lunes, julio 11, 2005

Padres e hijos


Al principio los hijos aprenden de los padres, después al revés. Sí, podemos decir que en una relación normal y bien balanceada ambos aprenden todo el tiempo uno del otro (ya que son los hijos los que enseñan a los padres a ser tales) pero me refiero a que en una primera mitad de la relación son los padres los que muestran el mundo a los hijos y en una segunda mitad sucede lo contrario, son los hijos los que muestran el mundo a los padres.

¿De dónde aprenden estos recién llegados tanto como para poder enseñar a quienes hace más tiempo que están, de qué forma captaron un orden nuevo, cómo se hicieron parte de experiencias nuevas y distintas, superadoras en la mayor parte de los casos de las que sus padres –maduros y sagaces, con suerte- lograron conquistar? Sucede simplemente por sintonía con la época: los seres nuevos participan de otra forma de estar, son ellos mismos vida nueva, insurgente, poderosa y en ebullición. Encarnan la ola de una realidad colocada en otro nivel de energía

Esto es importante para pensar el cambio, para hacerle lugar, y para comprender cuántos conflictos derivan de la incapacidad de los padres de entender que con los hijos lo que llega es un nuevo mundo, destinado a pasarles por encima, y con el que deben colaborar por amor a sus hijos y a la vida misma. Padres que creen que aun teniendo sus hijos 10 años siguen siendo ellos los únicos conectados con la realidad, por más que sobren evidencias de que no es así.

10 comentarios:

Mariú dijo...

Creo que la incapacidad de algunos padres, para entender las nuevas formas y miradas que traen y viven los más chicos, es una de las manifestaciones del miedo. Miedo a perder la (incierta) estabilidad lograda, a tener que reconsiderar la realidad, como si esta fuera algo objetivo y concreto en lugar de pensarla como realidad en tanto cada uno la percibe y por lo tanto mucho más libre y mucho más aptas hacia nuevas y mejores alternativas de vivirla. Pero creo que esta "lucha de tensiones" entre padres e hijos sigue siendo un adelanto y un paso adelante.
Jurij Lotman, en su "Semiótica de la Cultura" haciendo una analogía entre el significado y el significante de una palabra, decía que existen culturas predominantemente cerradas en la expresión y culturas predominantemente cerradas en el contenido. En las primeras, la tradición, el ritual, invade todo, son más cerradas, más rígidas. Afortunadamente, creo que estamos en el segundo grupo, en las del contenido, contamos con mayor libertad para elegir qué tipo de contenido queremos (y estos son los cambios generacionales) y con qué tipo de nexo queremos expresarlo. En este tipo de cultura, decía Juri, podemos "generar nuevas reglas"; y creo que estas nuevas reglas suponen siempre una transición. Me parece que lo erróneo, lo malo, es mantener la vieja creencia de que todo cambio social conlleva siempre una pérdida (y creo que aquí se manifiesta particularmente el miedo de los padres). Lo bueno, en contrapartida, es aprender que los cambios culturales nunca son radicalmente espontáneos, ni precisan la disposición automática de las personas. En lugar de pérdidas, podríamos pensar en síntesis.

Alejandro dijo...

Alejandro: antes que nada mil disculpa por la impertinencia, no se si sea el lugar exacto para este comentario pero no quería dejar de hacerlo... me ha llegado la direccion de tu blog y desde tu pág. (www.bienve...) he leido bastante de los liks... debo decir que has inspirado a un loco a hacer sus publicaciones... también me he creado un blog (http://buenosentendedores.blogspot.com)... debo admitir que no fue muy creativo de mi parte, pero me gustaría que lo tomes como una especie de homeje a vos... te saludo atte Alejandro, estudiante de filo

nelida dijo...

¿como hacemos los padres de esta generaciòn para entender a nuestros hijos???? si en medio de tanto caos creativo y recreativo no hemos aprendido a encontrarnos a nosotros mismos y a un tiempo, somos incapaces de ser flexibles porque pareciera que lo ùnico que nos diece mas o menos donde estamos parados es la estructura que alrededor nuestro hemos creado????
un deseo, que todos los que somos padres y los que no los son tengamos la suficiente capacidad para abrirnos y asi recibir el aprendizaje que de ellos(los hijos o no hijos) nos esta destinado. Ardua tarea pero no imposible, si comenzamos a considerarnos aprendices de la vida!!!!

merylane dijo...

Alejandro:en cuanto a lo conversado en el curso, considero que si aceptamos todo lo nuevo, como dato de la realidad , aceptamos lo que es distinto tambien. Si nos manejamos con juicios de valor, esto es, blanco, negro, bueno o malo, estamos manejandonos con prejuicios , preconceptos y prevalores que conducen a la parcialidad. Esto daña la capacidad de intercambiar pensamientos.Me parecio totalitario el decir que mi pensamiento era viejo o mi manera de pensar.Tambien me parecio incoherente y contradictorio.Ya que la idea es aceptar todo... O tal vez, no se este aceptando todo, sino una parte. Y eso es lo paradojico, la intolerancia al diferente, cuando lo que se predica es" vienvenidos a mi"...Meryl

miguel dijo...

Segun mi humilde experiencia, cuando decimos los padres, los hijos,no se esta hablando de "una persona" en particular, ya que todos con un poco de suerte vamos a representar todos los roles a su tiempo, es mas, en algun momento vamos a representar los dos en simultaneo , (tengo hijos de 20 y padres de 80).
De la misma forma todos en algun momento o en algun aspecto especifico vamos a ser "lo nuevo" o vamos a representar la resistencia de lo viejo, es natural que asi sea, es imposible de sostener la actitud de defender toda la vida todos los cambios a ultranza.
El cambio necesita de la resistencia para ser tal y en algun momento es bueno encarnarla, es definir tu posicion en forma transparente.
Para mi es imposible no tener temor al cambio en algun momento, el temor, por mas que algunos intenten anestesiarlo (temor al temor), es algo natural y a veces justificado,
El temor depende de nuestro grado de evolución frente al obstaculo que nos toca, no se ustedes pero en mi caso lo que tengo claro es que en cuanto a evolución por suerte todavia me falta bastante por recorrer.

Sofía dijo...

Estoy de acuerdo con Miguel. Los cambios necesitan un poco de resistencia. La resistencia, bien encarnada, es la antesala del análisis productivo.
En cuanto a Merylane, solo dos cosas: la subjetividad es imposible de sacar; la objetividad total es un viejo mito; somos seres subjetivos porque nuestra naturaleza es subjetiva. La segunda: no se trata de aceptar todo, se trata de poder ver y convivir con todo, y tomar solo lo que nos resulta.

Cotty dijo...

Me quedé pensando en todo lo que se dijo anoche. Y la verdad es que en la práctica cotidiana cuesta hacerle frente a todos los cambios socio culturales. Me parece que el centro de la cuestión, no son los cambios o lo nuevo en sí, sino la forma en que se conocen. Desde que el hombre es hombre pasó por muchísimos cambios, de otro modo, la historia no hubiese llegado hasta acá. En la medida que los cambios se convierten en nuevas formas de vivir, aparecen nuevas amenazas. No creo que haya que aceptar todo, ni que en el afán de convivir con lo nuevo, haya necesidad de forzar justificaciones hacia prácticas no tan seguras o bastante bien sospechadas de ser agresivas o peligrosas.
No creo que sea necesario desprenderse absolutamente de lo de siempre, si es que algunas cosas han demostrado ser buenas. Me parece mejor quedarse con lo bueno de antes y reemplazar algunas cosas que pueden resultar mejores hoy y para hoy.
La mente abierta debe servir para captar lo bueno de lo nuevo, pero no para adoptar cualquier cosa, simplemente porque sí. Cada siglo tuvo su flagelo, que hoy lo veamos más es por el efecto de la hipercomunicación y la sociedad de la información, pero el cambio no es una característica exclueyente de nuestra época.
Que hoy la marihuana sea moneda corriente en muchos lugares, que sea una realidad concreta, no la hace menos peligrosa ni tampoco debe hacer que no nos atraviese, que olvidemos los efectos negativos que tiene. NO estoy de acuerdo en pensar que quien no puede con ellas es porque tiene una personalidad un poco más débil o un poco más susceptible. El peligro de ese tipo de sustancias es alto, y esa también es una realidad concreta.
Aceptar todo, como agentes pasivos, es permitir que la vida nos pase por encima como si nada, es desconocer que somos seres racionales y sociales. Caso contrario, el cerebro nos serviría únicamente para aceptar y no para hacer.

Carla-G dijo...

Hola Alejandro,

Felicitaciones por tu nueva iniciativa digital! Me gustó mucho especialmente porque la primera y única vez que asistí a uno de tus cursos en El Taller estaba embarazada de 5 meses, y coincidió con el último curso del año 2004. Para cuando retomaron a principios de este año yo ya prácticamente estaba entre pañales y chupetes.... así que por el momento me quedé con las ganas de más!!!!

Gracias por tu visión clarificadora acerca de este tema. Ahora que soy mamá siento algo que nunca había sentido: la responsabilidad de cuidar a mi hija y de hacer las mejores elecciones para darle un futuro y una vida felices... pero (como dicen las abuelas) la nena no vino con manual!! Creo que de ahí viene el miedo, los hijos nos van poniendo ante situaciones totalmente nuevas que no entendemos pero que es nuestra responsabilidad enfrentar correctamente... una pavada, no? Y cómo hacerlo sin miedo a pifiarla? El desafío es abrir la cabeza, escucharlos y confiar en ellos.

Hasta pronto y muchas gracias x compartir tan generosamente tu optimismo y tu trabajo con todos nosotros!

Carla.

DickieR. dijo...

Tus reflexiones me han traído a la memoria un pequeño poema de Horacio Castillo, que se llama Anquises sobre los hombros y que dice así:

Todos llevamos, como Eneas,
a nuestro padre sobre los hombros.
Débiles aún, su peso nos impide la marcha,
pero luego se vuelve cada vez más liviano,
hasta que un día deja de sentirse
y advertimos que ha muerto.
Entonces lo abandonamos para siempre
en un recodo del camino
y trepamos a los hombros de nuestro hijo.

Eliju dijo...

Alejandro estuve viendo el programa hoy , pobre esta escritora , está tan en decadencia en su profesión que tuvo que endiosar a Cristina , para pedirle trabajo , creo que la mina explotó muy bien , la suerte de mostrarse en aire y publicitarse .Lo mejor gracias por leerme

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