viernes, mayo 16, 2008

Libros en circulación

Mi mamá siempre me dijo que para ella los libros debían ser redondos. Que en vez de quedarse en la biblioteca de uno tenían que ir de casa en casa, dando vueltas sin parar. Siempre me pareció una idea demasiado hippie, yo quería mis libros para mí. Pero últimamente mi perspectiva ha cambiado, o está empezando a hacerlo. ¿Qué sentido tiene acumular en los estantes las novelas que leí y me gustaron? No hablemos de los libros que no quiero, aquellos que llegan sin que yo haya querido que llegaran, o los que me decepcionaron al intentar leerlos, porque tengo un sistema de recolección y descarte (los llevo a una librería de usados para cambiarlos por otros). Me refiero a los que me gustan, ¿acaso voy a volver a leerlos alguna vez? ¿Y eso justificaría tenerlos ocupando lugar? Bueno, tampoco es grave que ocupen espacio, algo tiene que ocuparlo, y es lindo ver paredes tapizadas de libros, es decir, de aventuras humanas hechas letras y papel. Pero, ¿no habrá una fantasía de eternidad en eso de guardar libros? ¿No sería mejor dejarlos ir y saber que uno no tiene posibilidad de leer y releer todo, que la vida real anda por otro lado? No tengo claro el tema, es decir, no sé hacia donde va mi sensibilidad, pero lo planteo para compartirlo…

14 comentarios:

Ramiro dijo...

Esto para mi yo lo aplico con los DVD, no me interesa tener la casa llena de DVD que nunca voy a ver de nuevo, tengo algunos muy pocos y nunca los veo de nuevo. Yo alquilo mas que comprar, es una decision incluso mas interesante en lo financiero para mi,
saludos,
Ramiro

titan dijo...

Yo mis libros favoritos los quiero en mi biblioteca. Lo más cercano al "rodaje" hacia otras manos que proponía tu mamá, se da cuando aconsejo su lectura; incluso con desmedida insistencia en algunos casos.
Entiendo (y comparto) que esta idea nace de la necesidad de compartir y divulgar aquellas experiencias (libros, peliculas, obras, etc.) que de alguna manera nos marcan (aunque no me gusta mucho la palabra "marcan", no se si es la adecuada; pero el sueño y el trabajo pendiente no me dejan pensar alternativas).
Y justamente eso es lo que hace que me sea difícil pasar el libro a otras manos, y no tenerlo más disponible.

Anónimo dijo...

Ale,
Es una idea muy linda, y creo que hasta liberadora si uno lograra vivir con ella de forma natural.
Gracias por compartirla
J Sztrum

Santiago Javier dijo...

Mi relación con los libros es casi fetichista, si bien la mayoría de los que compro los leo, no soy sólo un acomulador, también me gusta mirar mi biblioteca y ver como se va llenando, encuentro un cierto placer en mirarlos.

saludos

Barullo dijo...

Ale:
No sé si conocías la idea, pero creo que es muy buena.
Se trata de BookCrossing (http://www.bookcrossing.com). Ahí, si querés, registrás un libro. El mismo sitio te permite imprimir unas etiquetas que le pegás al libro, y al libro lo dejás en cualquier lado (en una plaza, en un café, en un umbral) como olvidado. En la etiqueta que le pegás está la explicación del sistema y todas las instrucciones. El que lo encuentra, lo lee y sigue luego lo vuelve a "liberar". Y también puede informar al sitio, en dónde está el libro, cómo lo encontró, etc. de manera de seguirle la pista al libro.
Una idea interesante.

Anónimo dijo...

si tengo que ser brutalmente honesto....creo que tu madre carecía, saludablemente, del ego jetoneador que hace que la mayoría de la gente que lee quiera quedarse el trofeo para decirle a sus invitados soslayadamente ¨mirá como leí...soy LO culto¨...y además era generosa no solo por compartir un libro sino una historia que le gustó, me parece que habla muy bien de ella...mientras que los que se los quedan además de jetoneadores me parecen amarretes...

salvo que sea una joya a guardar para la familia o material de referencia y consulta permanente estoy de acuerdo con ella, que vayan a otra persona...eso sí, pobres escritores van a pasar a vender la mitad por el plan préstamo....

Gonzalo

Anónimo dijo...

de una! si si, me parece un delirio de eternidad. es como que el yo que se siente permanente, sólido, sustancial, busca perpetuarse.
si de última nos vamos como venimos.
rock on!

Julián el Apóstata dijo...

Me gustó eso de que en acumular libros hay algún deseo de eternidad.
Yo definitivamente tengo deseos de eternidad...
Soy muy territorialista con mis libros y rayano en comprador compulsivo, parece que inconscientemente creo que dispongo de infinito tiempo y motivación para leerlos. La realidad es que no doy abasto y año a año la cantidad de libros que he acumulado y no leído crece y crece.
Un abrazo
Julián

Esteban dijo...

En estos momentos mi circunstancia es otra:

Debido a la expansión de la familia, con las cosecuentes mudanzas, mi biblioteca esta desmantelada. En casa tengo los libros mínimos que creo que necesito aunque siempre hay uno que falta. El resto están en la casa paterna; en lo de mis suegros; en el dpto del cual acabo de mudarme o en la facultad, en la biblioteca de un laboratorio en el que trabajé mucho tiempo. Es una biblioteca bastante importante a la que acceden los alumnos.

Todas las noches maldigo esa situación, por múltiples motivos:
por que tengo ganas de leer uno que no está en casa, por una consulta puntual que no puedo hacer, o porque no están a disposición de los chicos, por temas escolares o para que por su necesidad o curiosidad, pueda usar y disfrutar la biblioteca.

Espero armar en breve una de esas blbliotecas de estantes blancos que ocupan tooooda la pared. No se si es un delirio de eternidad, nunca lo ví así. De aquí a la eternidad es una película del genio de Fred Zineman o un disco de Giogio Moroder. ¿Ves?. Eso me pasa por no tener la biblioteca armada todavía.

Esteban

gustavo dijo...

100% de acuerdo...cuando menos cosas tengamos, a menos cosas estamos atados. Aplica también para dvds, ropa, vajilla que nunca usamos, etc., etc...
Solo me quedaría con un mínimo set de libros que cada tanto quiero releer, el otro 90% a circularlo....

Anónimo dijo...

estaria bueno que en vez de comprar libros, pagaramos una cuota mensual a la biblioteca para que esta compre los mismos, los podamos leer y no quedarnos aferrados a ellos, siendo finalmente guardianes de todas las cosas que vamos atesorando.Andariamos mas livianos por la vida, eso si, las editoriales venderian muchos menos libros... Libros, a rodar

Marcos Gaser dijo...

a mí también me pasa esto con los DVD, los acumulo pero nunca los vuelvo a leer.... pero mis libros son otra cosa. Son MIS libros. Una herramienta de expansion de mi mente y personalidad, y nunca los dejo atrás... sería como perder parte de mí. Los necesito cada tanto para releer partes que me emocionan, confirmar sospechas, ver cómo van cambiando mis opiniones a lo largo del tiempo, afianzar mi filosofía personal, aceptar nuevas ideas, desechar otras, reemplazarla por mejores... Acepto que no puede retener todo lo que leo. Por eso necesito volver a leerlo de vez en cuando.... mi abuelo decía que si un libro no merece ser leído por segunda vez, entonces no merece ser leído. Por eso solamente tiro los libros que me parecen intrascendentes, la literatura pasatista que uno lee en el avión o cuando quiere desenchufarse.

Laura dijo...

No. Ni deseo de eternidad, ni mostrar cuánto leí. "Si tenés un jardín,libros y amigos, lo tenés todo", dijo alguien. La biblioteca es un bien personal e intransferible. Hay feeling inmediato con un libro, o no lo hay. Es como el amor primera vista. El término medio no existe. Y si nos quedamos con un libro por "error", hay que desprenderse de él, como hay que dejar ir los objetos que nunca quisimos. La idea del libro itinerante es maravillosa, pero nuestro país no está preparado para una experiencia semejante. Terminarían en la casa de alguien o revendiéndose en el Parque Rivadavia, con toda seguridad.

Anónimo dijo...

los libros se acumulan para aumentar el ego de los que los poseedores de esos libros

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