Se sobrevalúa lo que se puede conseguir en el nivel macro, que es inmanejable. (La civilización, la sociedad, el hombre, las guerras, el planeta, etc...) Se subvalúa lo que puede lograrse en el nivel de la felicidad personal, alcanzable. (Grandes logros personales, alianzas, amores, desarrollos, obras, proyectos, etc...)
Ser grandioso en el primer campo es una manera de eludir el segundo y sus desafíos, que requieren mucho de uno.
Ser apocado en el segundo campo suele referenciarse a las frustraciones del primero, pero no es cierto.
Hay que cuidar de no quedarse corto en el segundo (no verlo, no tratar, no actuar) creyendo que no es tan plástico como en realidad es.
Hay que trabajar con los objetos adecuados (tal vez menos "mundo" y "hombre" y más mis entusiasmos reales, que estimulan y exigen mucho más).
(La pintura es de Van der Heyden, que no tengo la menor idea de quien puede ser...)