viernes, julio 06, 2007

Diccionario: Líder

Líder: persona que guía a otras varias, conductor de un conjunto de individuos, capaz tanto de llevarlos a un buen destino como a uno nocivo; responsable de algo que quieren todos pero sólo él asume de manera plena, castigado por los errores reales o supuestos mediante una crítica constante y encarnizada, que aun aquellos a quienes el líder sirve ejercen haciendo más difícil todo; hombre o mujer que se ubican respecto del grupo formado por los demás sintiendo la necesidad de decirles a todos lo que deben hacer, con buen o mal tono según su estilo y el de los demás involucrados, con amor o sin él, inventando finalidades que mejoran lo posible o describiendo imposibles y precipitando al grupo en el abismo o en la impotencia; mano de obra capacitada para empujar a un grupo a hacer lo que tiene que hacer, para ayudarlo a poder lo que está a su alcance pero no logra sin una coordinación y un estímulo adecuado y constante; observador de fenómenos humanos volcado a volver reales objetivos imaginados pero aun no concretos; impulsor de personalidades, conocedor de las diferencias humanas, estratega que articula un conjunto de seres para que sean capaces de logro; eficaz puesto a la cabeza, para que derrame su cualidad de avance en un conjunto humano en ese aspecto más limitado.

Video de Georges Bataille



Seguimos con los videos de autores que hemos leído y admirado: aquí podemos ver a Georges Bataille hablando sobre su libro "La literatura y el mal".

No olvidemos que hace un tiempo puse también en este blog un video de Nietzsche vivo, algo que resulta toda una sorpresa.

miércoles, julio 04, 2007

Video de Michel Foucault (y foto de Carlos Pagni)


Una de las cosas interesantes que ofrece You Tube es poder ver en acción (hablando, gesticulando) a algunos de los autores que uno ha leído tanto y no conoce. En este video se lo ve a Michel Foucault tal como era, raro y vital, intenso, flaquito, nervioso, preciso, intelectual, francés. Tuve la suerte de ir a varias clases suyas, hace unos cuantos años y de conversar unos minutos con él, en épocas en las que yo era un gran admirador de su trabajo. Las clases (en el College de France) estaban superpobladas y él hablaba con este mismo caracter con el que se lo ve en el video, a medias afable y a medias filoso y exigente.

Otra cosa a resaltar es el parecido de Michel Foucault con nuestro gran periodista argentino Carlos Pagni (amigo mio, analista político de excepción, antiguamente columnista de Ambito Financiero y hoy en día columnista de La Nación). En esta foto de entrecasa se lo ve con un gesto también afrancesado, esa boquita nerviosa y seca, de labios finos y expresión cortante.

Blog sobre problemas de transporte

Ayer me llegó este mail:

Alejandro, mi nombre es Candelaria, conocí tu blog por medio del Blog de Marcelo Gantman. Hace aproximadamente 5 meses inicié una campaña contra el transporte público denominado viajé como el orto. Te paso el link para que si tenés un momento lo veas Saludos y gracias Cande www.viajecomoelorto.blogspot.com


Ví el blog y me pareció un planteo interesante. Es un ejercicio de control y creo que el objetivo es mejorar la calidad de vida. Esta es una de las cosas para las que un blog puede servir. Gracias Cande. (Creo que a una chica así hay que darle trabajo en la Secretaría de Transporte, lo digo en serio).

Link: Viajé como el orto

martes, julio 03, 2007

"La educación de los que influyen", de Luciana Vázquez

Luciana Vázquez me hizo unas cuantas preguntas acerca de cómo llegué a ser lo que soy hoy, es decir, sobre mi formación. La entrevista era parte de una investigación sobre cómo se hicieron las personas que influyen hoy en la sociedad argentina, es decir, cómo se educaron y cómo le buscaron la vuelta a su aventura personal, de manera de lograr un rol destacado en nuestro mundo actual.

La lista de los entrevistados es extensa y variada: además de quien les escribe están Tomás Abraham, Tamara di Tella, Eduardo Elsztain, Alan Faena, Alberto Fernández (ejem), Mauricio Macri, Mario Mactas, Maitena, Daniel Novegil, Adrián Paenza, Beatriz Sarlo, etc.

Todavía no lo leí, pero me parece una muy buena idea y estoy seguro de que debe haber muchos relatos esclarecedores. Debe servir para entender las vueltas por las que las personas encuentran su camino y debe ofrecer también una interesante perspectiva respecto de una historia tan reciente que todavía estamos viviendo.

Mi enemigo

Si tuviera que definir mi enemigo, es decir, aquello contra lo cual pienso y hablo, creo que lo más preciso sería decir que mi lucha es contra la neurosis. Es una manera de denominarlo, habiendo otras posibles, pero esta me parece acertada.

La neurosis entendida como las formas débiles de nuestras personalidades, defensivas, por lo tanto ignorantes e incapaces de reconocer la realidad tal como ella es, con su complejidad y sus dificultades.

Esta lucha involucra entremezcladas las dos instancias de la vida personal y la de la vida social, o para decirlo de otra forma, las vicisitudes de la aventura propia y la manera en la que esta se entreteje con las aventuras ajenas.

Esas formas débiles, impotentes, inmaduras, trascienden las personalidades y adquieren valor social, a veces mostrándose como opciones políticas, otras como valores, otras como costumbres.

Objetivo principal: desactivar las trampas en las que nos enganchamos limitándonos, cerrando las opciones vitales y armando nuestro propio encierro.

La imagen es de Glenn Brown.

Seguridad: criminalizar o ideologizar

Cuando se piensa que hacer hincapié en la necesidad de mejorar la seguridad es algo de derecha se sostiene que la delincuencia debe ser de algún modo protegida. En vez de "criminalizar" una manifestación social, lo que se hace, de esa forma, es ideologizar la delincuencia. Y el punto más ridículo de la discusión se da cuando cualquier intento de luchar contra la delincuencia de manera efectiva es asimilado al gatillo fácil o a la mano dura, cosas que en realidad existen y son nefastas, pero que no son necesariamente la única opción para combatir el delito. Que debe ser combatido.

lunes, julio 02, 2007

Diccionario: Payaso

Payaso: Triste que se hace el contento y quiere además contentar a otros tristes que se entregan a su juego de depresiones con éxito a veces reencauzadas; cómico de épocas pasadas, candorosas y sufrientes, que recurría a formas básicas de la diversión efectivas entonces y que hoy sólo raramente lo son; prehistoria de la comicidad humana, devenida depresiva a causa de la falta de actualización del formato y la intención; persona que para hacer reír comete torpezas adrede y con gracia, cuyo éxito depende del valor innato de su estilo natural y del trabajo que sobre este pueda haber desarrollado con el tiempo; gracioso del pasado, que tiene una sonrisa dibujada como aceptando que no se puede reír de veras; sonrisa sobre actuada, que condena la actuación del mismo a una pantomima de diversión sin que la diversión aparezca.

Artículo de Pagni sobre el problema de la energía hoy en La Nación

Me acuerdo que hace poco tiempo el gobierno decía que el problema de la energía era un invento de la oposición. Lo decía alguno de los Fernández, con su estilo soberbio. Ahora resulta que el problema era verdadero. Esperamos sus disculpas. Y no la inadmisible actitud del gobierno con las empresas, exponiendo argumentos que sólo son posibles porque hay mucha gente tan ignorante que cree aun que decir "empresa" es decir "enemigos del pueblo", o que decir "empresario" es decir "abusador y mala persona". Esperamos que Cristina pierda la elección y dejen paso a gente más capaz.

Link: La energía va camino de ser una pesadilla, por Carlos Pagni

viernes, junio 29, 2007

Diccionario: Consorcio

Consorcio: sociedad primitiva, extremadamente propensa al conflicto, creada por la vecindad de propietarios, en la que las personas se transforman al punto de volverse mezquinas y puntillosas, como si el status de poseedores de un espacio propio al que deben defender como si aun fueran cavernícolas amenazados hiciera que se desatara entre ellos la agresividad contenida por la cultura y desapareciera la gentileza acostumbrada en el intercambio social ciudadano; órgano de fiscalización de las vidas privadas, que alude a cuestiones de orden íntimo a través de figuras retóricas o proyectándose en problemas de humedad, ascensores, electricidad, ruidos, impuestos e ineficiencia de la empresa administradora; fatalidad para quienes son dueños de departamentos, que no pueden evitar ni disfrutar de ese espacio de intercambio de agresiones y pareceres en el que el tiempo parece no ser jamás suficiente; modo de asociación destinado a producir síntomas físicos de infelicidad profunda o a ser en su defecto la oportunidad de aliviar esos mismos síntomas a través de enojos expresados en paliers o similares; núcleo de entendimiento de propietarios que buscan lo mejor para todos pero lo hacen con un enardecimiento tal que resulta generalmente traumático y decepcionante; criadero de abogados y litigantes, zona de encierro de las almas, sociedad forzada de gente dispar que debe de todas maneras acercarse e intentar un trabajo común; desalentadora asamblea de personas mayores preocupada por minucias sumamente molestas.

jueves, junio 28, 2007

Bird by Bird, de Anne Lamott

"Bird by Bird" es el libro de una escritora que trabaja enseñando a escribir ficción. Está lleno de buenas ideas, algunas de las cuales uso en mi Taller de Proyectos de Escritura. Fragmentos:

Uno de los regalos de ser escritor es que te da una excusa para hacer cosas, para ir a distintos lugares y explorar. Otra es que te motiva para ver más de cerca la vida, a la vida tal como ella se expresa a tu alrededor.

Yo inisisto a cualquiera que se sienta llevado a escribir que lo haga. Trato de advertir a la gente que espera ser publicada que la publicación no es lo que se supone que debe ser. Pero escribir sí. Escribir tiene mucho para dar, mucho para enseñar, muchas sorpresas. Eso que tenés que forzarte a hacer, el hecho concreto de escribir, termina siendo la mejor parte. Es como descubrir que aunque pensabas que hacías la ceremonia del té por la cafeína lo que realmente necesitabas era la ceremonia del té. El acto de escribir se vuelve su propia recompensa.

E. L. Doctorow una vez dijo que “escribir una novela es como conducir un auto de noche. Podés ver solo lo que tus faros te permiten, pero podés hacer todo el camino de esa forma”. No tenés que ver donde estás yendo, no tenés que ver tu destino o incluso todo lo que vas a tener que pasar para llegar. Sólo tenés que ver unos metros delante de ti. Es el mejor consejo sobre escritura, o sobre la vida, que jamás escuché. Se trata de ponerse breves tareas accesibles.

Incluso mejores noticias que las que supone el enfoque de las breves tareas accesibles es la idea de los mierdosos primeros bocetos. Todos los escritores los escriben. Es así como terminan con buenos segundos bocetos y mejores terceros bocetos. La gente suele creer que los escritores exitosos, los que logran publicar sus libros e incluso tienen logros económicos, se sientan todos las mañanas en sus escritorios sintiéndose como un millón de dólares, sintiéndose geniales acerca de quienes son y del gran talento que tienen y acerca de la gran historia que están escribiendo. Pero eso es sólo fantasía de principiante…Ninguno de ellos escribe elegantes primeros bocetos… El primer boceto es el boceto infantil, en el que ponés cualquier cosa, sabiendo que nadie más va a verlo y que le vas a dar forma después. Sólo dejás que tu parte infantil formule las voces y las visiones que tienen que llegar a la página.

Link: Taller de proyectos de escritura

Link: Entrevista a Anne Lamott

Proust

Por más que mis amigos literatos cuando me vieron con este libro me advirtieron que había biografías de Proust más modernas y mejores, la verdad es que a mi me gustó mucho leerlo, por la escritura del autor, por la indagación del universo de Proust, por los fragmentos citados y en general porque contagia una sensibilidad particular para observar el mundo y recrearlo en palabras que comparten el estudiado y el estudioso. Lo compré en oferta, 10 pesos en Jumbo, en el verano, y recien lo terminé ayer. De su novela "En busca del tiempo perdido" no leí más que dos tomos pero me deslumbraron, y además de las escenas y los personajes lo cierto es que hay en ella una visión del mundo, una psicología, bien pensada en esta biografía y a la que Deleuze también abordó sutilmente y desarrolló en su libro "Proust y los signos".

Algunas citas de Proust hechas a lo largo del libro:

Cuando uno es joven no sabe que es homosexual, como no se sabe que es poetoa, un snob o un malvado. Un snob no es un hombre que simpatiza con los snobs, sino un hombre incapaz de toparse con una duquesa sin encontrarla encantadora; un homosexual no es un hombre que simpatiza con los homosexuales, sino un hombre que cuando conoce a un cazador de Africa desea entablar amistad con él. El hombre es, en principio, un ser centrífugo, que se desconoce a sí mismo, se evade, se entrega ausentemente a la contemplación de sus sueños y cree recibir su impulso del exterior.

Los no enamorados opinan que un hombre inteligente no debe sufrir sino por una persona que valga la pena, lo que equivale a extrañarse de que el cólera se contraiga como consecuencia de un bacilo pequeñísimo.

Una mujer a quien necesitamos extrae de nosotros sentimientos mucho más hondos y vitales que un hombre de genio que nos interesa.

También encontré estos videos increíbles, partes de una vieja película sobre Proust. Están en francés pero aun quien no maneje el idioma puede aprovecharlos porque se muestran escenarios y objetos de la vida del escritor. En uno de ellos, no me acuerdo en cual, se ve uno de los cuadernos en los que Proust escribió su obra, lleno de papeles añadidos y plegados.

Algunos de los lugares básicos de la vida y la obra del autor:




Francois Mauriac hablando de Proust:



Celeste, su última criada, cuenta los últimos momentos:



Fotos de manuscritos de Proust:

miércoles, junio 27, 2007

Ideología por Revel

De: Pedro jose Constenla [mailto:lagacetadelretiro@yahoo.com.ar]

Enviado el: Martes, 26 de Junio de 2007 08:52 p.m.
Para: alejandro@100volando.net
Asunto: Ideología
Estimado Alejandro: Te envío, por si no la conocés, una extraordinaria definición de ideología. Pertenece a Jean Francois Revel y se encuentra en el capítulo 9 de su notable obra El conocimiento inútil. Dice así:
"¿Qué es una ideología? Es una triple dispensa: dispensa intelectual, dispensa práctica y dispensa moral. La primera consiste en retener sólo los hechos favorables a la tesis que se sostiene, incluso en inventarlos totalmente, y en negar los otros, omitirlos, olvidarlos, impedir que sean conocidos. La dispensa práctica suprime el criterio de la eficacia, quita todo valor de refutación a los fracasos. Una de las funciones de la ideología es, además, fabricar explicaciones que los excusan. A veces la explicación se reduce a una pura afirmación, a un acto de fe.(...) La dispensa moral abole toda noción de bien y de mal para los actores ideológicos; o más bien, el servicio de la ideología es el que ocupa el lugar de la moral. Lo que es crimen o vicio para el hombre común no lo es para ellos. La absolución ideológica del asesinato y del genocidio ha sido ampliamente tratada por los historiadores. Se menciona menos a menudo que santifica también la malversación, el nepotismo, la corrupción. Los socialistan tienen una idea tan alta de su propia moralidad que casi se creería, al oírlos, que vuelven honrada a la corrupción cuando se entregan a ella.(...)
Como exime a la vez de la verdad, de la honradez y de la eficacia, se concibe que ofreciendo tan grandes comodidades, la ideología, aunque fuera con otros nombres, haya gozado del favor de los hombres desde el origen del tiempo."
Un fuerte abrazo. Pedro

Gracias, Pedro

No está bueno tener un terapeuta que no te cierra.

Ese es el título de una entrada que hizo Ximena, mi mujer, en su blog vamos viendo. Me parece que vale la pena mirar el texto. La idea es valiosa: por más que tienda a creerse que toda insatisfacción con el terapeuta es una especie de resistencia, la verdad es que uno tiene que poder sentirse cómodo con él (o con ella) para que la relación sea fructífera.

Link: No está bueno tener un terapeuta que no te cierra

La imagen es de Vasarely, seguramente uno temprano.

Basta de pueblo

Hace días que vengo esperando que se publique este artículo que mandé a La Nación. Hoy salió y estoy muy contento, porque me gusta mucho, lo considero un logro personal. Se llama:

Basta de pueblo ¿Y si el concepto de pueblo fuera, en sí mismo y desde un principio, una idea alienante, poseedora de un sentido al que correspondería llamar "fascista", es decir, provocador de sumisiones de todo tipo, despersonalizador, generador de jugadas de bajo valor político -incapaces de reconocer complejidades o diferencias- y promotor de sociedades extraviadas en una falsa idea de justicia? ¿No serán los defensores del pueblo, en definitiva, los que hunden al país, apoyándose en una idea que se supone buena, pero que en realidad empobrece a los individuos tanto como al conjunto nacional?

Link: La Nación, artículo completo

Woody Allen por sí mismo

Leí este libro en el verano y me encantó. Tiene unas largas entrevistas en las que uno puede conocer más el modo de pensar y sentir de este artista al que admiro mucho y del que siento que tengo muchas cosas que aprender. Fragmentos:

Los gángsters siempre me han interesado, y la gente no me asocia con ellos debido a la imagen con la que suelo aparecer en la pantalla. Me consideran más intelectual de lo que realmente soy, porque llevo estas gafas y porque soy de complexión menuda. Pero lo cierto es que provengo de las calles de Brooklyn. No soy una persona educada, es decir, no llegué más allá del primer curso en la universidad. Usted ya sabe, mi padre era un taxista o un buscavidas del billar. Era el encargado de una sala de billar. Trabajó durante un tiempo para Albert Anastasia como corredor de apuestas en Saratoga. De manera que siempre estuve interesado en eso y los gángsters me llaman poderosamente la atención.

No soy un adicto al trabajo. Eso es unn gran mito. Yo..., yo no trabajo frenéticamente ni fanáticamente. Trabajo de forma muy informal. Soy perezoso. Las películas no son mi máxima prioridad. Toco mi clarinete. Y lo disfruto. Y voy a los partidos de béisbol. Veo la televisión. Quiero decir..., que veo deportes en la televisión. Muy a menudo. Me gusta pasar tiempo junto a mi familia. Cuando hago una película, si las cosas no salen demasiado bien, y aunque todavía haya tiempo para rodar otra toma y sean las seis en punto de la tarde, y si tengo que estar a las siete en el Madison Square Garden para ver a los Knicks, me olvido de la toma y me voy al partido de los Knicks; siempre es así. Con esto quiero dar a entender que las películas no son mi religión.

Tengo la sensación de haber fracasado con cada una de las películas que he estrenado. Es cierto que hay unas pocas que a mí juicio han tenido éxito, pero no me vanaglorio de ellas. Me siento muy afortunado y agradecido sabiendo que hay personas a quienes les han gustado, si bien en realidad no me jacto de ello cuando hablo de esas películas.

martes, junio 26, 2007

Diccionario: Científico

Científico: persona muy apegada a los hechos, con los que busca desentrañar el comportamiento de las leyes de la naturaleza y que también usa tal intención como escudo contra lo incierto de la emocionalidad que lo amenaza y a la que quiere mantener a raya; investigador dotado de método y ligado al grupo social cultural de los suyos –los otros científicos- como las hormigas se unen entre sí, compartiendo un trabajo enorme y meritorio, descomponiendo la gran tarea en pedacitos mínimos y sumando aportes; abnegado trabajador del conocimiento, muy probablemente ateo dado su afición a la racionalidad y su amor por la verdad demostrable, pero al mismo tiempo ligado a su ideal de conocimiento en forma parecida a la que liga a los creyentes con su Dios; individuo serio, generalmente bastante neurótico, volcado a la objetividad más extrema, mediante la cual expresa un aire de pretensión y superioridad respecto de las personas más comunes, que se dejan permear por todo tipo de visiones insensatas pero también de alguna manera necesarias; estudioso de su disciplina, persona capaz de grandes cantidades de trabajo y dotada de capacidad para el rigor, cuyas virtudes no siempre fácilmente visibles contribuyen de manera directa y consistente con el avance del conocimiento humano.

Fernando Iglesias: la izquierda que sirve

Conozco a Fernando Iglesias desde hace unos años y me cae muy bien, me parece que es un tipo inteligente, que escribe muy bien y que tiene muy buena actitud. Siempre me gusta joder diciendo que es de izquierda pero inteligente, lo cual, más allá del chiste, coincidiremos en que no es algo fácil de encontrar.

Ayer recibí este mail suyo, escrito en la noche del domingo:

No quiero caer en el facilismo ni los lugares comunes, pero es posible que haya sido hoy un día histórico.

Dos elecciones en las que aparece el germen de un sistema de partidos moderno, basado en la distición racional derecha-izquierda, como el que existe en los 20-30 países del mundo en los que todos los ciudadanos tienen derecho a una vida digna.

El camino recién empieza, se viene Santa Fe, pero los resultados de hoy demuestran que se puede y son (espero) un golpe mortal al protagonismo de los dos partidos (el radicalismo y el peronismo) que gobernaron la Argentina desde 1983 y que son responsables de que sea aún más pobre y socialmente desigual que la que nos dejó la dictadura.

Yo estoy muy contento y espero que ustedes lo estén también. Y espero que todos logremos estar a la altura del desafío.

Y como si semejante muestra de civismo fuera poco, además publicó en Perfil y reprodujo en su blog una Carta abierta a mis adversarios del PRO que también vale la pena. En ella explica por qué voto por el PRO, aun siendo adversario. Con adversarios así la Argentina crecería mucho y bien.



Link: Carta abierta a mis adversarios del PRO

lunes, junio 25, 2007

Elecciones porteñas

El gobierno, y Filmus, y el progresismo en general, y muchos "bienpensantes", jugaron las cartas del miedo. Dijeron, una y mil veces, que era un peligro que ganara Macri. Dijeron mentiras, aludieron a supuestos negociados de Mauricio, cosas que se dan por ciertas pero no son reales, o son hechos reales malentendidos, malinterpretados adrede para poder putearlo en paz. Dijeron que había que salvar a la cultura, y un montón de actores y algunos artistas populares (que viven de congraciarse con ese ideal negativo o inexistente, el pueblo) salieron al paso mostrándose preocupados por el deterioro que el nuevo gobierno traería a su rubro.

Dijeron también falsedades extremas, injuriantes, que votar a Macri era despreocuparse por los derechos humanos, aprobar la muerte de los 30 mil desaparecidos, o que significaba ser menemista, egoista, etc. Dijeron que el que votaba a Macri era un racista que quería sacar de la ciudad a los cabecitas negras, que era un voto desde todo punto de vista clasista y anti social.

Bueno, dijeron todo eso, y algunas cosas más, pero Macri ganó igual, y ganó bien, con una cifra indiscutible, y con un mensaje de calidad, sin mencionar la corrupción del gobierno nacional y sin hablar tampoco de la corrupción ibarrista, lo que hubiera sido fácil y correcto. Y no porque falten datos, si no porque buscaba otro perfil, buscaba llamar al progreso, al avance, al trabajo.


Ahora, desde las filas de los que perdieron, dicen que los votantes son pelotudos, que la población de la capital es fascista. Justo lo dicen ellos, los que mayor intolerancia y más mentira han puesto en juego. Es gracioso. Pelotudos y fascistas parecen en realidad conceptos que los describen a ellos, y no a la población de la capital, que entre el miedo y las ganas eligió las ganas.



El voto de la capital fue un voto con ganas de creer y de crecer, un voto dispuesto a aceptar una mayor exigencia en la vida de la ciudad, en donde para generar una ciudad más rica, más interesante, más creativa, más vivible, haya que responder a los desafíos que esas realizaciones piden. Me pone muy contento que el resentimiento, el pasado, la falsedad, hayan perdido, y que haya ganado esta otra actitud tanto más valiosa. No digo que ya esté probado que el nuevo gobierno vaya a ser capaz de hacer lo que dijo querer hacer, digo que la ciudadanía voto, a mi juicio, muy bien. Y que no compró los buzones de siempre, esos que espero que empiecen a dejar de intentar venderse para ocultar la incapacidad y la mala fe de los que los ofrecen.

La imagen es de Betina Biller.

Artículo publicado en Noticias: Algunas razones para votar a Macri

En este blog publiqué, hace unos cuantos días, el texto llamado 10 razones por las que voy a votar a Macri, que levantó tanto revuelo y tuvo tanta difusión (interesante fenómeno: un artículo en un blog termina siendo reseñado por Clarín y demás medios). Pero la semana pasada saqué en Noticias un artículo con un nombre parecido, Algunas razones para votar a Macri, que a continuación reproduzco aquí. La revista lo tituló como "Por qué elijo a Macri" y en la página siguiente había uno de Torcuato di Tella llamado "Por qué elijo a Filmus". Va este artículo como festejo de nuestro triunfo.

Algunas razones para votar a Macri

Una de las cosas más interesantes que le escuché decir a un candidato en campaña la dijo Mauricio Macri hace un par de semanas: no voy a evitar el conflicto. ¿A qué se refería? A que está dispuesto a tratar de hacer lo que considera necesario pese a que esas acciones vayan a despertar resistencia u oposición. En su visión de lo necesario muchos coincidimos, como se ve en el resultado de la primera vuelta: que el servicio público deje de tomar de rehenes a los ciudadanos y empiece realmente a ser un servicio, que el dinero del presupuesto se vuelque en obras que mejoren la calidad de vida de la ciudad de manera efectiva, que en vez de discutir inexistentes cuestiones ideológicas se trabaje con capacidad para darle al ciudadano lo mejor que se le pueda dar. En vez de proceder según el estilo demagógico intentando congraciarse con sectores “populares”, es decir, mafiosos y generadores de pobreza pero capaces de apretar al gobierno mejor intencionado hasta hacerlo ceder, su intención es trabajar la gestión de manera tal de neutralizar en lo posible tal efecto dañino y generar una cultura de trabajo y desarrollo. Sí, el escepticismo o la sospecha es correcta: ¿puede un estilo de vida que adora eludir su propia responsabilidad y recostarse en la culpabilización de otros, malos imaginarios, -estilo tan difundido entre nosotros- hacer ese movimiento y enfrentarse con el hecho objetivo de que tenemos que aprender a trabajar y a inventar, porque es nuestra responsabilidad producir una sociedad mejor? ¿Pueden las buenas intenciones de Macri aspirar a semejantes logros?

La respuesta es no, y es la respuesta que también da el mismo Macri frente a esa pregunta. ¿Quiere decir que sabe que no va a poder torcerle el brazo a la mafia populista? No, quiere decir que los ciudadanos tenemos que dejar de pensar que se trata de una acción que otros deben hacer, y que el éxito del intento está en realidad en manos de todos. ¿Qué tenemos que hacer nosotros, los que creemos que no tenemos poder? Tenemos varias tareas: para empezar votarlo, votar a Mauricio y a la gente de calidad que lo rodea: Gabriela Michetti, Horacio Rodriguez Larreta, Mariano Narodoski y tantos otros. Una de las características más auspiciosas de Macri es que haya sabido (podido, logrado) rodearse de gente de tanta calidad, que sepa que su rol no es poderlo todo sino armar juego. Son personas sensatas, preparadas, que no caben ni remotamente en la imagen infantil que el gobierno propone para ellas: no son monstruos de la derecha sino personas sencillas y capaces que quieren tratar de hacer las cosas bien, superando la hipocresía progre peronista que intenta el engaño de decirse defensores de lo popular y nacional para ocultar corrupción e incapacidad, pecados entre los cuales no sería lindo tener que elegir. Segunda tarea, sin la cual el voto queda corto: acompañar la gestión que se inicia. Es decir, dejar de sentir que somos espectadores de la escena política y de la gestión para entender que sin el uso de la oportunidad que aparece, sin nuestra acción concreta y decidida -cada uno en el espacio en el que se encuentre-, el intento no va a verse coronado por el éxito. ¿Vas a poder?, le preguntan a Macri. Y él responde: Voy a poder si lo hacemos entre todos, yo solo no, no soy mago.

Otra tarea, apasionante: desmontar el ideario progresista, la cosa ignorante y siniestra de la buena conciencia, el fascismo de lo popular, la incapacidad vestida de mérito, el amor por la pobreza y el desprecio de toda buena situación. El progresismo es uno de nuestros principales obstáculos para el mejoramiento de la sociedad. El presidente lo cultiva, porque su inestabilidad emocional lo catapulta a hacerlo aun cuando podría darse cuenta de que el recurso empieza a fallar: es un juego de fantasmas. Frente a todo problema de la realidad diaria y concreta se pretende descubrir un sentido que se remonta a pasados también ineficaces pero a los que se supone, con cretinismo enceguecido, dotados de gloria, (como cuando se dice, con pasión negativa, que los mejores han muerto). Los trenes fallan y el progresismo habla del fracaso de neoliberal, ¿no hace ya cuatro años que reina la justicia social? ¿No era el gobierno neoliberal también peronista? La ciudadanía elige a un candidato y el presidente, con el profundo desprecio que siente el progresismo por la realidad que no verifica sus hipótesis miserables, se exaspera y alude a él como si se tratara de un usurpador y no de alguien que ha ganado unas elecciones democráticas. ¿Hasta cuando vamos a padecer esta enfermedad mental, la oligofrenia de los buenos para nada? El presidente espera que la gente vote con memoria: eso es exactamente lo que ha sucedido, ¿será capaz de respetarlo?

El resultado de la segunda vuelta va a darle un golpe consistente a esta moral equívoca. Pero no empecemos ya, inconscientemente, a preparar el paso siguiente de fracaso. No armemos la escena que nos va a permitir decir después: yo voté a Macri y nuevamente me estafaron, otro político que nos engaña. En vez de permanecer en la quietud expectante del ciudadano que actúa una buena fe que no pone en obras, esta vez tenemos que ser conscientes de que el cambio se arma aportando apoyo e iniciativa. Si pensamos que todo está en manos del líder estamos armando un líder al que después poder inmolar en nuestros altares de fracaso (cosa que sabemos hacer y nos gusta). Si en cambio aprovechamos la ola de renovación para meter en ella nuestras ganas de hacer y de vivir, es posible que demos pasos importantes en el camino de la mejoría posible. No se va a solucionar todo (no es una opción real), ni va a ser un cambio veloz. Pero lo posible es una instancia plástica y gratificante. No se trata de Macri, se trata de nosotros. En estas elecciones del 24, el voto al PRO significa elegir un paso hacia la madurez.

La imagen es de Joseph Cornell.

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