martes, mayo 05, 2009

Desarmando el depto de mi mamá

Acabo de dar un paso más en el desmantelamiento del departamento en el que vivía mi mamá, que murió el año pasado. La vengo llevando bien, la tarea, pero igual me pesa. No quiero ir, no tengo ganas de estar en ese barrio, mucho menos de decidir qué hacer con cada una de sus cosas, a las que no se puede conservar, de las que sólo pueden guardarse algunas y si es posible con el criterio de que la vida es nueva siempre, siempre sigue, que es un ir para adelante sin vuelta, que es duro a veces pero es así.

¿Conservar qué, para qué, además, si la gran pérdida fue que ella misma se fue? ¿Por qué ponerse sentimental con objetos si lo que importaba era otra cosa? Esa idea me sirve para tirar, para desechar cosas que si no guardaría para siempre, ¿para qué vida? ¿La mia? ¿Acaso tengo tiempo, tengo espacio, tengo necesidad de renunciar a todo lo mio que tanto quiero para hacerle lugar al reflejo de una persona muerta? Y también hay enojo: ¿todas estas boludeces guardabas? ¿No podías resolver nada, tanto tenías pendiente, tanto te pesaba todo? No me sale tanto compadecerme como sentir una mezcla de asombro y molestia, en ese aspecto.

En ese depto viví yo, además, entre los 6 y los 16, y siempre conserva para mí un sabor a otro mundo.

Desarmar el depto es hacer más patente que murió y punto, y tener que matar su habitat es como terminar de matarla a ella. Algo que tiene su gravedad, que no se hace con felicidad, digamos...

43 comentarios:

Ricardo dijo...

Un gran abrazo Ale, me emocioné...

Sergio Muzzio dijo...

Un fuerte abrazo, estoy prácticamente con lo mismo.

Ramiro dijo...

yo no estoy en lo mismo pero es muy bueno tu texto y muy personal, muy generoso lo tuyo de compartirlo. Muchisimas Gracias,
Ramiro

Pablo dijo...

Desde aquí te acompañamos Ale, un fuerte abrazo.

esdecirdecires dijo...

Me tomo el atrevimiento de darte un consejo desde la experiencia: Tomate tu tiempo para hacer esto. No vaya a ser que en un momento de subestimación por esas "cosas" pierdas algo importante. Sí, tu mamá se fue y era ella la que importaba. Pero esas cosas suyas te conectan con ella, con su recuerdo y pueden llegar a ayudarte a conocerla o reconocerla desde un ángulo diferente, a ver algo que no supo, no quizo o no pudo mostrarte... Sí, tirá cosas. Pero tirá aquellas a las que, luego de revisar con atención y dedicación, consideres que no son algo que ella te dejó. Entre esas "cosas" hay parte de su herencia, de su legado. Tomate tu tiempo para seleccionar con qué querés quedarte. No es algo bajón, es redescubrirla en objetos, en papeles, en fotos. Y si no es para vos, quizás sea para tus hijos, cuando algún día te pregunten por ella podrás hablarles de esa mujer tan importante en tu vida con alguna evidencia de la suya. No sé, es mi opinión. Es pero no te moleste. Podés no publicar el comentario; esto que digo es para vos.

Anónimo dijo...

¡Coño!
¡Cuantas vueltas!
Lo siento, no comparto.
Yo ya pasé por eso, y para mi es una tarea simple.
La mayoría de las cosas hay que tirar, muy pocas conservar.
Pero se que no todos somos iguales.
BenP

Alejo dijo...

Es duro eso, a mi me pasó con mi papá hace unos años.
Es como que uno está viviendo la vida de otro, como que no quiere aceptar eso que está viviendo. Al menos yo sentía eso.
Mucha fuerza en este momento.
Un abrazo.
Alejo.

Superchic dijo...

desarmar, mudar, es exactamente como decis a lo último. Yo lo viví, de otra manera con mi propia vida, pero es muy dificil.

Sole dijo...

supongo que eso yo lo haría con mis hermanos y si no los hubiera, que los hay , con una amiga .. es momento heavy- Tal vez un amigo que no haga nada, sólo estar allí

... suelo pedirle a mi madre, que es una acumuladora compulsiva de cosas que piense en nosotros cuando estemos en esa situación de deshacer la casa de muchos metros y 50 años de amontonar y que nos ahorre un poco
... sin embargo... me viene con frecuencia en esas conversaciones el final de la película
"a quien ama Gilbert Grape?"...
un modo diferente de resolver un problema.

Miguel A. Mastroscello dijo...

Pasé por lo mismo que vos hace cuatro años y medio. Desarmar la casa donde hasta sus 90 vivió mi mamá, en la que vivió mi viejo hasta que murió a sus 68 y de la que yo me fui(soy hijo único) recién a mis 27, fue terrible.

Sentía que la película de mi infancia y mi adolescencia-primera juventud pasaba una y otra vez ante mis ojos, cada vez que tomaba un objeto (esa vitrina con su jueguito de té que nunca usaba, esos vestidos con olor a encierro en el placard, aquella foto mía junto a ella en la playa de San Clemente), cada vez que entraba a un cuarto, cada vez que mi memoria me devolvía en la cocina el aroma a los ravioles que ella servía los domingos, antes de ir a la cancha a sufrir por San Lorenzo.

No guardé casi ningún objeto, porque como vos decís, lo que importaba era otra cosa. Sin embargo, no sentí que lo que me marcaba era la pérdida, sino lo que esa casa, aquella mujer, aquel hombre, habían impregnado en mi: valores, diría alguien, prejuicios, según otros, no lo sé. Y mucho amor, eso seguro.

No pude evitar la proyección, pensar en lo que sentirán mis hijos cuando les toque desarmar mi casa, ese día en que la muerte pisará mi huerto.

Javier dijo...

Son momentos que cada uno los procesa a su manera.
.

Después de 3 años con cáncer falleció mi padre.
Solo dejé la biblioteca (que tiempo después la rearmé),fotos familiares, cd de jazz,artículos que le publicaron.El resto regalé todo a gente que lo necesita.
En esta situación,reordenar, descartar,es como volver al pasado de prepo.

Sí,de mi padre,murio con 78 años hizo su vida.Su vida y llegó al final.Listo ¿para qué guardar?...¿llevar flores al cementerio?.Las flores se regalan en vida.Y mejor cultivarlas que cortarlas.

Cuando me muera quiero que me cremen, y antes voy a hacer una lista con mis cosas y a quién le dejo que.

Leí en tu facebook que el blog cumple 4 años!

Saludos!

Liluka dijo...

Te entiendo. Todavía no pude con bastantes cosas de mi vieja, pasaron años ya... No es nada fácil. Pero llega el momento y uno decide solo en ese, qué tirar y qué dar, y qué quedarte. Los procesos, como siempre, son largos. Y los objetos guardan historia, sin dudas. Un arazo, Lili.

Natalia, la capricorniana alegre dijo...

Al principio yo no quería ni pisar la casa. Pero al tiempo, se fue haciendo más fáci. Me llevé algunas cosas a mi casa, porque me hacían falta. Y después tiré, cambié todo. No quería seguir atada a las cosas que me recordaban que ella estaba muerta, pero que no tenían nada de ella. Era tiempo de seguir con lo nuevo.
Hay que esperar, el enojo también se pasa.
Saludos

Frank Pentangeli dijo...

Alejandro,
te dedicamos un post en nuestro blog

http://quienlopaga.blogspot.com/2009/05/mis-preferencias-son-mias.html

La razon es que a otro blog les parecio mal que pusieramos tu blog entre nuestros favoritos. Y ahi va nuestra respuesta. Espero que le eches un vistazo.

Saludos

Anónimo dijo...

Para mì fuè un garròn.
Con amor y respeto, pero es la parte hiperpesada luego del adiòs (para mì hasta pronto).
El peso de un ancla de materia inùtil.
Deshacerme lo màs pronto posible, desapegàndome de la boludez sentimental, màs allà de los verdadero de ella que quiero conservar y vale, fuè lo mejor.
Son sòlo objetos...nada màs.
Sinò...no-ter-mi-na-màs.
Y la vida es hacia el futuro, disfrutando el presente y los verdaderos recuerdos que alegran.
Lo demàs -como dirìa Portal- es bostalgia.
Y hay mucha gente enferma, estancada de todo eso.
Yo no soy asì.

Un enorme abrazo y dale con polenta para adelante, que es lo que te caracteriza.

Anònimo Juan

laura dijo...

ni empecé

Don Rado dijo...

Es muy emocionante lo que escribís.
Hace casi 5 años perdí a mi viejo, y pase exactamente por lo mismo.
Tirar y conservar cosas. Debo admitir que algunas me guarde (materiales), aunque en mi corazón tengo los mejores momentos, escenas con mi viejo. De todas maneras es mejor dar o tirar, porque me pasa que a veces examino algún cajón en busca de vaya a saber que y me encuentro con cosas de mi viejo, y me digo, puta! si el viejo estuviera vivo.
Si es jodido, es así, pero como decís vos, seguir es tirar para adelante.
Un abrazo y fuerza.

Sergio R. dijo...

Yo lo pase hace poco con mi abuelo, que era como mi viejo. Encima artista, no se podía creer la cantidad de cosas que tenía en su dto.
Me sorprendio Ale tu asociacion entre guardar objetos y no poder resolver cosas, interesante. Yo disfruto de recordarlo y de cierta nostalgia, no por eso mi vida es menos activa y "entusiasta". Hay un placer en la nostalgia, por eso es tan popular, los objetos de los seres queridos te activan ese sentimiento, solo hay que estar atento a no quedarse en el pasado e ir para adelante como decís vos.

Anónimo dijo...

Ale
Tomate un tiempo para tirar. Siempre hay tiempo.
Pensalo desde otro lado, que harían tus hijos con la parva de cosas que estas generando y seguramente vas a dejar.
que se yo, habese uno, inconciente deja rastros para tener una relativa inmortalidad.
Por otro lado si precisas ayuda para eso, llama, no hay problema.
Un abrazo
Jose Sztrum

Alejandro Rozitchner dijo...

Gracias por los comentarios, buenísimo el intercambio. PAra esdecirdecires: no te preocupes, que murió en Septiembre pasadao, no estoy apurado que digamos... Y también guardo mucho. No corro el riesgo de ser desamorado y no guardar nada. Por suerte puedo tirar bastante, también, porque si no la muerte empieza a ocupar espacio sobre la vida.

Muy bueno lo de la bostalgia: Portal tiene sus genialidades.

Gracias José Sztrum, compañero mio muy querido de la primaria que andaba por ese depto en la época de la foto.

A todos nos pasa, se ve, de tener que hacer estas cosas. Los hijos únicos lo vivimos solos, o al menos en parte, ya que a mi Ximena me ayudó mucho.

Pirula dijo...

Te entiendo perfectamente. en los últimos 5 años desarmé 2 departamentos de mis abuelos y justo estos días estoy retomando el proceso de tirar montones de cosas que quedan de mi mamá que se murió hace casi un año y medio, con la diferencia de que vivía con ella y sigo viviendo ahí.

Hice miles de cambios y el departamento no se parece al que era, pero igual es muy extraño, y deshacerse de las cosas, es duro, como decís, porque es como confirmar la ausencia definitiva, que esas cosas no son necesarias, que no pertenecen a nadie, o que pertenecen al pasado.

Tiendo a ser desprendida con lo material, pero decidí conservar todos los documentos, cartas y fotos grandes de mis bisabuelos y tatarabuelos, y algunos objetos "clave" (como una máquina de escribir muy antigua), pero todo lo demás de a poco se va yendo.

Eso de que los hijos están preparados para la muerte de los padres me parece cierto hasta un punto. Es una pérdida inconmensurable, sobre todo, supongo, cuando uno es joven. Yo tengo 25 años y todavía no me repongo.

Te mando un abrazo grande.

Paul Maril dijo...

Entiendo perfectamente tu situación, Alejandro. Es bueno que puedas empezar sin dejar pasar tanto tiempo. Yo todavía no pude desarmar la casa de mi vieja, que murió hace 3 años. Solo saqué cosas muy necesarias que se iban a estropear, y nada más. Estoy totalmente atrapado por ese tema, no puedo ni pasar por el barrio. En parte creo que tiene que ver con eso que vos bien marcás "...matar su hábitat es como terminar de matarla a ella..."
Por otra parte, mi vida actual (sin ser un lecho de rosas) es mucho mejor que la que llevé con ella en esa casa, y cada cosa que veo allí me lo recuerda y me entristece mucho. También un poco de culpa por haber dejado esa casa ni bien pude. Y también hay algo de enojo que me quedó con ella, por haberse ido joven, por haber perdido el entusiasmo de vivir antes de tiempo, por no haber luchado hasta el fin para quedarse a cambiar las cosas que le hacían mal. En fin, como vos decís, es algo grave que no se hace con felicidad.

Sole dijo...

En mi flia se conservan cosas que no tiraría: un diario de viaje de la abuela de mi abuelo cuando iba de Buenos Aires en barco a lo que se llamaba Palestina . Hoy Israel
Unos cuadernos de escuela de mis tías abuelas ,,, de esos que supereducabanenvalores.
Una traducción de Las leyes de Manú que hizo algún antepasado escritor.
hay cosas de casi 100 años, no muchas...pero algunas
ah el libro de firmas que empezaron en 1908 los abuelos de mi madre en la fiesta sus 25 años de casados y asi sucesivas fiestas familiares.. tipo recorddatorio. Me resultan una curiosidad y pienso como habrás sido la vida de muchos de ellos.

Anónimo dijo...

"tener que matar su habitat es como terminar de matarla a ella".
No necesariamente. Es desarmar objetos no vidas. Ella permanecerá de otra manera. Tomate tu tiempo. Yo desarmé la casa de mis padres y mi propia casa cuando enviudé. Revisá los papeles, las fotos, guardá lo que te conmueva. Siempre hay una voz interna que nos avisa. Las cosas que sabías que le gustaban regaláselas a personas (o tipos de persona) que puedas imaginar que le gustaban también a tu Mamá. El fluir del Universo hace que las cosas encuentren sus destinatarios indicados.
Es difícil. Es constructivo y es reconciliador.
Un gran abrazo
Jorgelina

Anónimo dijo...

hola Ale,la etiqueta amor en "desarmando el depto de mi mama", me llevó a la inquietud de saber la definición de afectividad-afecto-demostración de los mismos.
por ello me gustaria comprar tu libro el juego de las definiciones. Pero no sé dónde encontrarlo...podrías informarme....sé que hay mucho en tu blog pero me gustaría tenerlo de todos modos....gracias..

Alejandro Rozitchner dijo...

Anónimo de recién: en la home de este blog hay un baner para la compra de ese libro. Gracias por tu interes...

Marta dijo...

Escribo para ti en un momento especial de tu vida, que generosamente lo compartes.
Qué tremenda movilización de sentimientos, de lo aprendido, de lo pensado.
Cuánta tristeza, melancolia, nostalgia,...recuerdos.
Qué difícil: afirmarse uno al determinar lo que prevalece,
tener que decidir, con negación,con obligación...
Es la eterna duda,...al enfrentarse al misterio de la vida.
Con el mayor de los respetos y un comprensivo abrazo.

Anónimo dijo...

Hola Ale,
Te comprendo porque pasé por lo mismo el año pasado y fue difícil y muy movilizador.
Siempre recuerdo a tu mamá, ella era muy amorosa.
Me encantó tu foto de chiquito.
Abrazos y besos
Aurora

Mai dijo...

No pasé por esto todavía, y me lo imagino muy duro. También creo que me sorprenderían algunas cosas que mis viejos podrían dejar, porque son re cachibacheros.
En la foto sobresale el parecido con Andrés!
Un fuerte abrazo, de corazón.

Pato dijo...

Alejandro me movilizó mucho lo que escribiste. Especialmente eso de tener cosas pendientes. Estoy embalando mis cosas porque en veinte días me mudo. Y después de leer tu post empecé a tirar muchas cosas. Gracias por tu palabras, como siempre.

Jorge dijo...

-la que esta preocupada con todo esto es tu mamà.

-ciao,un abrazo.Jorge

laura dijo...

me dio ternura descubrir ahora la etiqueta q le pusiste a la entrada

y la foto.

Victor dijo...

Espero que le encuentres la vuelta, estoy seguro que si.

Si te sirve te mando un abrazo honesto de un lector, eventual alumno y admirador de tus ideas.

Esteban Polcaro dijo...

Creo que el desarme puede ser un momento agradable tambien aunque circulen lagrimas. Y podes disculparte hablando solo, tipo - ¡vieja, no esperabas que me quede con esto u lo otro...!- Es parte del duelo. Los recuerdos que surgen hacen ver que la vida de uno mismo es larga y han pasado muchos momentos que quizás estaban en el olvido. Una simple lampara te linkea a una noche y un libro que ella te leyó... y de todas formas terminás regalando la lampara al portero!

Anónimo dijo...

Ale, te mando un fuerte abrazo en este momento dificil. Román_

Lucho dijo...

Alejandro,
Leyendo tu post original y algunos de los comentarios, no sera que en este caso particular de ordenar/tirar... que la personalidad y dudas de ella se nos meten un poquito en nosotros, y es por eso que no estamos seguros de tirar o regalar muchas de sus cosas.

Es una fiel prueba de que trascendemos luego de morir, por lo menos, en los pensamientos y acciones de los que nos rodearon...

Es como que en realidad, es tu mama la que esta dudando si tirar o regalar ciertas cosas, como seguramente lo hacia cuando estaba viva... Y no lo veo mal :-)

Igual, no estoy muy seguro de todo esto que escribo... Pero bueno.... CANTIDAD es la clave segun lo que vimos ayer en la 1er clase del taller de escritura. (Dicho sea de paso, estuvo muy buena..)

Gracias por compartir esta vivencia que atravesas..

Saludos
Luciano

Anónimo dijo...

Me encantó la reflexión. No se me ocurre muchas cosas mas. Por ahí si pensas en tus hijos te cuesta menos deshacerte de el habitat de tu madre.


Anónimo Guido

May Barta dijo...

Alejandro: Creo que todos coincidmos en los mismos sentimientos al momento de hacer lo que te toca hacer luego de la pérdida de una madre. Yo lo pasé, demoré cuatro meses en volver a la casa despues de su entierro. Asi como estaba el día que murió, papeles, tasa usada sobre la mesa de la cocina, heladera en funcionamiento...asi la dejé hasta que un día despues de cuatro meses busqué una fuerza interior para pasar ese momento. Lo hice con mucho dolor. Sus pertenencia, sus cosas, sus recuerdo....no es fácil. Ahora vivo allí, con muebles nuevos, decorada a mi gusto....ahora sólo duele su ausencia. Gracias. Este triste pero indefectible al ser compartido resulta menos doloroso. May

chavnnel dijo...

Lo siento Ale, son los momentos mas dolorosos que nos depara la vida. Al deshacerte de las cosas que puedas, estas ordenando tus recuerdos-te vas a quedar con algunos y...vas a hacer desaparecer los otros-y tambien te estas despidiendo...sobre todo de tu niñez. Eso son los padres y los hermanos, la niñez, la formacion,los primeros recuerdos, las primeras ilusiones y decepciones.Yo perdi a toda mi familia de crianza y estoy huerfana a la hora de compartir recuerdos. Un beso y no estas solo!

Malena dijo...

Mi cariño, mis respetos y muchísima fuerza!

Anónimo dijo...

para mí eso hay que hacerlo rápido. tirar todo, todo, todo, todo, casi todo. Hacerlo con sangre fria. hacerlo asi: agarrar cada cosa, mirarla y tirarla. las miras porque son las boludeces de la vieja y las tiras porque en general son todas boludeces. fijate. son boludeces. y las pones en cajas y las dejás en la vereda de domingo a viernes de 20 a 21 horas. y te sacás un peso de encima... y capaz que hasta alguien se pone contento de encontralas...!

hola futuro!

Anónimo dijo...

Hola Alejandro , gracias por compartir tus sentimientos, animo, ebe ser algo dificil y piensa que es lo ultimo que haces por ella en el plano terrenal. Yo vivio con mi Madre (de 74) y tu reflexion me lleva a pensar en que debo AMARLA mas y mas y mas cada dia (hace un momento discutimos por una tonteria) , y tambien que debemos hablar de que nos gustaria que se hicera en caso de que alguna de las dos tenga que partir , nadie sabe quien se ira primero, pero es bueno hablar de esos momentos es como hacer pactos, pactos de amor y de vida , si de vida eterna.Que Dios los Bendiga. Elda.

Anónimo dijo...

estoy en eso ahora mismo , a un año y un par de meses , parece que el apartamento se me viene encima , primero empecé de a poco embalando y desechando , ya estoy en la etapa de tirar y tirar y abrumada por la cantidad de cosas que no puedo tirar ya por lo menos.
Mi madre escribía y dejó mucha obra con varias versiones de cada una de ellas,,, eso merece más tiempo , para desglosar y luego ver que tirar y que guardar... hay días que pienso socorro
mi hermano sólo va y se lleva y cada tanto tira ,,, pero no urga,,no hace la selección ,, no discrimina,,, creo que no puede urgar ,,, yo urgo ,,, y tiro y guardo
organizo fletes , bueno
espero que falte poco y que pueda terminar esta etapa
mi madre pensaba que ella tiraba pila ,,, pues no tanto
la extraño tanto ,,, se fue de un día para el otro e intentó dejarlo bastante bien ,,, pero se fue un poco joven unos añitos antes de lo pensado por ella y por todos,.,,

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