jueves, agosto 07, 2008

Qué quiere decir realmente "identidad"



En medio de versiones que transforman al tema de la identidad en una oportunidad de volver otra vez más a hacer pie en el pasado y no lograr nunca abandonarlo, de versiones que subrayan la importancia del contexto y del otro para definir lo propio, quiero insistir en que la identidad no es accesible por esa vía, que por esa vía más bien lo que sucede es que se transforma en valioso el abandono de la identidad real, y que la verdadera identidad tiene que ver con el deseo. Uno no es su historia o su contexto social: uno es lo que quiere.

Sí, por supuesto que ese querer, que ese deseo, tiene también una historia y un contexto, pero si ya lo tiene (y lo tiene como hay que tenerlo, de manera inconsciente), ¿para qué volver a subrayarlo por la vía de la conciencia una vez más? Quienes hacen tanto pie en la historia o en el contexto son personas que no quieren o no pueden volverse individuos. Está bien, no todos tienen que poder tanto, pero al menos no rompan tanto las pelotas...

8 comentarios:

pabloc dijo...

Es brillante tu enfoque Alejandro, y concuerdo 100% con él.
Además de lo que uno quiere, uno es lo que hace. Y es mejor entender y lograr estos actos como consecuencias de nuestros deseos más que de nuestros deberes u obligaciones.
No será que buscamos "refugiarnos" en el contexto para no comprometernos a desarrollar nuestros deseos? O para no aceptar que nuestros actos no son consecuencias de los mismos?
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Como entra en tu vision del hombre el principio de dolor/placer? No es el principio que nos lleva a alejarnos del dolor e intenta acercarse al placer, el que rige las conductas humanas? Quizas cuando yo hablo de placer, vos hablas de deseo y es lo mismo.

Tambien, estas abierto a la posibilidad de que las identidades se puedan cambiar conscientemente? Yo creo que si. Creo que asi es como se cura un drogadicto de un dia para el otro, cambia de identidad.

Ojo, estoy abierto a que mis ideas esten equivocadas.

Muy buen post, Ramiro

Eliana dijo...

Identidad es el deseo de identificarse con algo externo a uno mismo. Una idea, una expresión, un modo de vida, un logro. O sea, un disparate...jaja. Qué puede haber ahí afuera que me ayude a saber quién soy...?
Es, como tantas cosas que inventamos los humanos para complicarnos la vida, un concepto completamente inútil y absurdo. Ya sea que se apoye en el pasado, en el futuro o en el presente (aunque obvio que de todos éste último sería el único punto de apoyo real), en el deseo de ser o de dejar de ser, esa cosa de la identidad nos mantiene atados a una necesidad de ser algo, que es un verdadero garrón...

La auténtica libertad radica en soltar el deseo de ser algo y simplemente ser. Si podemos sostener ese estado, terminamos con el gran problema ontológico binario oximoroso egoico pajero de ser o no ser, y por ende, con el sufrimiento hamletiano que acarrea. Ah, pero estamos so in love de nuestro sufrimiento existencial...tan preocupados por lo que fuimos, somos y seremos en este mundo. Simplemente ser es más fácil, y por cierto bastante más agradable.

José Luis dijo...

Sí, por supuesto que ese querer, que ese deseo, tiene también una historia y un contexto, pero si ya lo tiene (y lo tiene como hay que tenerlo, de manera inconsciente), ¿para qué volver a subrayarlo por la vía de la conciencia una vez más?

Buenísimo párrafo. El tema es que no sólo "vuelven a subrayar" el pasado sino que "tachan" (para seguir con la metáfora del texto) además una parte importante. Y esos tachones, lejos de hacer desaparecer el texto, se ven y lo único que generan es bronca y reacción hacia atrás, en vez de acción para adelante.

Sospecho que esta manga de impotentes (y digo impotentes, porque no son gente que se le anime al futuro, sino solamente a un hato de viejos gagá otrora grandísimos hijos de puta, pero que mientras estaban en el poder minga que les iban a hacer un mal gesto) se esfuerza tanto en reeditar la historia para que ésta se les adecue y dé disculpas por sus pequeñeces y falsas interpretaciones, por sus odios y vicios, por sus cinismos, esquizofrenias y delincuencias.

JL

El Paradojista dijo...

Totalmente de acuerdo.
No hay cultura, pasado, contexto histórico o social que influencie 100% en nuestra supuesta identidad, no somos sólo eso.
Cuando uno "es" realmente se es un misterio incluso para sí mismo.
Como pusiste en otro post: "Olvidate de vos y entonces vas a ser".
Cuando alguien habla de identidad por lo general busca limitar o limitarse. No vaya a ser que pensemos mejor, actuemos en consecuencia y cambiemos algo esta maravillosa pesadilla que ayudamos a construir!

Tomás dijo...

Este concepto es muy estimulante.

BELÉN dijo...

uno es lo que quiere o lo que puede?

Dexter dijo...

Creo que no podemos descartar el pasado y el contexto tan facilmente; porque en el aprendimos a ser lo que somos. Ser requiere practica, eficiencia y performance.
Si uno es un nabo a tiempo completo o un tipo de 10, es porque aprendimos a serlo y no importa si es bueno o malo, Ambos serán irremediablemente la suma de todos sus actos hasta el presente.
Quizás no seamos concientes de esta logística del ser, pero nuestros deseos serán modelados por ello y eso explica por que a veces nos conformamos con tan poco.
No obstante, siempre es muy bueno cuestionar este proceso. Esta clase de cosas hace que el chico que nació en la villa, pueda dirigir una orquesta sinfónica, o un adicto a la coca, educar su dependencia para no terminar en el manicómio.
Para los que no estamos en ninguna de estas 2 situaciones, quizás nos resulte mas fácil, o no.
Tampoco debe descartarse nuestra herencia genética, pero eso es algo que esta fuera de nuestro control. Focalizarse en lo que sabemos que no funciona en nosotros, es para mi la clave para mirar a la identidad a la cara. No calienta lo que anda bien, preocupa lo que anda mal. Lo que es erróneo, no te deja ser, o te brinda un ser de mierda que te deja un sabor amargo en la boca cuando estas a solas con la almohada.
Creo que todos tenemos 2 identidades, la que cómodamente ejercemos a diario y aquella a tono con nuestros anhelos que nos acompaña mientras nuestro tiempo en el mundo se va agotando.
Conviene aclarar este concepto a full, si tenes mas de 35 años. Como decía Paul en esa hermosa canción : Let it be.

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