sábado, mayo 09, 2009

Odio (a) la gente lenta (2)

A los que citan el libro de Honoré, El elogio de la lentitud: es cierto que los procesos tienen sus tiempos propios de elaboración que no se pueden negar. Pero no estoy nada de acuerdo con esa visión un poco reblandecida en la que toda velocidad es negativa.

El entusiasmo es una posición vital que se expresa con una cierta velocidad, es excitación, y la excitación pide mundo, pide más ya, y eso es bárbaro. Negar eso con argumentos que promueven la calma y la pausa como modelo para todo (y de ahi derivar una crítica a la sociedad moderna) me parece poco valioso: no es una posición vital ni vitalista, es un reproche a la existencia. Existe el Cheeta y mil animales que cazan desenfrenadamente: vayan a decirles que están estresados...

La meditación es bárbara, pero tomarse todo con calma es la estrategia de un neurótico que no sabe tratar con sus excitaciones.

27 comentarios:

Anónimo dijo...

La vida tiene ambas cosas:
Tiempos de calma y tiempos de velocidad.
El cheetah debe descansar largos minutos despuès de su carrera por la existencia, la cual no puede durar màs de algunos segundos.
Son extremos.
Quietud absoluta y velocidad extrema.
En el Tao, se considera el punto medio, como el de una vida en equilibrio y por ende en paz, donde todo se vè tal cual es.
Extremas emociones de exitaciòn, claman luego por pozos de depresiòn, ò al menos descanso total.
Creo sin dudas en ese punto medio.
Meditar todo el dìa es un extremo, como vivir estresado te lleva a la locura, a la pèrdida de todo paràmetro que mida la vida tal cual debe ser.
El que se acelera porque sì, està corriendo para llenar un vacìo,lograr una meta, que en definitiva se asocia con el miedo a la falta de algo.
Otra cosa es plantearse logros que alimenten y tratar de lograrlos con los tiempos reales, sin dejar otras facetas importantes de lado.
Sinò, se paga.

Abrazo,

Anònimo Juan

SANDRA dijo...

Yo no odio a nadie,lo que no me gusta, o no estoy de acuerdo, OUT, no voy a gastar energia en odiar, para que?, que cada uno se maneje como pueda y como quiere.El out es metaforico, la vida se gana sin odios y con fortaleza y con mucha buena onda en definitiva,entusiasmo. Saludos Sandra.

Estela dijo...

para tomarse la vida con calma hay que ser una persona muy sabia, cosa que yo no soy, y saber perfectamene como tratar las excitaciones sin que esas exitaciones nos desborden.

Anónimo dijo...

O sea, siempre tenés razón ...
Ave Ale !

YO

Anónimo dijo...

Que el entusiasmo es excitación, puede ser, pero que es velocidad es lo mismo que las afirmaciones sintéticas e ideológicas que hacen lo que te tratan de atacar. Lo bueno que tenés es que afirmás con fuerza, decidio, sin titubeos, pero fina inteligencia. Este post, ¿lo escribiste dentro del coche atascado por un piquete? No parece una apreciación de Alejandro si no de un cabeza dura que no entiende que la vida se encara a diferentes velocidades. Lo peor es que la mayoría de los que te acompañaron con esa idea de la velocidad argumentaron cosas cada vez más terribles: "misiles bajo el auto, matar a patada a los viejos"... ¿A tus hijos le exigís la misma velocidad?. Cuando en tu casa el más chiquito comienza a caminar: ¿te lo llevás por delante?. ¿Los obligás a comer rápido para ir rápido a algún lado? Este elogio de la velocidad en realidad parece una apología de la eyaculación precoz.
Fernando S.

Anónimo dijo...

Lo de la lentitud es relativo.
¿Qué es lento y qué es rápido?
Tu velocidad puede ser la de la tortuga para alguien más dotado.
Sí estoy de acuerdo en que se genera un malestar, hasta un odio como decís, frente a la "lentitud" del otro. Ami me pasa, pero nunca cuando el "lento" soy yo. Es más, me genera un huracán de odio que me apuren, que alguien pretenda hacerme hacer las cosas más rápido de lo que puedo hacerlas.

El Gran Postergador (elgranpostergador.wordpress.com)

Pirula dijo...

coincido. a mí me encanta caminar y mirar edificios, detalles de carteles, parar en cada librería, etc, pero estoy sincronizada con el afuera, con la gente que camina a mi alrededor. dentro de mi andar contemplativo sigo siendo consciente de mi espacio para no entropecer el de los demás.
eso sí, si tengo que "hacer" algo en concreto, sea compras, trámites o en mi trabajo, siempre tiendo a ser expeditiva, no doy vueltas ni pierdo tiempo (mío y de los demás). disfruto de esa velocidad y me siento útil.
los dos ritmos pueden convivir tranquilamente.

x

Anónimo dijo...

La moda "slow" es es una contrapartida contra la moda "fast". Porque no todos somos iguales...

La vieja chota que no baja del taxi y el chita que vive en Africa es otra cosa. Me parece...

flavio g dijo...

Yo estoy en la vereda opuesta. Me molesta la velocidad. Estoy harto de la tiranía de la urgencia. Soy de la teoría que al vivir así uno puede tarminar "somatizando" en la alcoba.
Prefiero la velocidad crucero. Lento pero constante. Cuando vas a 40 agarras todos los semaforos en verde y es más difícil que te pegues una hostia. En la vida pasa algo parecido.

Lorena dijo...

Estoy de acuerdo con Estela sobre la sabiduría que requiere la calma; me refiero a la calma que surge del compromiso con la existencia y el real entendimiento propio y de la dinámica del universo.

También es cierto que hay gente que anda lento porque posterga, desconoce o teme encausar sus entusiasmos; y otra que anda maníacamente por la vida llevándose todo por delante porque, al igual que el lento, hay cosas que lo convocan y no puede más que desatenderlas, atendiendo sólo las que le dan seguridad en su esquema conocido de funcionamiento.

Ambas son manifestaciones neuróticas que alejan a la persona de su verdad, o de una verdad que necesita ser asimilada en ese momento.

Está bueno el tema. Es muy de estos tiempos y sirve darle este espacio para que lo reflexionemos. Insisto con el Slow Up! me surgió en el post anterior y me gustó el concepto al menos para mi vida.

Saludos!!

Pd. “Velocidad crucero”, también me dio una linda imagen.

Mai dijo...

Todo, en su justa medida... el pretendido equilibrio me parece lo mejor.

Ricardo dijo...

Pobres cheetas, corren rápido pero no mucho, quedan super estresados muchas veces al borde del infarto y están en peligro de extinción.

Hoy día sobreviven en los zoo, donde la vida es más lenta y segura, pero eso para ellos no es vida. Su adaptación ya no sirve para los tiempo modernos de la naturaleza, que exige más que fuerza y velocidad, inteligencia, empatía y redes, algo así como sucede con los delfines.

Anónimo dijo...

El problema no es la velocidad el problema es la sacadez Alejandro, si yo hago cosas rapidas y disfruto de ese ritmo esta barbaro,el tema es cuando el ritmo veloz es atropellar al otro y a uno mismo cuando se pierde el eje, en esos casos me parece valido realentarse para reubicarse con el mundo.Esta sacadez se ve bastante en la ciudad y no me parece ni a palos sano
Saludos
Eloy

Anónimo dijo...

En tu familia te puede pasar que tenes un hijo que kiere todo ya y otro que le cuesta entender adonde esta parado o es mas sensible o mas sonador y es lentisimo.Es todo un arte bajarle un cambio al ansioso y atender pacientemente al lento.Las dos Naturalezas son reales pero uno tiene que hacer que fluyan en una sana convivencia.Me voy ya a comprar el elogio de la lentitud!
Chau!

Anónimo dijo...

En tu familia te puede pasar que tenes un hijo que kiere todo ya y otro que le cuesta entender adonde esta parado o es mas sensible o mas sonador y es lentisimo.Es todo un arte bajarle un cambio al ansioso y atender pacientemente al lento.Las dos Naturalezas son reales pero uno tiene que hacer que fluyan en una sana convivencia.Me voy ya a comprar el elogio de la lentitud!
Chau!

Victor dijo...

Una cosa no quita la otra (me repito con lo de Acosta y mcloughlin...)

La velocidad es buena para alternar pero no se puede vivir todo el tiempo a mil. Hay cosas que necesitan tiempo, mas perspectiva, reflexión. Otras, acción inmediata y velocidad. Para mi.

Saludos

Cristian dijo...

Como you fui el que hablé de Honorè y no para endiosarlo, ni mucho menos, dejo mi comentario.

Lo que hizo Honorè me parece fantástico porque justamente lo que decís:"Pero no estoy nada de acuerdo con esa visión un poco reblandecida en la que toda velocidad es negativa." es la misma formula que aplican lo desaforados: Lo lento es mierda. Y me parece que salirse de la autopista por la que transitan casi todos, empujados, y ver lo que pasa y levantar la voz para destacar la diferencia, es significativo.

la velocidad en el fútbol es un arma a favor, pero cuidado, que si vas muy rápido no sabés que hacer con la pelota. ¿De qué entusiasmo hablamos? Entusiasmo por pisar al de adelante, por querer sacarle los sesos a la cajera como si uno fuera un personaje de una película de Tarantino...

Y por último, la meditación es bárbara cuando se pone en práctica. La meditación no es lentitud, es presencia.

Nico dijo...

Hoy en dia es muy dificil relajarse y bajar un cambio .. je
Igual, no es para odiar a quienes pueden hacerlo
:)

Mariní dijo...

Sabés que pasa...que para los animales no casan "sin freno", observá todo el tiempo de Observación : olfateo, mirada y el ritmo del seguimiento primero!
Es lento, suave y con TODOS LOS SENTIDOS ALERTA ...pero con un ritmo "lento con respecto a la velocidad que luego tendrán al correr y atrapar" pero seguro dependerá de esa primera instancia LA MEDIDA DE SU VELOCIDAD !

Es un ritmo, ojo ni idea de Honoré y su elogio, solo se que la energía en estos casos que nombrás FUNCIONA SIEMPRE ASÍ
(incluímos el Halcón y mas)


cariños

MARINÍ

Rudi dijo...

Le hice una nota a Honoré hace un par de años cuando vino a presentar el libro de la lentitud. Tipo simpático.
Me gusta la velocidad, la adapto, la modero, me trepo en la velocidad.
Vivimos en un universo que se expande a velocidades que son imposibles de entender, yo encuentros mis tiempos dentro de esa velocidad, leo, ceno con amigos, miro dr. house.
Yo hago mi velocidad.

dariodibujos@gmail.com dijo...

Es muy cierto que algunas personas, parecen estar sumidas en un letargo y no tienen en cuenta a los otros.
El ejemplo es cuando dos o tres personas van caminando y hablando y ocupan casi todo el ancho de la vereda, y uno muchas veces quiere pasar y no encuentra el hueco, este apurado o no , y eso irrita...y como!!!.
Quiza estos casos o el del cajero, o el de la vieja del taxi nos pasen a menudo, posiblemente esta gente no lo haga adrede, en otros casos les chupe un huevo tu derecho a circular,je.
Yo tambien quiero darles un bazucaso en la cabeza, pero para estas situaciones, un poco de relajación zen... y paciencia

Darío

Semana Onírica dijo...

Está claro: no inviten a Alejandro a los asados.


(paracuándolochoriparacuáncuándo)

Anónimo dijo...

Para mi es importante ser veloz en el momento adecuado.Por ejemplo,Riquelme da la sensación de lentitud,pero te sorprende con un pase gol largo magistral.

chavnnel dijo...

por favor no mencionen a Riquelme! No lo soporto! voy a invocar con meditacion transcendental para aplacar mis sentimientos pero quiero que dejen de mencionarlo YA!!!!!!.

Anónimo dijo...

Qué desilusión leer tu columna en el Cronista sobre la gente lenta! Me pareció una apología de la violencia. O si no, cómo se llama eso que te hace putear (aunque sea en silencio) a la vieja que se demora en la caja o en el taxi? No estás cansado de los que te pasan por la banquina y llegan en la mitad de horas cuando volvés de vacaciones. O de los que pasan los semáforos en rojo? Hace tiempo que vengo pensando que los apurados son simplemente unos soberbios que se creen que ellos merecen llegar antes que uno, mortal vulgar y silvestre. Ir lento es contemplar, observar, reflexionar, respirar. Ojalá te tomes el tiempo, que no tenés y te molesta perder, para leer algunas de estas opiniones.....

Marijo dijo...

He vivido como una Cheetah y adorado la cultura de la velocidad, de resolver, de aprovechar, de no desperdiciar, de no perderme nada... Estoy agotada y creo haber confundido, al menos, sino tambien agotado a los "lentos" que me rodean. Cuantas experiencias les prive de transitar por darselas servidas, cuantos pensamientos pudieron haber elaborado si yo no me apuraba a darlos de ante mano. Y YO, a quien le gane tiempo?

Marlaw dijo...

Sí tengo que elegir, prefiero la calma.La velocidad, solo para las malas películas, o las pesadillas. Pero pienso qué deberíamos distinguir lo público de lo privado. No es lo mismo, aquel que revuelve durante 15 minutos su monedero en busca de una moneda, mientras que el resto de la cola lanza una plagaria suplicando para que ojalà la encuentre ràpido. que quién deliberadamente demora un orgasmo, para disfrutar del rostro de excitación de su pareja. En fín como dice perogrullo, sobre gustos...

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