lunes, junio 11, 2007

Jaime Durán Barba y Santiago Nieto: Mujer, Sexualidad, Internet y Política

Mujer, sexualidad, Internet y política es el título del libro escrito por Jaime Durán Barba y Santiago Nieto, los ecuatorianos asesores de campañas presidenciales en Latinoamérica que están desde hace un tiempo asesorando a Mauricio Macri con resultados más que evidentes. El prólogo del libro, editado por Fondo de Cultura Económica de México, fue escrito por mí, como un ejercicio de preguntas y respuestas, intentando explicar qué es el libro, una verdadera versión autorizada del sentido y comportamiento de la política actual vista desde la perspectiva del votante. El libro es realmente bueno y la visión que despliega de nuestras sociedades actuales supone una valiosa actualización de lo que solemos pensar con categorías inadecuadas y ya vencidas.

A continuación, algunas de las preguntas que conforman mi prólogo a este excelente libro:

¿Quiénes son Jaime Durán Barba y Santiago Nieto?

Son dos ecuatorianos que realizan desde hace años el trabajo de asesores de campañas electorales en los más diversos escenarios de América Latina, construyendo un conocimiento sistemático, fruto de innumerables investigaciones y de la aplicación de una fina inteligencia. Se trata de dos hombres apasionados que disfrutan la aventura de incidir en los procesos políticos cumpliendo el rol de consultores y modelando el diálogo entre los candidatos y su público, los votantes.

¿Se trata entonces de un par de manipuladores de masas?

Es probable que, observados desde el prejuicio y la mala conciencia dominante en gran parte del pensamiento social, se disfrute describiendo su trabajo en esos términos. Desde una perspectiva más sensata y razonable, capaz de comprender los fenómenos reales y de observar sin culpa ni reproche el comportamiento objetivo de las fuerzas de una sociedad, se trata de profesionales facilitadores del diálogo y el entendimiento entre los políticos (generalmente poco expertos en el arte de la comunicación y la relación afectiva con los electores) y los votantes que los eligen o rechazan.

Durán Barba y Nieto no actúan como manipuladores de los pueblos: uno de los nuevos conocimientos por asimilar es precisamente el que muestra que la hipótesis de la manipulación no se sostiene, y otro el que pone en duda la existencia de algo que pueda aun con propiedad ser llamado “pueblo”. Se comportan más bien como terapeutas sociales, operadores del encuentro y la comprensión entre los políticos y las necesidades reales de las poblaciones que deben elegirlos y ponerlos a su servicio. Los políticos son recursos de la ciudadanía para lograr sus fines. El atento trabajo de estos hombres contribuye a tal fin, ¿será que –paradójicamente- pareciendo estar al servicio de los poderosos en realidad han elaborado un saber que tiende a cumplir un rol social más efectivo que el de las antiguas luchas?


...


¿Cuál es el nuevo elector del que hablan los autores?

Es el individuo latinoamericano, presente en las sociedades más diversas de nuestra geografía, en el cual aun las mayores diferencias dejan paso a ciertas características comunes. La crisis de la política suele interpretarse como un proceso negativo de disolución, sin saber ver en él la insurgencia del nuevo mundo que Durán Barba y Nieto describen con minuciosidad. Incluso el fenómeno del individualismo actual es repensado por estos autores más allá de la remanida interpretación crítica y conservadora, para lograr ver en él la aparición de una nueva libertad y de una nueva autonomía de las personas.

Esta independencia del individuo disuelve la antigua escena social (su representación, ya que la sociedad no puede ser disuelta), para dar lugar –ayudada por la incapacidad de comprensión que nos habita- a una representación negativa de lo social. El desarrollo moral que supone la aparición de este nuevo individuo plantea nuevas reglas de juego, que sólo pueden ser consideradas defectuosas desde el punto de vista del pasado.

Quienes vivimos en el presente sabemos hasta qué punto la caída del autoritarismo familiar, la desinhibición erótica, la sensualidad de los especimenes humanos que saben de su transitoriedad, lleva a establecer un compromiso con lo valioso de la nueva situación de vida, para hacerla cada vez más lograda y viable. No se trata sólo de que haya aparecido un nuevo elector, se trata del desnudamiento de la escena social, basada en la ignorancia, el temor y en la incapacidad de vivir. Allí donde antes veíamos lucha insurgente hoy hemos aprendido a ver neurosis, tosquedad, inhibición, formas pseudo revolucionarias de una alienación que se vestía de justicia para hacer pasar su falta de vitalidad por coraje e idealismo. ¿Hay acaso algo más reaccionario y conservador que una posición izquierdista?

1 comentario:

Eugenio Palopoli dijo...

Estoy tan cansado como vos del cinismo y la incapacidad de K, e incluso asqueado por el estilo de campaña sucia que se llevó adelante en contra de Telerman primero, de Macri ahora. Del carácter reaccionario del progresismo y la izquierda argentina aparecen muestras por doquier, ya parecen irrecuperables. No tengo ninguna intención de objetar el trabajo de Durán Barba sin estar lo suficientemente informado, sólo quería comentar un par de cosas que me llamaron la atención de la campaña porteña. Los asesores estarán convencidos de que hacen un buen trabajo, pero el desempeño de los candidatos en sus apariciones públicas me parece bastante pobre. Macri y la nenita en el barro, Filmus y sus fotos con K, Telerman y su histrionismo de movilero en vivo. Creo que ellos son mucho más que eso, ¿por qué entonces eligen mostrarse así? Luego: entiendo lo que decís del laburo del asesor como mediador entre el político y los electores, pero observando los folletos de campaña de los tres candidatos, todos proponían lo mismo, palabras más o menos. Si sólo se trata de que los candidatos repitan lo que los electores reclaman, ¿cuál es entonces su aporte, su contribución real?
Saludos y suerte.

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