martes, septiembre 07, 2010

Conocer el pensamiento del enemigo


Me pasó varias veces, en distintos momentos de mi vida. Al preguntar: ¿para qué leés a ese tipo, si te parece una mierda? obtuve la respuesta: hay que conocer el pensamiento del enemigo.

Siempre me pareció una estupidez, siempre creí que tenía más sentido dedicarse a leer lo que a uno le gusta, a ampliar la mirada del mundo en la que cree, y ahora entendí por qué.

Hay quienes se estructuran en función de un enemigo, y hay quienes encuentran su rumbo en función de lo que quieren hacer en el mundo.

En el primer caso se trata de posiciones reaccionarias, reactivas, que se caracterizan por reaccionar al estímulo de otro. En el segundo se trata de posiciones autónomas, que por supuesto saben y entienden que hay otros que piensan distinto, pero no se obnubilan en la contemplación de esa diferencia, porque tienen un deseo propio frente a la realidad.

El que piensa en el enemigo no llega a hacer su propia experiencia con el mundo, está en el ámbito de mamá y papá, a los que cree dueños de la tierra y a los que siente que tiene que desbancar. El que piensa en el mundo ya desplazó a sus figuras de referencia y se hizo cargo de su propia mirada como legítima. Creció hasta tener un deseo de hacer algo en la realidad. No vive en un diálogo imaginario, avanza hacia su obra.


El que está sobredeterminado por el enemigo, podríamos decir, no tiene forma o rumbo propio. Si no tiene contra quien pelearse no alcanza existencia plena.

Por esa vía llego también a creer que el debate no tiene mucho sentido, que la lucha argumental entre posiciones desencontradas es una pérdida de tiempo. Lo es para mí, claro, no para las personas que abnegadamente hacen esa difícil y necesaria tarea en ámbitos en donde corresponde hacerla, como en el Congreso. Tal vez quienes puedan dar debates sean personas superiores, capaces de cocinar una síntesis entre las diferencias. Pero tienen que ser capaces de sacar de todas las posiciones una posición común. Admiro a esas personas…

13 comentarios:

Guillermo dijo...

Sun Tzu era el que decía que si conoces a tu enemigo y te conoces a tí mismo no temerás perder ninguna batalla (o algo así).
Creo que peor que no conocer a tu enemigo por no leerlo es conocerlo a través de un tercero afín que te imponga su visión sesgada.
Mucho de esto último hay en argentina (y en el mundo).
Efectivamente la lucha argumental entre posiciones desencontradas es una pérdida de tiempo, pero como todos tenemos que convivir con el enemigo político o ideológico (creo que ese es el tema del post), lo más saludable es aprender a plantear claramente en qué podemos ponernos de acuerdo y en qué no, y ser un poco más civilizados.
Los K nos arrastran a las cavernas aunque podamos reconocerles que algunas cosas hayan hecho bien.

delivery post-crucifixión dijo...

Ale, no sé que entendés por "enemigo". Pero me parece bueno leer también aquellos puntos de vista de gente con la que uno no concuerda. Lo digo, obviamente, desde el campo filosófico aunque creo que se puede aplicar también a otro tipo de ensayos.

En estos momentos estoy leyendo (en mis ratos libres) el texto (de 800págs) de Jose Pablo Feinmann, "La filosofía y el barro de la historia", no estoy de acuerdo en varias cosas que dice, otras sí, y otras cosas aprendo de él. Si bien no comparto su postura está bueno saber que piensa aquel tien otra visión de las cosas (sea religiosa, ética o política). En estos casos privilegio la claridad del texto y la capacidad de transmitir sus ideas.

Abrazo!

Ricardo Fasseri dijo...

Como dijiste alguna vez, escribir para el que no está de acuerdo ó ahora, debatir con el que piensa diferente realmente es desgastante y difícil, pero si querés el estado de "revolución de la lógica" que hablás en el post anterior, y del consenso que hablás en este, no queda otro camino.
En realidad queda otro, pero no es democrático.
Para mí se llega al debate y a la búsqueda de consenso mínimo luego del cansancio y dolor de haber experimentado lo contrario. La mayor parte de la historia de la humanidad consideró al que piensa diferente como "un enemigo", y se logró poco y con un costo enorme en violencia y muerte.
Creo entonces que está bueno debatir con el que piensa diferente, escribir también para él, y sobre todo, buscar consensos mínimos de razonabilidad. Es parte del mundo real al cual siempre alentás a efrentarlo. Abrazo.

perogruyo dijo...

Es imposible empatizar con un psicópata.

Juan Crelier dijo...

Crees que se puede pasar de un campo a otro, quiero decir, se puede madurar y dejar de necesitar al enemigo?

Dexter dijo...

Y Lao Tse dice:
Soy un artista y mi mejor obra es mi vida
Que capo el chino.

Ana Maria P. Neve dijo...

Me gustó la frase de Lao Tse.
Tal vez suene delirante, pero
en el caso de que tuviésemos eventuales "enemigos" supongo que darían a conocer de sus pensamientos, sólo la porción que le interesara que conociéramos.

marcotrafico dijo...

Y la red no necesariamente ayuda a conocer al enemigo. Uno de las limitaciones de los filtros colaborativos en la red - "si te gustó esto entonces te va a gustar esto otro" - es que sólo enquistan al usuario en una postura, una opinión o una estética. Si nos gusta algo, una canción, un político, la pena de muerte, una linea editorial, etc. y solo absorbemos informacion que confirma nuestro pensamiento, entonces eso nos termina gustando mas y, peor, comenzamos a creer que hay algo de Verdad en nuestra postura. Sabemos que un racista moderado rodeado de otros racistas moderados termina siendo mucho más racista; se cree que el distanciamiento entre demócratas y republicanos en USA, con el impacto terrible que esta teniendo en la política hoy dia, tiene mucho que ver con el crecimiento de prensa y blogs "partisanos".

Uno de los desafios de la tecnología es, por lo tanto agregar a estos filtros colaborativos componentes de azar (serendipity). Que te mechen una editorial oficialista en un feed opositor; una cancion de un grupo que jamas escucharias; un libro bueno pero del que ni vos ni ninguno de tus amigos jamas habrian escuchado hablar...
Paso mucho tiempo en hoteles, me levanto y de vez en cuando pongo la cadena Fox. En mi caso, hay veces que escucho al enemigo simplemente para despertarme mas rapido :)

adonis222 dijo...

Triste cosa es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos...Quien enemigos no tiene es porque: No tiene talento que haga sombra, ni caracter abulle, ni valor que tener, ni honra que le murmuren, ni bien que le codicien, ni cosa alguna que le envidien...
Baltazar Gracian -1585 1658-
Siempre me pareció una exageración comparar el amigo con el enemigo, pero está claro que para muchas personas es algo comparable...-pobres tipos!- pero lo que quiero marcar conesa frase, es que el tipo que se sabe enemigo de alguien, se tiene asimismo encuadrado en algunas de las cosas que dice en bueno de Baltazar...

Victor dijo...

Interesante eso de que el debate no tiene mucho sentido. Tiene sentido en el caso de que los participantes tengan intención de aprender, situación rarísima. Si no se convierte en una contienda inconducente de argumentos y trucos del lenguaje.

Marina dijo...

el enemigo es siempre interno y propio, el otro es como yo, con su enemigo tambien interno y propio. el enemigo puesto afuera justifica todo un sistema de división que nos ha llevado a este punto: destruir, vencer, triufar, ganar siempre pisando a otro humano, en vez de superar nuestro miedos, nuestras trabas, nuestras debilidades; la verdadera revolución solo puede llegar a partir del concepto de unidad, amar al otro porque es como yo, o sea, "entenderlo".

chavnnel dijo...

si uno no conoce al enemigo corre el riesgo de terminar, pareciendosele.

Meinteil dijo...

si algo que no te gusta de una persona, ya sea su musica o escritura, ya lo estas considerando tu enemigo, si pensas asi, algo en tu cabaza no esta bien.

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