martes, agosto 09, 2005

Tom Peters, proyectos y fracasos


El otro día, en la primera reunión del Taller de Proyectos, uno de los participantes comentó que en su vida había hecho muchas cagadas, refiriéndose a proyectos iniciados y dejados por la mitad, o a proyectos que no habían salido bien. Me pareció un ejemplo perfecto de lo que nos advierte Tom Peters en relación con el sentido del fracaso. Según su perspectiva los fracasos son la única manera de llegar al éxito, y quien no se lleve bien con ellos nunca va a conseguir llevar nada a buen puerto.

Es mejor, señala Peters, tener en el currículum algunos fracasos importantes que muchos pequeños éxitos mediocres. No me interesa discutir la validez universal de la idea (podríamos hacerle muchas objeciones) pero me parece que es importante la idea de quitarle peso al fracaso con vistas a la obtención de logros.

Sepultados bajo la losa que dice “fracaso” -o peor “fracasé”-hay importantes deseos y apuestas personales que pueden ser retomados y conducidos de manera más eficaz.

Lo más impactante es animarse a pensar que uno no hizo nunca ninguna “cagada”, es decir, ver que detrás de cada fracaso hay un intento, y que se trata de movimientos valiosos que pueden ser corregidos. El problema no es intentar algo y que salga mal, el problema es más bien no intentarlo.

Un proyecto sirve para pasarse en limpio, y pasarse en limpio es eso, pensarse como pura positividad, pese a lo extraña que pueda parecer la idea.

5 comentarios:

Îgnax dijo...

   La verdad es que llegar a "sentir" ese concepto de "fracaso no fracaso" es un gran desafío. Fuimos programados para tener éxito por medio de la demonización del fracaso. Desprogramarnos es el objetivo, pues. Bienvenido sea.

Sine Metu dijo...

TP es un genio.
Hay un libro suyo que se llama Del Caos a la Excelencia que trae una serie de principios buenísimos. Y lo mejor de todo es que en libros siguientes se arrepiente de algunos de ellos.
Monstruo!
Desde que leí In search en los 90's es mi gurú del management de cabecera.
A casi ninguno de mis compañeros de ingeniería les gustaba. Será que el tipo no es nada estructurado, pese a ser ingeniero de profesión.
La pregunta es:
¿Todo lo que plantea funciona sólo en economías normales (como podría haber sido los 90's) o se puede aplicar en el caos argentino?

Yo creo que hay muchos ejemplos de éxito en el caos nuestro. Y no me refiero a los prebendistas y arreglistas.

Vicente dijo...

En el quilombo del hacer se maduran ideas, la inacción y la timidez como muestra de prudencia o cierto "respeto" no son caminos válidos, los proyectos trabajados por el lado del deseo moldea nuestra mente y nuestra anatomía, nos lleva por el camino del entusiasmo...pero...ojo, no todo es color de rosa... la dificultad, los palos en la rueda, los fracasos, nos deben alimentar y hacernos re-evaluar las cosas, que, casulmente es lo contrario a de-valuar. Haciendo camino al andar...... Abrazos para todos.

Ramiro dijo...

Me gustaría relacionar este tema, con la adicción que hemos desarrollado en este país con la crítica. Mucha veces es que crítica cáustica y agresiva que nos intimida a seguir intentando luego de una mala praxis o decisión según sea el caso.

Zhorzhik Huaco Arenas dijo...

El ser humano por su naturaleza constructiva y de realización, anhela el éxito en las cosas que hace por ello somos adversos al fracaso, pero habría que tomarlo en un sentido siempre positivo en forma de aprendizaje. Creo que los fracasos llevan a perfeccionar a la persona si se tiene la capacidad de aprender de ellos, si bien los fracasos siempre existirán, el fracaso real es no aprender del mismo fracaso.

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