamiento lateral, a tratar de hacerlo de nuevo en otro sitio.

La propensión para no abandonar un agujero a medio cavar, es en parte la renuencia a abandonar la inversión de esfuerzo realizado sin haber recibido recompensa alguna. También es más fácil seguir haciendo lo mismo que preguntarse qué otra cosa se puede hacer: hay en ello un fuerte compromiso práctico.

La mayor parte del esfuerzo científico se ha dirigido hacia el aumento lógico de algún agujero aceptado. Son incontables los cerebros que escarban débilmente o con denuedo, de acuerdo con su capacidad. Sin embargo, las ideas nuevas y grandiosas y los notables avances científicos con frecuencia se han derivado de personas que ignoraban el agujero que se estaba cavando y que empezaron a hacer uno nuevo."

lunes, octubre 17, 2011

Libertad de gustos


Seamos liberales con el gusto, y no molestemos a los demás (ni dejemos que nos moleste nadie): el gusto es el gusto, libre, puro, inocente, a cada uno le gusta lo que le gusta y no hay mucho más por decir. Lo que se abre a partir del gusto es un camino personal de disfrute y crecimiento. El juicio estético que se pretende universal traba esta dimensión primordial de la relación con la belleza. Asumamos una completa y total libertad de gustos.



viernes, septiembre 23, 2011

Cómo surge una idea III


"Si se acepta el enfoque pasivo de las nuevas ideas, lo único que nos queda por hacer es esperar y orar. Sin embargo, existe un enfoque alternativo. Si las nuevas ideas dependen por completo de la casualidad, ¿cómo es que algunas personas como Edison tuvieron muchas más ideas nuevas que las demás personas? Los inventores y los científicos famosos por lo general producen una serie de ideas nuevas, no sólo una. Esto indica que existe capacidad para generarlas y que ésta se desarrolla mejor en unas personas que en otras. Esta capacidad no parece estar relacionada con la inteligencia pura, sino más bien con un hábito mental, una forma particular de pensar.

La recompensa de las ideas nuevas puede ser considerable o insignificante. El hombre que inventó la segadora combinada ganó una fortuna, no así los hombres que inventaron la primera máquina de coser. La única recompensa en que se puede confiar es el placer del logro. Este es muy diferente del placer relacionado con otra clase de realizaciones: es una emoción más profunda.

Cuando surge una idea, no puede ignorársela. Hay en ella una sensación de inmortalidad."


(capítulo 2 de “Pensar bien”, de Edward De Bono)

viernes, septiembre 16, 2011

Cómo surge una idea II


"La explicación derrotista de las nuevas ideas es que se deben sólo a la casualidad. Según esta teoría, aparece una idea nueva hasta que se reúnen al mismo tiempo los ingredientes básicos, de un modo especial, en la mente de una persona. Hay que esperar hasta que la suerte reúna este fértil conjunto de información. Este es un enfoque muy negativo, aun cuando existen muchas pruebas que lo apoyan.

La mente del ser humano ha mostrado gran vigor y eficiencia para desarrollar ideas una vez que éstas han aparecido. En el curso de una vida, el aeroplano ha pasado de ser un atrevido experimento de dos mecánicos de bicicletas a la forma más efectiva de transporte, cuya conveniencia y eficiencia están fuera de discusión. El radio, de un milagro frágil se ha convertido en un lugar común barato.

El progreso es algo en lo que sobresale la mente humana: no hay límites para su excelencia en esta dirección, la cual se extiende al diseño de mentes electrónicas auxiliares que pueden llevar aún más lejos su capacidad de desarrollo. En contraste con esta facilidad para desarrollar ideas, la capacidad para generar las ideas es muy escasa. Las ideas nuevas se presentan en forma esporádica, aun cuando la tecnología para hacerlas realidad haya estado disponible desde hace mucho tiempo.

Sin embargo, la disponibilidad de la tecnología hace posibles las ideas que de otro modo se habrían abandonado. Por ejemplo, Charles Babbage, profesor de matemáticas en Cambridge, se habría dedicado a construir la primera computadora de no haber sido por la falta de tecnología electrónica que con el tiempo hizo posible la aparición de las computadoras. Sus ideas eran sensatas, pero estaba confinado a utilizar ruedas dentadas. Sin embargo, la tecnología por sí misma no genera nuevas ideas."


(capítulo 2 de “Pensar bien”, de Edward De Bono)

viernes, septiembre 02, 2011

Cómo surge una idea (capítulo 2 de “Pensar bien”, de Edward De Bono)


"El desarrollo completo de una idea puede llevar años de trabajo arduo, pero la idea en sí misma puede llegar en un destello de percepción. En realidad, cuando la idea implica una forma completamente nueva de enfocar las cosas, es difícil concebir que ésta se hubiera producido de cualquier otro modo. La idea nueva no tiene que estar precedida de años de trabajo en el campo, porque el rechazo de la idea antigua puede ocurrir con mayor rapidez.

Es aterrador (o emocionante) contemplar cómo muchas ideas nuevas están latentes en la información actual, pero reunidas en una forma poco conveniente, que podría organizarse mejor. Al principio, las teorías de Einstein eran apenas más adecuadas que las que reemplazaron. La diferencia en la explicación consistía en una mejor comprensión de la longitud de onda de la luz proveniente de la estrella Sirio y una ligerísima alteración en la órbita del planeta Mercurio. En términos de detalle, esto era como reemplazar una taza en un restaurante; pero a partir de esa manera nueva de enfocar las cosas surgió la energía atómica.

El proceso por el cual aparecen nuevas ideas puede separarse de la importancia real de tales ideas. Hasta las más triviales pueden desarrollarse del mismo modo que aquellas que cambian el curso de la historia. Se dice que al gran Napoleón le parecía igual de difícil deshacerse del perro de su esposa que de los poderosos ejércitos de sus enemigos."

Pensamiento vertical y lateral II


"A algunas personas les gusta tanto el pensamiento lateral, que tratan de utilizarlo en lugar del vertical en todas las ocasiones. Otras muchas personas se sienten ofendidas con la idea del pensamiento lateral e insisten en que es suficiente el pensamiento vertical. En realidad, los dos tipos de pensamiento son complementarios. Cuando mediante el pensamiento vertical común no puede encontrarse la solución a un problema, o cuando se requiere una nueva idea, debe utilizarse el pensamiento lateral.

Las ideas nuevas dependen del pensamiento lateral, porque el pensamiento vertical tiene limitaciones inherentes que lo hacen menos efectivo para este propósito. Tales limitaciones no pueden eliminarse del pensamiento vertical, porque constituyen sus propias ventajas si se las examina desde un punto de vista distinto.

La organización funcional de la mente como un sistema para llegar a lo óptimo hace que ésta interprete una situación en la forma más probable. El grado de probabilidad se ve determinado por la experiencia y las necesidades del momento. El pensamiento vertical es un tipo de pensamiento de alta probabilidad. Sin ese pensamiento de alta probabilidad, la vida diaria sería imposible. Todas las acciones y sensaciones tendrían que analizarse intensamente y considerarse con cuidado y nada podría darse por hecho. Al igual que un ciempiés que tuviera que meditar antes de mover cada una de sus patas, nos sentiríamos a abrumados por la complejidad del mundo. La función del pensamiento es eliminarse a sí mismo y permitir que, tras reconocer una situación, venga inmediatamente una acción."

(capítulo 1 de “Pensar bien”, de Edward De Bono)

lunes, agosto 08, 2011

Pensamiento vertical y lateral (capítulo 1 de “Pensar bien”, de Edward De Bono)


"El pensamiento vertical siempre ha sido el único tipo de pensamiento respetable. En su forma más acabada, como lógica, es el ideal hacia el que, se recomienda, todas las mentes deben esforzarse, sin importar su corto alcance.

Para ilustrar en forma gráfica lo que es el pensamiento vertical, diríamos que es como tomar unos cubos de juguete y hacer una construcción hacia arriba, en la que cada cubo descansa firmemente sobre el de abajo. En el pensamiento lateral, los cubos están diseminados. Pueden estar conectados entre sí o no, pero el patrón que podría surgir puede ser tan útil como la estructura vertical.

Todas las personas se han topado con la clase de problema que parece imposible de resolver hasta que de repente se revela una solución sorprendentemente simple. Una vez que se piensa en ella, parece tan obvia que no se puede entender porqué fue tan difícil descubrirla. Esta clase de problemas puede ser sumamente difícil de resolver cuando se utiliza el pensamiento vertical.

El pensamiento lateral no solo se aplica a la solución de problemas: también tiene que ver con nuevos enfoques y toda clase de ideas nuevas.

Con los mejores ejemplos del pensamiento lateral, la solución parece obviamente lógica una vez que se descubre. Es muy fácil olvidar que se llegó a ella por medio del pensamiento lateral y no por el vertical. Una vez revelada la solución, muchas personas intentan explicar cómo se pudo llegar a ella por medio del pensamiento vertical. En retrospectiva, la secuencia lógica del problema puede parece muy fácil."

martes, julio 12, 2011

"Fito, no entiendo", artículo mio en La Nación



Empieza así:

¿Cómo puede un artista popular de la talla de Fito Páez terminar expresándose de manera tan fascista, despreciando a quienes piensan distinto? ¿Cómo, después de unas elecciones libres en las que el pueblo de la ciudad se manifestó con claridad a favor de una opción, puede alguien creerse con el derecho a denigrar públicamente semejante torrente de votos?

Es raro. Es una lástima. Conozco personalmente a Fito, no al punto de la amistad profunda, pero hemos dormido bajo el mismo techo. Lo quiero. Lo considero uno de los artistas más finos y logrados del rock nacional. "Tumbas de la gloria" me estremece, me parece un tema superior, escalofriante y genial, testimonio de la grandeza y profundidad de su sensibilidad. No entiendo qué le pasó, cómo puede expresarse de esta manera. Pero más allá de Fito, al que no creo conveniente condenar por este paso en falso (uno escribe a veces, dejándose llevar, cosas de las que después se arrepiente), siento que tenemos que señalar en la ocasión una costumbre muy fea que nos hace retroceder en el tiempo.


Sigue en...

viernes, junio 17, 2011

Los proyectos y el tiempo


Un proyecto se hace descomponiéndolo en pasos, en tareas realizables, sucesiva o simultáneamente.

Un proyecto requiere que uno se ubique en un proceso temporal, que permita que el deseo y su objetivo se vayan traduciendo en acciones parciales, realizables. Pautando tiempos para ciertas tareas y cumpliéndolas, dando los pasos sucesivos sin quedar trabado en la aspiración de que cada paso sea perfecto.

jueves, junio 09, 2011

La exigencia como aliada


Cuando uno es chico entiende que toda exigencia es negativa. El paraíso es que te dejen tranquilo. Pero después uno madura y se da cuenta de que el problema no es la exigencia en sí, sino qué es lo que la exigencia pretende construir, o bien, en dónde se deposita, cómo se expresa.

Uno se da cuenta de que los demás no son necesariamente una intromisión y una molestia, que pueden ser aliados o cómplices de los deseos y los logros. Y llegamos a tener a la exigencia como una aliada. Nos gusta y nos sirve plantearnos metas que pidan esfuerzos. Porque hemos logrado separar el esfuerzo del sacrificio.

Foto de Luciano Menardo: Link.

miércoles, junio 08, 2011

Libertad y exigencia


Liberarse de algo es abrir un espacio propio, espacio al que hay que llenar luego con una voluntad o un deseo. Creer que ser libre es que nadie te moleste, que no haya ya exigencia, es no ser capaz de este paso de madurez en que la libertad se realiza.


La foto es de Luciano Menardo: Link.




lunes, junio 06, 2011

No a la calidad total


La obsesiva idea de que la actitud correcta es la de intentar hacer lo que uno sabe hacer en forma cada vez más perfecta, dice Tom Peters, debe ser reemplazada por la búsqueda de nuevas prácticas, nuevas actitudes, nuevas formas, nuevos productos, nuevos servicios. No hacer mejor lo que uno ya hace, sino hacer otra cosa o hacer lo que uno hace de otra manera.

La calidad total era un buen plan empresario para la vieja economía, sostiene, pero hoy en día es una actitud suicida. El cambio es tan rápido y tan extremo que debemos rediseñarlo todo. Peters cita a importantes figuras de la empresa que entendían la dinámica de este movimiento y tuvieron éxitos notables. También menciona ejemplos de cómo actitudes más conservadoras produjeron grandes fracasos. Este imperativo del cambio, esta moral de la constante transformación, da lugar a una posición de fuerza en nuestro mundo moderno.

Entendámoslo: no se trata de no hacer las cosas bien, pero sí de aplicar el pensamiento en el costado creativo en vez de volcarlo en el minucioso y obsesivo. Esta actitud permite ver el gran cuadro, imagen que se le escapa a quien vive en el detalle.


La foto es de Luciano Menardo: Link.

lunes, mayo 30, 2011

La planificación no es tan importante


Este es otro punto fundamental del pensamiento de Tom Peters. Dice que es absurdo hacer, en el ritmo actual de cambio, planes a cinco años. Que con suerte podemos hacerlos a cinco semanas. Sí, podríamos objetarle la idea (todas sus ideas podríamos objetarlas, pero es más interesante aceptar el desafío que proponen), aunque debemos reconocer que tener una actitud laboral o personal capaz de poner énfasis en lo que sucede momento a momento es lo propio de una posición fluida y a la altura de los constantes cambios de nuestro modo de vida.

El plan –si existe, y tal vez no es malo que exista- debe estar constantemente sometido a reconsideraciones y actualizaciones, y no dar lugar a una cerrazón obcecada. Es un buen consejo para los que nunca pudimos planificar mucho, porque nos reconcilia con nuestro aparente “desorden” y lo entiende como fluidez y vitalidad.

La planificación es importante, pero también lo es –si seguimos esta idea- poder alterar esos planes para dejar entrar en ellos lo que surge sin traumatizarse por hacerlo.



Foto de Luciano Menardo: link.




jueves, mayo 26, 2011

No debemos eludir el fracaso sino buscarlo


Tom Peters es un gurú del management, un teórico exaltado y entusiasta que aborda problemas relativos a la situación laboral de nuestro presente, y que inmerso en tal convulsionado escenario empuja a sus lectores al crecimiento de manera estimulante y eficaz. Este es uno de los puntos fundamentales de su pensamiento, un eje básico del programa que intuye necesario para desarrollarse en estos tiempos, tomado de su hermoso y excitante libro “Re Imagina”:

No pretende que adoptemos el deseo de producir un fracaso adrede, la idea invita a valorar más la osadía de la experimentación que la seguridad. Como dice Peters en “El proyecto 50”, vale más tener en el currículum un par de fracasos importantes que un montón de éxitos mediocres. Es interesante lo que esta posición propone para la consideración de nuestros fracasos personales: en vez de castigarnos, culparnos o estancarnos por ellos deberíamos valorar el intento, mejorar la puntería, volver a tratar.

Esta posición permite desarrollar una visión de las cosas menos crítica y menos atada a la parte negativa. Aquello que uno intentó hacer y no funcionó es parte de lo que luego sí logró hacer funcionar. ¿Por qué castigar la ineficacia en vez de premiar la osadía?


Foto de Luciano Menardo: link.

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