martes, septiembre 09, 2008

Televisión infame

Esta columna fue publicada en Revista Noticias, una semana atrás:

Hay dos perspectivas, básicas. Una, la del hombre culto o refinado o algo así que mira a Tinelli y siente la infamia de semejante tosquedad humana (no me refiero a la belleza del cuerpo humano, siempre válida y admirable, ni al baile u otras habilidades que resultan deslumbrantes, sino a que es un gritón y que todo ese mundo tinellesco y chismotón es feo, tonto, vulgar, canallesco, prostibulario, embrutecedor, inauténtico, odioso -¡epa!, ¿algo más?- ); la del hombre que recibe la actual épica de los indigentes, glorificada en la tele bajo el pretexto del realismo periodístico o de la preocupación social y sabe que se trata más de un cultivo de lo peor que de un logro testimonial; hombre en fin que se lamenta de la falta de inteligencia de los medios masivos de comunicación, que podrían ser tan… tan… bueno, tan lindos y educativos, o divertidos, sin necesidad de culos y tetas (como si alguien no tuviera necesidad de culos y tetas, por el motivo que sea), hombre que suele ser una persona que no ejerce la cultura a la que aspira, es decir, que siente que leer es bueno pero no lee, que siente que la tele es mala pero la consume mucho. Hay quien desprecia verdaderamente la bajeza de la tele y quien la desprecia pero le gusta, y hace de la tele un uso negativo: la disfruta denigrándola, como tantos a sus amantes…

La otra perspectiva, más difícil, es sin embargo la más justa: que la tele es expresión siempre verdadera de una sociedad, determinada por el gusto y sensibilidad de su masa, y que creer que la barbarie se origina en los medios es cómodo y sencillista, pero falso. Dice Nietzsche, y podemos temer que sea cierto: una sociedad sana se erige sobre una mediocridad fuerte y sanamente consolidada. Cada tipo de ser tiene su felicidad. ¿Entonces? Tal vez el juego de la indignación no sea sabio ni conduzca a nada…

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Uy.. que se yo...
¿No tenés una más fácil?

Paul Maril dijo...

No es cierto. Tinelli es una bosta.

DIEGO. dijo...

La observación (crítica) común siempre se basa en: criticar lo que se desprecia y elogiar lo que se estima.

Y ni hablemos de los argumentos ad-hominen.

Anónimo dijo...

Quien no gusta de Tinelli se siente superior a los pobres e inferior a los ricos.

Anónimo dijo...

Me parece que cuando alguien va ganando cierto espacio de poder, puede ejercer la opciòn de mostrar, desarrollar, fomentar, o como lo quieras llamar, diferentes expresiones artìsticas u otras cuestiones.
Hay un feed back que se puede alimentar de diferentes maneras.
Tinelli y el ejèrcito de horribles deciden acentuar las facetas màs vulgares de nuestra sociedad. A mi entender, tienen una responsabilidad importante en la constante degradaciòn de nuestra cultura. Y yo nunca entrè al Colòn eh!

emilio

marcelo dijo...

¿Qué se puede agregar?. Es asi. Y me siento tocado.

Julián Rodriguez Orihuela dijo...

Más allá del válido punto del Ing. Dr. Lic. Rozitchner... La televisión es oferta y demanda, se maneja de forma empresarial. O sea, si puedo seguir bajando la calidad de mi producto y la gente lo compra al mismo precio, ¿Por qué no hacerlo?

El límite de calidad lo ponen los anunciantes, y a los anunciantes les interesa vender su producto a la mayor cantidad de gente posible.
Los anunciantes que quieran un 'target' de mayor calidad, se publicitarán en programas de mayor calidad, y si muchos anunciantes comienzan a invertir en programas de calidad, las productoras comenzarán a generar ese contenido.

En EEUU ya desde hace unos años se está viendo el resurgir de la ficción televisiva, que contrarresta la pedorrada hollywoodense (que tiene su espacio, que queremos ver, pero no todo el tiempo) y tiene un vuelo propio mucho más artístico, sin dejar de ser capitalista.

También hay que considerar si la televisión, por el sólo hecho de ser un medio de comunicación, debe ofrecer contenido cultural, o si está bien que sólo ofrezca contenido de entretenimiento (uno o dos programas que generan ese contenido y 1000 programas sanguijuela que se cuelgan de sus tetas). Esa es una pregunta política para hacerse, tiene que ver con el grado de intervención que corresponde al Estado. Todavía no tengo una opinión formada al respecto.

Pero lo que quería decir es... no sé qué quería decir. Que el programa está re bueno y que quiero mandar un saludo a todos mis compañeros de 5º A. Gracias.

Anónimo dijo...

Abonar con mierda, basura a cerebros, espìritus que son permeables a eso, no es de por sì condenable si hablamos de la libertad de elecciòn. OK.
Dònde quedarìan entonces, conceptos como "educar", "buen gusto", "buenas costumbres", "edificar"...etc.?
En un paìs que se degrada socialemnte dìa a dìa, donde los pendejos toman escuelas y los no tanto (igualmente idiotas) toman universidades, no serà què estmos haciendo algo mal y justamente los tinellizados no aportan a esa baratura, bajeza social a la que dìa a dìa vamos?
Tinelli es mierda, viejo. Las cosas por su nombre. O es lo mismo un tape televisivo de una charla entre Borges y Bioy? Discovery? national Geographic?
El virus, el mal està identificado en lo que a mì concierne en èste paìs...RELATIVISMO.
"Lo mismo un burro que un gran profesor"...chan chan

Saludos
Anònimo Juan

Anónimo dijo...

tinelli es todo un fenómeno, con todo lo que ello implica. juega al conductor bobote haciendo pavadas, pero la gente lo consume y por eso lo hace. es bastante cansador, últimamente está bastante zarpado, pero tiene su público.
por supuesto que yo prefiero ocupar ese tiempo leyendo alguno de los tantos libros que tengo en mi biblioteca esperando, o viendo ballet en la tele que me encanta, o charlando con mi marido frente al fueguito.
cada cuál es libre de elegir cómo vivir su vida o no?
saludos, bruna.

Walter L. Doti dijo...

Me pareció un texto excelentemente construído. Realmente muy bueno.

No quiero hacer enojar a Diego con el argumento ad-hominem que voy a utilizar, pero la verdad es que cuando recuerdo la imagen pesadillesca de J. P. Feinmann indignado hablando mal de la TV, no puedo más que adherir a lo que dice Alejandro aún antes de reflexionarlo.

Igualmente, ¿por qué Tinelli sería una bosta, como dicen? A mí me parece un talentoso. Una vez le preguntaron cuál era el secreto de su éxito y él respondió que el nombre de su programa. “Video Match” (y después “Show Match”) es una denominación que no describe nada y que entonces se puede aplicar a lo que sea. Esa plasticidad del nombre acompañó la plasticidad del hombre: Tinelli no pensó en sí mismo, sino que puso el peso en sus ideas. Tinelli no se preocupó por insistir en los productos que su imaginación diseñó una vez, sosteniendo la ficción de que eran una expresión de su esencia inexistente (como sí hacemos todos los más o menos mediocres). Entonces hizo, modificó y deshizo al ritmo de un mejoramiento constante. Tinelli hizo oídos sordos a los detractores que venían a pincharle el globo y se supo rodear de colaboradores proactivos. Tinelli actuó con entusiasmo y liberado de corsets – espontáneamente - y el público se lo agradeció y se lo sigue agradeciendo.
Por otra parte, pocos programas están tan cuidadamente producidos tanto en lo estético como en lo comercial. Bah, en realidad ninguno. Digan lo que dijeran, el de Bolívar cambió la historia de la TV argentina; para bien y para siempre.

(Y no jodan; lo bueno es HABER leído. Leer es lento y siempre más aburrido que ver la película. El nuestro es un mundo de imágenes rápidas, de síntesis: preferir leer es puro “romanticismo del papel”)

Max dijo...

Ta bueno.
Para mi la tele argentina esta dirigida a una audiencia compuesta por un 50% de simplones que la disfrutan dejandose llevar por ella, un 50% de histericos poseurs que disfrutan criticarla sangrientamente, y un 100% de pajeros que la disfrutan... bue, dejemoslo ahi.

marcelo dijo...

voy a copiar a Anónino y agregarle:
Quien no gusta de Tinelli se siente superior a los pobres e inferior a los ricos(como Tinelli)

Anónimo dijo...

Vale decir que lo que hizo y hace El Sr. Tinelli está fuera de toda discusión ?.
Por empezar, nuestro prócer Bolivariano lleva una ilegitimidad de origen , pues construyó su Imperio al amparo del engaño masivo, cuando no se cobijó bajo la burla fácil del incauto.
Envalentonado por la increíble permisiva de la autoridad de contralor , echó mano de efectivos y fáciles recursos para ganar audiencia , que hasta el momento el ámbito Televisivo tenía vedado utilizar.
Es el carácter de su producción sólo un espejo de la sociedad ?.
Sí .Y con eso qué ?. Vamos a reflejar pasivamente lo que nos pasa o a intentar cambiar algo? Que hay con el carácter validatorio que otorga la Televisión a ciertas conductas con su difusión masiva ? La legitimación que parece otorgarle a ciertas maneras de proceder que condenan a la gente a la marginación y a la pobreza no puede ser permitida en el más poderoso e incontrolable de los medios de comunicación.
Causa , efecto.... la televisión puede ser perfectamente ambas y retroalimentar un fenómeno de decadencia que lleve años revertir.
No es el único factor ,pero sí uno de los más importantes .
Ejemplos de la nefasta acción de este personaje , sobran. Sería muy largo enumerarlos.Cuando le han surgido problemas , los ha tapado con dinero.
Y les aseguro que la pacatería no tiene aquí nada que ver.

MCD

Dexter dijo...

La televisión infame, tiene que ver con esos monos que andan por el microcentro ofreciendo folletos de prostibulos.
Están en todas las esquinas de florida y de Corrientes. Tantos en lo mismo, indica que todos sobreviven.
Pasas por un kiosko de revistas y las tapas están llenas de mujeres en poses de pre-penetración anal. La oferta de sexo en Capital Federal es abrumadora, pero es sexo prostibulario, indica que mucha gente paga por él. Nada que ver con la leyenda de los levantadores de minas que existía en los 70 y los 80.
Los chicos que van a bailar a boliches, me cuentan extrañas historias eróticas, donde las chicas, vestidas para matar, gozan calentando chabones y dejándolos abandonados a la hora de concretar.
No puedo ver otra cosa, mas que la conducta de mujeres pajeras que solo disfrutan un sexo imaginario compuestas de micro-perversiones, donde el eje es una suerte de castigo al deseo real.
Por el lado de los hombres, también hay una cultura masturbatoria. Tantas revistas repitiendo la misma pose con culos diferentes, creo que persigue un solo objetivo.
Tinelli no es mas que un eslabón de esa cultura, nefasta por cierto, ya que es la promoción de una sexualidad neurótica, que genera maniacos que no pueden afrontar una relación real y estalla en salones de chat con millones de personas acabando sobre un teclado de computadora, o viendo películas XXX que alimenta la obsesión.
No veríamos bien que alguien desviara un rió hacia sus propias tierras. Normalmente, eso generaría una guerra. Entonces, porque somos tan pasivos a la hora de ver como el enorme caudal de la energía sexual, es trasladada a una autopista donde cobran peaje para que transite?.
La mejor cura para acabar con Tinelli y la mafia del erotismo, no es prohibiendo su chatarra, sino viviendo una sexualidad que sea de verdad y no una ficción construidas por solitarios masturbadores, que cuando se aburren, alquilan una persona.

Anónimo dijo...

No entiendo por qué, Sra. Lita de Lázzari, no expresa sus opiniones firmando con nombre y apellido. No entiendo para qué hacerse pasar por otras personas.
Sabemos que es Ud., señora. No nos quiera engañar. :)

walter doti

carlos sidera dijo...

ALGUIEN DIJO ALGUNA VEZZ--
"LO QUE NO ESTA EN LA TV NO EXISTE"
MUCHACHOS, ASUMAMOSLO DE UNA VEZ. SOMOS ESO, SI NO NO TENDRIA EL RATING QUE TIENE.
LO CRITICAMOS PORQUE LO VEMOS.
SINO, CON APAGAR LA TELE BASTA ...

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