sábado, agosto 20, 2005

Conciencia


A continuación les transcribo un extraño texto a modo de choclo que escribí para Asociación Conciencia, con la consigna de que debía empezar con la letra "d" :

Atmósfera para una razón creativa

Démosle vueltas a las cosas, no supongamos que educar quiere decir siempre lo mismo o que trabajar debe hacerse siempre de la misma manera, seamos capaces de captar el cambio y de comprenderlo como la manifestación de una realidad siembre exuberante y vital / no pretendamos volver a una educación pasada –porque es el plan que nos hace perder el rumbo del presente-, no queramos recuperar una situación ya imposible del trabajo –porque es el método para perder el hilo del mundo actual-, aceptemos que la dificultad forma parte de la vida y entendamos por fin que no podemos abordarla diciendo que surge del mal actuar de algunos, superemos la mirada hipermoral y vayamos hacia un planteo más aguerrido, descartemos la indignación y la formalidad y apoyémonos en cambio en nuestra osadía y en nuestras ganas de vivir, descartemos la excesiva fe en el oficio crítico / que no produce superación / que enfatiza el estancamiento / que limita las posibilidades / que nos hace creer que es inteligencia lo que es en verdad impotencia / que pinta de lucidez a nuestra posición más idiota / dejemos de ceder a la constante tentación de pormenorizar el alcance de la catástrofe porque así la acentuamos, la recreamos, la hacemos cada vez más sólida, la usamos como combustible para un sentido de vivir miserable, satisfactorio en su pobreza endiosada / seamos capaces de querer algo, de buscarlo, de entender que el lugar mínimo de una vida o una escena concreta, de un aula, de un proyecto, es el lugar en donde la realidad ocurre y en donde tiene sentido participar en activa lucha por la alegría posible / despojémonos del realismo extenuante de la sociología, de la pobreza abrumadora de los sentidos históricos, del peso inhibitorio de la memoria, desafiemos el pasado / que pierda importancia / que la vida nueva hable y diga, quiera y pueda / que los malos momentos del pasado no se traduzcan para nosotros en la posibilidad de invocar glorias falsas / que ningún muerto reine sobre nosotros los vivos / que ninguna forma inútil reclame peso moral / que las formas necesarias sean buscadas con atrevimiento, como oportunidad para vivir plenamente, para poder cosas nuevas / basta de quitarle razón, pie, sentido, valor, al individuo y su deseo concreto, basta de querer ser siempre sociales sin lograrlo nunca, basta de tratar de enemigo al sujeto que quiere vivir su vida plenamente, basta de someterlo al valor de un colectivo soñado, incomprendido, y de perder al hacerlo las únicas fuerzas reales, aquellas de las que cabe esperar la aparición de valor, riqueza, sentido, ganas, acción / el individuo no es el enemigo, es el factor activo de la comunidad, es su finalidad y su origen / queremos una sociedad de personas y no más un pueblo: conjunto de nadies diseñados para la manipulación de los caudillos, para la manipulación de un sentido histórico delirante y dañino / que la historia resulte de una sociedad viva y que las sociedades vivas no sigan el guión de una teoría engañosa / aceptemos que hay que osar más, poder más, querer más, pensar mejor, no repetir lugares comunes bien intencionados, no apoyarse en valores que están muertos, no repetir ceremonias interminables de fracaso y falsa justicia / para educar hay que aprender a pensar, aprender a hablar, aprender a querer, a osar, a conectarse con otras personas también concretas, a lograr intimidad y capacidad de innovar, a liberar el atrevimiento que estamos acostumbrados a contener llevados por una inercia peligrosa

3 comentarios:

Ramiro dijo...

Digo, visto todo en un sentido estrictamente natural. Es imposible explotar todos los lados a la vez, recordemos que Beethoven, como ejemplo produjo importantes innovaciones en un área por haber sido reprimido en otras. Tengo mis serias dudas que hubiera producido lo que produjo de no haber tenido una infancia tan turbulenta. No estoy justificando el masoquismo idiota. Sin embargo este interés por buscar por todos lados llevar el límite (y todos los límites) un poco más lejos, me parece peligroso. Vale el cambio, vale la revolución, vale la innovación y la creatividad. Pero para todo eso también vale la historia, los principios, los abuelos. Por qué entender una cosa como oposición de la otra?

Ramiro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
tano dijo...

lo q esta muy bueno es saber q uno puede hacer lo q qiera si se lo propone realmente, vasta con concentrarse en eso y punto, las distracciones y los obstaculos van a ser parte del camino.
el otro dia con mi profesor de bateria hablabamos de la concentracion q se necesita para poder avanzar en el estudio del instrumento y como la mente esta constantemente llevandonos a otra parte y junto con las ganas de sentarse a tocar y darle y darle esta ese otro trabajo de no distraerse constantemente, q suele ser lo mas facil para evitar lo q nos cuesta.
admiro mucho a esa gente q se propone las cosas y las logra porq creo q rompieron esa barrera de la distraccion y el divague mental a q estamos expuestos constantemente.
No creo q las falencias o desgracias o inestabilidades lleven directa e inmediatamente al acto creativo y me cago en "el sufrimiento del artista", claro q me gusta mucho Kafka y no asi su vida, o me divierto mucho con Buckouski pero no me hubiera gustado padecer ni 2 resacas de las q a él lo empujaban tanto a seguir escribiendo.
Aca el profesor A. Rozitchner es claro: hacer y disfrutar.
O sinó se puede recurrir al libro "conciencia" de osho q se explaya un poco mas pero la idea es la misma.

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