jueves, junio 07, 2007

Diccionario: Noche

Noche: oscuridad atenuada por luces sutiles, imperio particular del color y del brillo, agazapada situación de intimidad y contento; espacio de la cena y del abrazo, de las sonrisas y la tele compartida, de los restaurantes y las reuniones distendidas; momento de inmersión en zonas profundas de la personalidad, reveladoras de sentidos que a veces en la luz del día resultan huidizos o inconsistentes; recurso para la felicidad, basado en la tranquilidad del movimiento ciudadano y de un uso alternativo de los espacios públicos, que se vuelven transitables y a los que es posible admirar en su versión quieta; largo lapso para acostarse y perderse, para luego resurgir pasado en limpio, dispuesto y recargado, tras haber dejado entrar la oscuridad en todos los poros y aceptar su influjo renovador; inundación de las sombras que se apoderan de todo, que todo lo bañan y lo tranquilizan; zona de tinieblas cotidianas en las que ciertas personas son convocadas al protagonismo de su propia oscuridad, realizada mediante la expresión disimulada de lo que en el día difícilmente cabe; infierno para el que no puede hacer uso de las cualidades relajantes del oscurecimiento, y queda con su luz mental prendida mirando como los demás hibernan y se reponen de sus aventuras vitales.

El cuadro es de Pisarro.

Sentido del humor en los chicos

Entre las muchas cosas que yo no sabía y que aprendí al tener hijos está el que los chicos muy chicos tienen sentido del humor. Es decir, que tal virtud aparece realmente muy temprano, siendo ellos (para el caso, en principio, mi hijo mayor Andrés, de 3 años y medio, porque el otro es todavía muy chiquito, tiene apenas un año) quienes le toman el pelo a uno, o juegan con intención de producir un efecto de gracia y diversión. Me parece un rasgo sensacional y lo entiendo como el testimonio de que la inteligencia aparece a muy temprana edad. ¿Les pasó?

Cocaína y cannabis en el aire romano

Impresionante el hallazgo: en el aire de Roma hay sustancias ilegales. La noticia es sobre todo graciosa, porque la cantidad de las sustancias en el aire es mínima. Me hace acordar que cuando yo vivía en Caracas (1976 a 1984) se decía que en aire había materia fecal, dada la cantidad de construcciones pobres que rodeaba a la ciudad y en las que las personas defecaban, supongo, al aire libre o algo así.

Link: en castellano
Link: en italiano
Link: en inglés

Tengo una columna en el programa de radio de Enrique Szewach

Desde hace un mes estoy haciendo una columa en el programa Mañana será otro día, de Enrique Szewach en FM Identidad. La columna es en vivo los días martes y jueves a las 19:15 y se la puede escuchar por internet. En el dial la radio está en el 92.1 Versa sobre temas de creatividad, psicología, e ideas variadas sobre cualquier cosa que surja en el diálogo. Está auspiciada por Techint, para su programa ProPymes.

miércoles, junio 06, 2007

"Diario de Adán y Eva", de Mark Twain

En su blog, vamos viendo, Ximena, mi mujer hizo un posteo con algunos fragmentos del genial libro de Mark Twain "Diario de Adán y Eva", vale la pena leerlos...

Link: El diario de Adán y Eva (en vamos viendo)

lunes, junio 04, 2007

Diccionario: Esqueleto

Esqueleto: especie de fantasma que llevamos dentro, que sostiene y arma el cuerpo humano, empecinado en una mueca de risa excesiva, como si supiera algo que nosotros no; conjunto de palos llamados huesos, de distintas formas, que encajan entre sí y configuran el armazón de lo que somos; parte dura de nuestra sensible anatomía, aspecto material y consistente que hace de base a todos los órganos, flujos y enchastres que constituyen el cuerpo vivo; aspecto delicado que presentaremos dentro de un tiempo relativo, hecho de las células más convencidas de durar que el organismo posee; personaje de trenes fantasmas, que recuperaron una vida dudosa después de desaparecida la carne y la idea, que persigue desesperadamente a los vivos porque busca un poco de cariño, aunque éstos huyen espantados porque suponen que se los quiere llevar a un trasmundo insustancial.

jueves, mayo 31, 2007

Relanzamiento de bienvenidosami.com.ar

Acaba de lanzarse al hiperespacio la nueva versión de mi site "Bienvenidos a mí". Su autor es, como siempre, Maxi Galin, mi webmaster, trabajador esforzado y creativo realizador de sites, entre los que cabe mencionar el famoso jorgeasisdigital. (Quienes quieran ubicar a Maxi pueden escribirle a webmaster@bienvenidosami.com.ar).

En dicho site hay más de cien artículos mios, información sobre mis libros, sobre mis trabajos con empresas, y textos varios. Algunos los voy poniendo también en el blog, otros están sólo allí, la mayoría.

En el nuevo home se pueden registrar los que quieran ser incluídos en el mailing list al que informo de mis talleres y cursos. Todavía falta ajustar algunos detalles (la letra será toda negra) pero ya se respira en el site un aire renovado, y en la foto dejé de tener la actitud seria que muchos han señalado como indebida (cara de malo o de orto, decían) para pasar a estar sonriente. Ambas dos son facetas de mi personalidad, pero no hay por qué andar asustando a la gente... (En realidad cuando me decían que tenía una actitud demasiado seria en la foto anterior yo respondía que eso era lo que correspondía a un filósofo, pero era un chiste).

Estoy muy contento y agradezco a Maxi todo su trabajo públicamente.

Diccionario: Borges

Borges: ser superior, hombre raro, que padeció en vida la enfermedad de la literatura al punto de transformar toda palabra escrita en palabra viva; poseso de amplio pensamiento y gran sentido del humor, emanación de épocas argentinas a las que corona y dignifica, sin cuya ayuda no lucirían hoy así; mejorador de muchos, reivindicador nacional, forma de querernos mediante la existencia de una inteligencia y sensibilidad destacadísima pero también poseedora de algunos rasgos nuestros; poeta conmovedor pero preciso, perdido un poco en sus cosas (como es necesario que sea), de una tristeza a veces jocosa, enamorado del universo paralelo de las letras que llevado por su emoción adquiere una vida de la que de por sí carece; poderoso en apariencia débil, épico en su sensibilidad transportada al pasado en el que parcialmente vive, hombre sin mujer porque no se desarrolló por ese lado, en una ordenación energética que lo sacó de las imágenes hasta dejarlo ciego, para mandarlo a una situación donde todo estaba en las palabras, cosa que le permitió proyectar su amor hacia sus espacios de interés, para satisfacción suya y bien de todos; hombre a medias, poseedor de una mitad interesante y fructífera, escritor de gusto especial, inteligente, jodón, de imaginación compleja pero visible y clara; entusiasmado entusiasmador, cálido en su frialdad feliz emotiva y relajada.

Y para completar la imagen, aquí el video de una entrevista que, repartida en partes, está completa en You Tube.

Diccionario: Neurótico

Neurótico: persona que tiende a enredarse en lo que podría ser sencillo, porque siente que la facilidad es indebida y peligrosa, o que no llega a acceder a ella porque no sabe cómo desprenderse de las vueltas y temores que le surgen espontáneamente y le complican todo; persona desplazada de su centro, que tiende a creer que la solución a su desequilibrio es apoyarse en algo o en alguien, y mira a la realidad y a los demás buscando ese sostén que nada ni nadie en realidad, aunque algunos lo intenten o lo prometan, puede proveerle; persona trabada, incapaz de utilizar sus propios recursos en beneficio propio, muchas veces creyéndolos inexistentes y otras impidiendo que estos lleguen efectivamente a existir; ser de nervios y de fallas, proclive a la envidia y a los celos profundos, que no sabe que son sus pies los que pisan ni sus pulmones los que respiran, o que resta importancia a los hechos concretos de su vida porque está siempre pendiente de un más allá que nunca alcanza; persona insatisfecha, descontenta, preocupada en exceso, generalmente paralizada en relación con lo que más querría no estarlo; ser humano en estado inacabado, retenido por fuerzas poderosas en un estadio primitivo de su evolución afectiva, que no logra acompañar al cuerpo que sigue su curso temporal sin detenerse, yéndose solo, creciendo sin madurar, envejeciendo sin haber del todo vivido.

martes, mayo 29, 2007

Rolling Stones

Mirando cosas viejas encontré este artículo que publiqué en Página 12 en 1995 sobre los Rolling Stones, se llama "La aureola del reviente". Lo pongo porque me gustó y me pareció actual:

La aureola del reviente / Página 12 1995

¿Será porque ellos representan el triunfo glorificado de una vida de simulación, de osado choque con una moral que ya no rige, de huída constante hacia una meritoria embriaguez, porque son la viva imagen de los muertos vivos -asolados por las malas costumbres, pero aun prendiendo su cigarrillo en escena y enganchándolo en la guitarra /se cagan de risa, boludo, jeje/-, porque han pasado por todo y más se consagran mientras más sus rostros son trabajados por noches y sustancias, por cientos de desayunos de los campeones /merca y champagne, boludo, jeje/, por cientos de desgracias privadas apenas intuidas por la candidez de un público que aspira a vivir libremente sin llegar a hacer más por su libertad que pegar en la pared los posters de estos caballos salvajes y embriagarse creyendo que su tambaleo es la viva realización de un parentesco con Richards -o con Bukowski-, será porque en su permanencia muestran cómo la simulación de una generación se prolonga en otra, o por el aliento de la gente que se complace en adorar, adorar a otro que es un dios, que es lo más, que son unos genios, bolú, no lo puedo creer, los rolling en la argentina, acá tan lejos -¿lejos de qué?-, será porque al fin y al cabo proponen una experiencia religiosa, una caminata a Luján actualizada, porque permiten que la adoración de la virgen se trastoque en adoración del pecador que es también un héroe -pero adoración siempre-, la prueba misma de que es posible reventarse y que la aureola te crece igual, bolú, fijate, si tienen mil años y todavía cabalgan, como si eso fuera una prueba de talento, como si el mérito fuera durar y no también cesar - o renovarse, ellos fieles al punto de repetirse-, como si en realidad la vida no pudiera ser afirmada y tuviera que ser rifada en una estética de mohínes y desplantes, en una descarga así nomás /el cuerpo descarga, teoría de un estado en el que se carece de la fuerza para crear, inventar, generar/, en un rock ya pseudo arte sostenido por la general falta de gusto /ohe ohe ohe ohe, ro-lins, ro-lins/ , será porque es difícil generar otra cosa y porque en última instancia rinde más creer que uno es otro /como el impostor Paranoico, el pseudo-Jagger/, como cada uno que no tiene la fuerza para vivir su vida desde adentro y cree que todo es cuestión de imagen y de lo que se significa para otros, y porque en medio de todo esto hay que reconocer que han aportado, se lo llega a ver, entre el alboroto, su granito de arte -aunque el don haya sido descuidado-, por más que el malentendido sea enorme, y transforme todo el asunto en algo predeciblemente decepcionante? ¿Será por todo eso que la visita de los Rollings se nos hace a muchos una fiesta forzada y sin interés?

lunes, mayo 28, 2007

Reportaje sobre la tecnología

Cintia Fritz, antigua colaboradora, alumna y amiga, me hizo unas preguntas para un trabajo que tenía que hacer en su carrera. Esta es la desgrabación que me mandó:

¿Hay un momento en que la tecnología deja de estar de nuestro lado y comienza a ser un problema?
R: No, me parece una ridiculez pensarlo así. Es el testimonio de una mentalidad asustada que siempre está tratando de encontrarle la vuelta negativa a las cosas.
Todo puede ser un problema: las vitaminas pueden ser un problema, un médico o un millón de dólares pueden ser un problema. Por lo tanto nada es un problema.
Todos son recursos. Depende de cómo los vamos a utilizar y para qué los queramos utilizar. La tecnología es un recurso y es un recurso sensacional que potencia muchísimo nuestro alcance, nuestra capacidad de hacer, que es excitante. La verdad es que darle esa otra vuelta más bien parece el testimonio de una especie de actitud depresiva o resentida.
¿Puede la tecnología modificar la forma en que las personas se relacionan?
R: La verdad es que me parece un absurdo completo. Las relaciones, por supuesto, se modifican. Se modifican en las vidas personales de las personas. Es muy difícil realmente evaluar cómo una circunstancia histórica puede modificar las relaciones entre las personas. En todo caso, si hubiera un relevamiento serio de esta situación creo que habría que entender que hoy en día la intimidad es un valor como nunca lo fue antes. Y que la tecnología es una de las grandes aliadas de esta intimidad. Que la gente está cada día más cerca la una de la otra y quiere comunicarse más y está ligada de una manera más amorosa. Los sociólogos están enamorados de sus teorías críticas, pero no ven el mundo realmente.
¿Cómo te llevás con la tecnología?
R: Me llevo súper bien, por supuesto. La uso muchísimo para trabajar y para disfrutar de un montón de cosas que puedo hacer gracias a Internet y a los celulares, etc.
La que critica a este fenómeno es la misma conciencia intelectual que siempre anda rezagada en relación con los fenómenos vitales del mundo.
La gente muy directamente afirma lo posible y se engancha con las cosas que le dan posibilidades y el intelectual siempre está un poco resentido, atrás, mirando con envidia a todos los que viven despreocupadamente y se cree que su preocupación es una virtud. Me parece que es una falsa inteligencia.
¿Te acordás cómo era tu vida antes de Internet?
R: La verdad que no. No me lo había planteado, es una pregunta interesante. También me sentaba en la computadora a escribir, como ahora. Lo que pasa es que esa computadora no estaba conectada ni yo volcaba parte de mi producción en el blog ni podía mandar a las revistas artículos en un segundo ni podía escribir para lugares más lejanos. Como único medio de comunicación estaba el teléfono, lo cual dificulta mucho muchísimas cosas.
En realidad es mucho más amplia la superficie de contacto ahora. No, la verdad es que no me acuerdo mucho más que eso.
¿Tus hijos cómo se llevan con la tecnología?
R: Bueno, el de 1 año todavía no tiene mucha noción. Tiene un celular que ya no me funciona y dice hola. El de casi 4 años le estoy enseñando a lograr hacer puntería con el cursor en los videos de You Tube que le interesa ver, de Cars, Superman y todo eso.
Buscamos muchas imágenes en Internet juntos y las guardamos en carpetas suyas y después las imprimimos y las pegamos en la pared.
Por el momento eso. Pero le estoy enseñando en la medida en que va pudiendo entender cómo funciona la computadora y nunca dejé de prestarle ni el celular ni la cámara digital. Si se caen, se caen, pero quiero que él tenga desde chiquito la sensación de que todo eso es también suyo.
Lo importante es que uno logre que la tecnología pueda ser un vehículo de lo que uno quiere o necesita…
R: Si, claro, es eso. Las formas pueden ser más o menos buenas, en realidad, el problema de fondo es ¿qué vamos a valorar? ¿Vamos a valorar un estilo de comunicación que permanece intacto más allá de los cambios temporales o vamos a valorar nuestras ganas de hacer cosas y nuestro deseo de comunicarnos? Bueno, si vamos a valorar esto último, todos estos recursos caen de una manera muy natural como posibilitadotes y agradables, ¿no?

La canción de los misioneros, de John Le Carré

John Le Carré, como tantos otros escritores ingleses, tiene una prosa extraordinaria, de una calidad que asusta. Sus tramas son siempre complejas e interesantes, y hasta tienen un cierto valor educativo, por la cantidad de cosas que uno se entera, en este caso sobre Africa, el Congo y sobre cómo deben ser las maniobras económicas y políticas en ciertos niveles del poder. Y sus personajes son además reales, humanos, raros pero coherentes. La terminé de leer hoy y la verdad es que me encantó.

Otros que tienen ese estilo preciso y en cierta forma humorístico al escribir son Graham Greene, Colin Dexter (el creador del inspector Morse) y otros de los que ahora me olvido.

Sin revelar nada de la trama, excepto el hecho de que su protagonista es intérprete de lenguas africanas, aquí va un párrafo que me pareció muy interesante:

Una palabra aquí respecto a la psicología del polígloto. Las personas que adoptan otra lengua europea, se observa a menudo, adoptan a la vez otra personalidad. Un inglés que pasa a hablar en alemán levanta más la voz. Su boca cambia de forma, las cuerdas vocales se abren, abandona la ironía consigo mismo en favor del autoritarismo. Una inglesa que salta al francés se relajará y hará mohínes con los labios por coquetería, en tanto que un varón inglés se desviará hacia lo pomposo. Supongo que yo hago lo mismo. Pero las lenguas africanas no reflejan esas sutiles distinciones. Son funcionales y robustas, incluso cuando la lengua elegida es el francés colonial. Son lenguas campesinas concebidas para hablar con franqueza y discutir a gritos, cosa que los congoleños hacen mucho. Las sutilezas y evasivas no son fruto tanto de una gimnasia verbal como de un cambio de tema o, si quiere ir sobre seguro, de un proverbio. A veces me doy cuenta, mientras salto de una lengua a otra, de que he desplazado la voz al fondo de la garganta para conseguir el aire extra y el tono ronco necesarios. O tengo la sensación, por ejemplo cuando hablo en kinyarwanda, de que juego con una piedra caliente entre los dientes. Pero la gran verdad es que, a partir del momento en que me siento en mi silla, me convierto en la lengua que traduzco.

¿Genial, no?

Link: John Le Carré en Wikipedia en castellano
Link: John Le Carré en Wikipedia en Inglés (más completo)

Comentarios neuróticos: objeciones, reparos, señalamientos minuciosos e intrascendentes, etc

Hay todo un estilo de intercambio basado en lo que a grandes rasgos podríamos llamar neurosis. Se evidencia por ejemplo en la necesidad de hacer, frente a cualquier cosa y siempre, alguna objeción (sí, pero...) o de marcar el aspecto inacabado de algo. Es como si ante todo hubiera una incapacidad de cerrar la cuestión, o de aceptar sin más lo que otro ha dicho o hecho, como si la persona quisiera sobre todo sus propias vueltas y vericuetos y los antepusiera siempre ante cualquier conclusión.

Es un estilo capaz de marcarle la falla a las mejores intenciones o a las más grandes obras de arte, de hurgar en lo inacabado de algo con la intención de exponerlo y así neutralizar cualquier logro, de manchar con insatisfacción cualquier propuesta o cualquier idea. Es un estilo muy molesto, desagradable (hay quienes lo toleran porque se creen muy fallados y encuentran en ese estilo la expresión de algo que merecen), prueba de cierta impotencia o de un malestar que no deja en paz al que formula los reparos y harta al que los recibe. ¿Logré explicarme, se capta lo que digo o es muy abstracto?

Es como si para el estilo que intento describir lo importante fuera no entregar nunca una aceptación completa, como si el valor fuera no estar conforme, satisfecho, saciado. Y por supuesto, se trata también de no dejarle nunca creer al otro que uno puede contentarse con sus propuestas, ideas, obras, lo que fuera.

Sí, se capta, pero...

(La obra es de Al Held. )

jueves, mayo 24, 2007

50 novelas recomendadas

Aquí está, la prometida lista de 50 novelas que me han gustado, entre muchas otras, a lo largo de los años...

La romana, de Alberto Moravia
Sobre mi cabeza, de James Baldwin
El mundo según Garp, de John Irving
Cumbres Borrascosas, de Brontë
El pan de los años mozos, de Heinrich Böll
Los hombres duros no bailan, de Norman Mailer
Pálido Fuego, de Vladimir Nabokov
La paga de los soldados, de William Faulkner
Bajo el volcán, de Malcom Lowry
Mi vida como hombre, de Philip Roth
El lago, de Doctorov
Adios a las armas, de Ernst Hemingway
La última mudanza de Felipe Carrillo, de Bryce Echenique
El naufrago de las estrellas, de Eduardo Belgrano Rawson
La curva de la risa, de Daniel Ares
La buena nueva, de Fogwill
El carapálida, de Luis Chitarroni
Los reventados, de Jorge Asís
La familia tipo, de Jorge Asís
El huracán lleva tu nombre, de Jaime Beyly
La guaracha del Macho Camacho, de Luis Rafael Sánchez
El grito de la lechuza, de Patricia Highsmith
Cosecha Roja, de Dashiell Hamett
El tercer hombre, de Graham Greene
El legado de Humboldt, de Saul Bellow
La fuerza de las cosas, de Simone de Beauvoir
En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust
El camino del tabaco, de Erskine Caldwell
Tres tristes tigres, de Cabrera Infante
El cartero llama dos veces, de James Cain
Angel de luz, de Joyce Carol Oates
El infiltrado, de John Le Carré
A las 20:25 la señora entró en la inmortalidad, de Mario Zichman
Sula, de Toni Morrison
La casa de Claudine, de Colette
Claudine en París, de Colette
Poderes terrenales, de Anthony Burgess
Confesiones de una máscara, de Yukio Mishima
Diario de un viejo loco, de Tanizaki
Corre Conejo, de John Updike
Demasiado lejos, de John Updike
La lección del maestro, de Henry James
Azalea roja, de Anchee Min
Trilogía de Madrid, de Francisco Umbral
Cuento de hadas en Nueva York, de J. P. Donleavy
Hombre de mazapán, de J. P. Donleavy
Ada o el ardor, de Vladimir Nabokov
El club de la buena estrella, de Amy Tan
Victoria, de Joseph Conrad
Adiós, Muñeca, de Raymond Chandler

¿Por qué tenés un blog?

Me gusta tener un blog. Es como ser editor de un diario extremadamente personal y capaz de albergar cualquier cosa. Recomiendo a mucha gente que haga el suyo, porque ayuda a pensar, a entender, a decir. Creo que todo estudiante debería tenerlo (porque le ayudaría a articular su visión del mundo o su forma de pensar su carrera, que es en el fondo la vivencia de un interés por un campo de acción), que es una buena herramienta para escritores que quieren mejorar su escritura y abrirla al mundo (un camino valioso para avanzar frente a la dificultad de hacerse un lugar en el mercado), que es una ocupación de resultados imprevisibles para personas que buscan desarrollar ciertos temas o ciertas partes de su personalidad, entre muchas otras cosas.

Pero también me gustaría saber cómo lo piensan otros, qué motivos tienen para hacer su blog (o incluso para no hacerlo). Creo que todavía no sabemos adonde lleva realmente esta experiencia, que somos pioneros en un modo de relación del cual no entendemos del todo su forma. Me gustaría que quien quisiera respondiera a la siguiente pregunta. ¿Por qué tenés un blog?

Gracias

miércoles, mayo 23, 2007

Duérmete, niño

En su blog, vamos viendo, mi mujer, Ximena, hizo un posteo interesante sobre el famoso libro "Duérmete, niño", al que me enseñó a comprender. Es un tema importante. Interesados, leer aquí.

Dos mujeres, tres hijos

Silvina empezó un blog en el que va a contar las vicisitudes de su embarazo. Las características llamativas son dos: su pareja es otra mujer, con la que convive desde hace 15 años, Andrea. Y lo que tiene en su panza no es un bebé, ni dos, sino ¡tres! Son amigas mias, chicas encantadoras, agradabilísimas, con gran sentido del humor y del amor, y encaran su aventura con una actitud que enseña a vivir. Quienes quieran conocer el blog pueden ir a Ella los trillizos y yo. Además, está escrito con sensibilidad, verdad y sencillez.

martes, mayo 22, 2007

Sarkozy: Discurso de Bercy

Segundo Marenco me envió el discurso de Bercy, del nuevo presidente francés, y me encantó. Muy valiente e inteligente su cuestionamiento del Mayo del 68. Da la impresión de ser todo un estadista, y despierta envidia un país que es capaz de tenerlo y de votarlo. Quienes como yo no lo hayan leído en su momento pueden encontrarlo aquí. (Además, la publicación española El Manifiesto, Periódico Políticamente Incorrecto, de la que lo saqué, merece también atención dedicada).

lunes, mayo 21, 2007

Artículo en Noticias: ¿Es un desequilibrado Kirchner?

El siguiente es un artículo que publiqué en el número anterior de la Revista Noticias. Como ya salió de la calle, lo ofrezco aquí:

¿Es un desequilibrado Kirchner?

Hay que responder que no, después de todo no se llega a presidente de un país si uno no tiene salud mental… ¿o no se llega precisamente si, al contrario, uno la tiene? La experiencia muestra que esta segunda opción es más verificable: para ser político, para dedicarse a la cosa pública con tanta decisión, para sentirse tan compulsivamente llamado por el constante rosqueo o puja de fuerzas en el espacio principal de la representación social, hay que tener una especie de desvío importante en el eje de la salud, los intereses trastornados, diríamos. Por suerte hay personas que tienen tal malformación, alguien tiene que hacerse cargo de la gestión del estado y derivados, y la mayor parte de la gente, más saludable, huye de ese tipo de privilegios y responsabilidades. El oficio de presidente indica presupuestos patológicos en la personalidad (ojo, no me hago el canchero, hacer filosofía también supone una enfermedad de base: situarse lejos de las cosas para “verlas en perspectiva”, creer que hay una verdad abstracta que resulta de extrema importancia, dar mil vueltas antes de llegar a la esquina, denigrarlo todo, sentirse superior, etc). Estos últimos años me ha pasado de encontrar a Kirchner en dos lugares inesperados: en los libros de psicología y en mis sueños.

Cada vez que un autor tipifica personalidades trastornadas pienso en nuestro presidente, para ver si le calza el diagnóstico. A veces sí, a veces no. Por ejemplo, Liendo y Gear dicen que la salud mental es la tendencia a enfrentar y resolver los problemas relevantes, y que la enfermedad mental es, por el contrario, la tendencia a escapar de los problemas. Si se hace lo primero, explican, se genera felicidad, para sí mismo y para los demás, aun en condiciones desfavorables. Si se hace lo segundo lo que se genera en cambio es infelicidad, para sí mismo y para los demás, aun en condiciones favorables. No hay que hacer mucho esfuerzo para ver qué lugar ocupa nuestro presidente: elude problemas relevantes y ancla en falsos problemas, escapando de dificultades que tendría que enfrentar para bien de todos. Crear un problema falso, para huir del real, que requeriría esfuerzos, dicen los autores, es hacer un melodrama, y Kirchner arma melodramas cada vez que puede, es básicamente melodramático. Hay en el aire la sensación de que cada vez más Kirchner transforma temas manejables en problemas que se agigantan como sea monkeys.

Lo de los sueños es más preocupante, pero no por Kirchner, sino para quien escribe estas líneas. Lo vengo soñando mucho, a Néstor. Primero soñé que cenaba con ellos, con él y con Cristina, y que eran personas normales, que hacían lo que podían, me cayeron bien. ¿Fue mi respuesta culposa a una definición enojada que había hecho del presidente en mi blog, diciendo cosas tales como que es un “bravucón atormentado y atormentante, gran equívoco político, compadrito porteño nacido en la lejanía, luchador ideológico en una película irrelevante, revanchista con grandes limitaciones afectivas, líder inestable”? Soñé con él alguna vez que no me acuerdo, después, y la última fue hace poco: en la barra de un bar, en un sótano, me encontraba con Kirchner, que me saludaba y me agradecía por la nota que le había mandado. Yo no me daba cuenta de qué me estaba hablando, ni de su expresión irónica. Sonriendo con una mueca me decía entonces: sos un hijo de puta, y me lo repetía: sos un hijo de puta. Trataba de explicarle que lo del diccionario era un juego medio poético, que a mi no me gusta en general el peronismo, que no tengo nada contra él, pero él volvía a su lugar en la barra. Yo iba al baño. Al salir los mozos me contaban que había estado Menem, y que estaba con el respirador debajo de la camisa.

En otra escena del mismo sueño, llegábamos con unos amigoa, el Mono di Lorenzo y su mujer, a un lugar en el que había mucha gente y nos poníamos en un rincón (creo que Telerman asumía un puesto). Me daba cuenta de que sentado, muy cerca, estaban Néstor y Cristina. Retomábamos la conversación. El se enterraba entonces en el piso, dejando afuera sólo la cabeza. Yo le decía: lo que pasa es que vos te enojás siempre por todo. El me respondía desde su entierro y yo decía: es difícil hablar con una persona en esta situación. Entonces él me decía que lo que le había gustado del artículo era que yo decía que cuando pasase todo sería lindo comer un asado.

Conclusiones: sí, el presidente tiene aspectos desequilibrados. ¿O se hace el loco para ocultar hechos y transas? Puede ser, es lo que suelen hacer los presidentes, ¿este lo hace más? Puede ser. No nos gusta, a muchos, su forma de trabajar, la creación de problemas inútiles, sus juegos sucios, su moralismo desquiciado e incapaz de autoconciencia, su manipulación tosca de una opinión pública igualmente tosca. Pero tiene un alto índice de popularidad. O sea: me parece que su locura es la nuestra. ¿Y esto qué quiere decir? Ah, no sé, yo pasaba por aquí y me preguntaron…

Diccionario: Filósofo

Filósofo: persona con problemas, que tiende a abordar la realidad a través de formas abstractas de gran poder pero también inciertas y limitadas; hombre o mujer que dan un rodeo interminable antes de decidirse por algo, y en consecuencia sostienen que ir demasiado rápido hacia las cosas sin pensarlas -volverlas a pensar, re evaluarlas y tallar con esmero una posible pero nunca del todo aceptada conclusión- es una chanchada, prueba de superficialidad o frivolismo; gente que lee libros difíciles, que se complace en esa dificultad, que disfruta de lo incomprensible como de una droga perniciosa, pero que al mismo tiempo en lo hondo de su ser tampoco termina por encontrar sostén y fundamento en tal dimensión problemática, pero que encuentra en la tiniebla conceptual un extraño y narcisista solaz; hombre con barba y pipa, como un capitán pero de la nada; mujer preocupada, descontenta, obsesiva, puntillosa, con variables grados de inhibición deseante; figura errada de alta inteligencia, generalmente perdido pensador que si logra dar finalmente con el mundo puede desplegar su gran poder reflexivo en aventuras útiles y fructíferas; ser de túnica y muy antiguo, que se cae en pozos por mirar para arriba, o prefiere morir por amor a la ley antes que salvarse y seguir respirando, autor de escritos largos que se han perdido y de los que se conservan apenas fragmentos, que otros filósofos, miles de años después, estudian y traducen incansablemente; parte de cualquier hombre o mujer, capaz de pensar y repensar, entender y avanzar.

La imagen es un Vasarely.

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